viernes, febrero 13, 2009

Una pausa

[Descansando, entregando...]






Saludando con
sombrero ajeno: Aquí y allá, E. Juárez


"Aquí haces falta, aquí,
en un aquí de la manera más vaga
aquí es mi boca
la calle entre mis versos
aquí es el café, son las manzanas,
aquí es la cama, el sillón y es la cocina,
aquí es mi vida y este trocito de papel en el que escribo,
aquí viene siendo el coche y entre mis piernas.


Y resulta que aquí vienes desde allá,
allá que es donde no conozco, donde habitas,
donde se han rayado tu pasado y tus memorias.
Allá me resulta tan extraño como
en el tarot le resulta enemigo
allá te mueves y te saludan sin saber
que llevas mi corazón en tus manos
y en el bolso mis sueños,
que tu nombre ese con el que te saludan
ya no habita en ti
lo robó mi boca hace algunos días,
que tu futuro no será ya visto por ellos allá.


Aquí y allá se mezclan y desvanecen en un futuro
aquí se acaba y reinventa con tu llegada
allá se acaba y muere al tiempo que termina mi espera."


lunes, febrero 09, 2009

... la víscera


Yo tengo este corazón y huesos que rodean lo que duele
yo tengo el paladar vacío y el cuchillo hendido
hasta el fondo, hasta adentro,
la faringe rota, la garganta abismada.

Dicen que mi dolor de vísceras se llama infinito,
dicen que es estupidez lo que cargo
y me duele la espalda y me arde el estómago,
dicen que ya no me sostengo porque no hay equilibrio:
dicen que la vida debe estar en otra parte,
y los huesos y la jaula y el esqueleto,
y este idioma temprano, tan temprano, tan tarde,
tan efímero, tan mío, tan sin tregua, tan desválido.

Yo tengo este corazón y sangre bombeando al vacío
yo tengo este corazón y me rindo y me mando al calce de la hoja
y me firmo y me temo y me asumo sin tregua:
¡yo en esta jaula, en esta isla, en esta parte del mundo;
yo aquí, tan sin Dios, tan sin mí, tan cortina de humo,
tan absurda, tan siniestra, tan ninguna!

Yo soy este sabor, yo soy mi sed, mi cansancio;
dicen que si hoy me quedo no me rindo,
dicen... yo ya no escucho, yo ya no hablo,
yo ya me miento, yo soy este confin,
yo soy este veredicto y la garganta rota,
y la sed y esta tos seca repitiendo: te has ido.




[Cambio y fuera]

viernes, febrero 06, 2009

Componiendo



A veces cae este muro sobre la historia de Babel y despierto. Son tantos laberintos que no hablan de ti... dónde estás... aquí, allí, ahí... en todas partes y yo sigo viendo la pared entera... esa... la que compongo con el tiempo a cuestas y una historia rota... ya no sé qué hacer con esta historia ni con la otra... ni con la media ni con el tiempo... compongo... no versos... no verdades a quemarropa... compongo ausencias con este ladrillo y este otro, esta estúpida ausencia que habla de ti... la ausencia está en la palabra a medias, en el sonido del teléfono, en lo que se queda, en lo que se va, en lo que no está, en lo que no se dice y se dijo... ¡maldito jarrón roto! En pedazos, en trocitos, en pequeños gajos que no tienen fin.


[Cambio y fuera]

miércoles, enero 28, 2009

Recuento

¿Cómo se hace un recuento de tiempo si el tiempo es la media de una naranja y la otra media está en nuestra percepción?

¿Quién hace que nosotras podamos entender, comprender, ayudar, revisar, reconocer lo que ocurre en nuestro entorno?

¿Qué puede llevarnos a afirmar sostener que el camino a casa es el mejor camino si perdimos la casa o extraviamos el rumbo?

¿Quién sostiene el mundo? ¿Qué hace el equilibrio en esta parte del mundo; aquí, en el centro del cuerpo; ahí, en la mente?

Equilibrio y recuento... recuento de un equilibrio.

Días, Semanas, Meses, Minutos, Horas, Instantes, un dedo, dos palabras... la piel que ya no sobra.

[Cambio y fuera]

martes, enero 27, 2009

En la habitación

Al fondo de la habitación una mujer llora, abrazada a sus piernas, se piensa en la verdad: soy lo único que tengo. Detrás de la puerta, alguien camina a la salida... uno, dos, tres pasos... Su llanto humedece el rostro de quien sentada se abraza a si misma, la historia termina.

Ella recuerda: "Cuando te encuentre no podré reconocerme".

[Cambio y fuera]

lunes, enero 26, 2009

Cada día

Erasmo le dijo a Catalina "Me voy a acostumbrar cada día a estar sin ti. Un día a la vez. Un día por día, iré aprendiendo a vivir sin ti".

Catalina lo miró sin comprender, abrió la puerta, lo vio salir, lo siguió con la mirada, las lágrimas estallaron, pero no lo detuvo... no podía, no debía.

Pasaron los días: catorce, suman catorce; Erasmo lleva un día a la vez; Catalina también. Ella llora un día, el otro también. Él vive día con día, cada vez aprende más, cada vez se aleja más.

Catalina lo sabe. Él es un buen aprendiz, ella es pésima para olvidar. Así se lo dijo un día: "Lidio muy mal con las pérdidas, no puedo dejarte ir, no quiero dejarte ir, no me dejes ir... no sé perderte, no quiero perderme", pero lo dejó ir, catorce días, no volverá, Catalina lo sabe y no llora, no intenta, no sabe intentar ni buscar, lo dejará ir... pasará el tiempo, los meses, serán más días, más horas, hasta que al correr de los años, ella no se llame Catalina y él no sepa más que un día fue Erasmo. Como es... cada día llega el olvido. Así, lleno de memoria.

[Cambio y fuera]

sábado, enero 24, 2009

Enfermo

- Hola
- Hola
- ¿Estás bien?
- No. Estoy enfermo.
- Lo siento.
- No sé qué tengo.
- Lo siento. Tengo que irme.
(silencio)

- Estoy enferma
- ¿De qué?
- De olvido.
- No te vayas.
- Ya lo hice


El corazón es un hilo
El corazón es un árbol
El corazón está a destiempo
El corazón vacío
El corazón corazón descorazonado
El corazón de mí
El corazón de mi corazón
¿Dónde está mi corazón?
EL corazón en pedacitos.
El corazón roto, distraido.

viernes, enero 16, 2009

En puntas

Avanzo por el pasillo ... en puntas... me toco el rostro, las lágrimas siguen allí, no cesarán... para adentro duele... comienzo a erguirme, la espalda toma su dimensión. Esta humedad en los ojos no se irá.

En puntas, la casa vacía, nadie despertará esta noche ni la siguiente, pero sigo en puntas, si muevo una taza, si no camino de este modo, no encontraré la manera de llegar al dormitorio, a la misma cama, al mismo lugar...

El ruido me devuelve el vacío, el ruido me recuerda que se ha ido cayendo parte a parte la compañía en esta casa; el ruido me recuerda que no tengo, que no hay, que no existe, que soy yo quien mueve, quien prende la luz, quien busca las mascotas, el ruido me recuerda lo que quiero olvidar, pero empeño cada centavo de mi sueldo en recordar: esta casa está sola.

En puntas sigo a la cocina, con café en la mano, prefiero el periódico debajo del brazo izquierdo, prefiero el café al cigarro, hasta ahora lo sé; prefiero este café a otra bebida; prefiero ver esta portada una vez más sin comentarios adicionales; prefiero el silencio y el pase de hojas sin más ojos que los míos.

¿Por qué sigo en puntas cuando voy al baño; por qué voy en puntas a responder el teléfono; por qué en puntas por mi lápiz de dibujo; por qué en puntas a buscar un libro? ¿Y por qué no?
No quiero que termine este mes, no quiero que termine este año. No quiero que llegue noviembre y no quiero que me rebase esta casa; no quiero que sea otra vez junio, no quiero que deje de querer lo que quiero ahora: seguir en puntas por esta casa que está sola, pero está entera.

En puntas... mientras hay tanto ruido adentro, aquí, cerquita, en el pecho y sigo teniendo los ojos llenitos de agua, porque sí, porque no, porque vi y viví.


[Cambio y fuera]

jueves, enero 15, 2009

La noche.



Los cuerpos se detienen al despuntar el alba, erguidos, sostenidos; el viento se filtra ligero, por la ventana, apenas roza los cabellos. Los amantes se miran, bebiéndose, sorbiendo la voluntad de la mirada. Un cuerpo cae al otro, yacen. Las manos se buscan, se entrelazan. En el aire un susurro: "¿Qué es la vida? ¡Vivir!"



[Cambio y Fuera]