viernes, enero 15, 2010

El gran Chico Buarque

Hace un tiempo la canción de oh, qué será, en la voz de Tania Libertad me permitió conocer sobre Chico Buarque, a la cita de acercamiento llegó también conmigo Caetano Veloso y otros invitados. Ambos son muy de mi gusto, pero con Chico Buarque me ocurre que cuando lo escucho hay una historia más allá de una canción por repetir, una historia. Sé que es característico su armonía, sutileza y esa actitud contestataria con la que asume la vida, pero más allá de eso me complace su melancolía, su nostalgia por aquello que tal vez no puede ser, pero es.

Una probadita de este maravilloso compositor, una tonadita que me pasea con frecuencia de memoria en la cabeza.




jueves, enero 14, 2010

Ya pasó

Quizá es lo de costumbre, una migaja nada más para no llorar o, lo peor, quizá no. La vida se distiende o no, quién lo puede saber. Siempre me gustó el mar, no me pregunté si el barco era grande o pequeño, sólo sabía que era el mar... yo sólo entiendo de nadar, incluso cuando me ahogaba. Así fue, mi nombre completo lo revela... me gusta mi nombre completo, ando en esas, no que me guste o no, si no en ser feliz con mi nombre entero. Ando en esas, como ando por todos lados, dando las gracias por los sueños no olvidados, por saber quién soy y quién jamás seré en la vida.

Así nomás me descubro, humana, tan humana que da pena... a mí me da pena... mi abuela murió sonriendo, sabiendo que llevaba su nombre, no tan textual, pero juro que en sus ojos cabía el mundo y no hubo un mundo para sus ojos, y llevo su nombre.
Hace muchos años decidí llamarme Cacheux, por lo impreciso y apodarme como mi madre me decía desde su vientre: "te movías como ese ruido que me fascinaba y hechizaba a tu padre", ese ritmo que ya nada tiene que ver conmigo... envejezco (hablaré de eso en otra entrada), antes podía hacer tanto, cada vez menos, como una consigna, como lo único que tengo.
Y así es, "ya pasó", ahora soy este envase, caótico y temeroso, porque la vida seguirá siempre. Aún sin mí, como la canción de Calamaro, así sea, como sea, soy un envase vacío.

miércoles, enero 13, 2010

Quizá es obvio...

¿Dónde coloco cada "te amo" que no me sobra, pero que me encantaría que escucharas después de todo lo dicho?

Conoces este lugar, yo lo conocí contigo mientras estabas ausente.

Supongo que en los versos aprendidos de memoria, como el lunar en mi ceja, como la luz de día, de un modo natural y sencillo: en tu oído.

lunes, enero 11, 2010

Reuters

A mí me encanta la fotografía, y hace un tiempo me di a la tarea de buscar ese tipo de fotografía que "dice", da noticia, revisa la realidad, la examina... así fue como me tropecé con los aportes de la Agencia Reuters de noticias, la compartía por aquel entonces, pero después entre el trajín de la vida se fue empolvando ese compartir. Ahora redimensionando lo que veo regreso a ella, como he regresado a dar registro de lo que veo en este sitio. Quizá no sé si alguien comparte esto conmigo, ni siquiera sé si alguien me lee, porque he escrito acá jugando al malabarista hacia el futuro y hacia el pasado. Tal vez como en esta foto que he elegido hoy, "pasar de un punto a otro", para seguir en movimiento: Panta rei.



Un joven palestino ejerce sus habilidades parkour en Khan Younis, en el sur de la Franja de Gaza 31 de diciembre 2009. Parkour, o "el arte de moverse", implica pasar de un punto a otro tan eficiente y rápidamente como sea posible, mientras que superar los obstáculos, involucra principalmente la capacidad de la constitución humana.
Crédito: REUTERS / Mohammed Salem

domingo, enero 10, 2010

El pez dorado -Le Clézio



Hace un año por estas fechas aproximadamente me obsequieron dos libros, uno de ellos de Jean- Marie Gustave Le Clézio, el otro de Doris Lessing; supongo que es parte de lo que ocurre conmigo cuando hay que darme un obsequio, es inmediato saber que un libro será un excelente regalo, porque así es, la cuestión acá es que se trataba de "El diluvio" y "El cuaderno dorado", respectivamente, ambos libros son excelentes, creo que los comentaré en otro momento. Los autores que he mencionado tenían la no coincidencia de ser premios nobel, como ahora deseo el libro "El columpio de la respiración" de Herta Müller.


Regresando al tema de todo esto, meses más tarde, en mi grupo de amigos se comenzó a comentar sobre el interés de un libro, "El pez dorado" de Le Clézio, comentaban que era muy hermoso o que podía serlo, que narraba una excelente historia, la cuestión era el interés que mostraban hacia él, decidimos leerlo, pero la verdad es que no todos cumplimos con el propósito, sólo dos de nosotros que aún no lo hemos comentado lo hicimos.


El pez dorado(Poisson d'or) Jean-Marie Gustave Le Clézio Traducción: Mercedes Corral Editorial: Tusquets Colección Andanzas (392) Género: Novela


La novela narra la historia de Laila quien es una joven marroquí que fue secuestrada a los seis años. Laila hará todo lo posible para sobrevivir gracias a la pasión que tiene en la literatura y la música, esta niña que fuera secuestrada, vendida, violada y maltratada, ante los ojos de Le Clézio, posee un deseo impasible de lucha, de coraje, la narrativa de Le Clézio es maravillosa, pues más allá del morbo, el dramatismo fácil, el clisé está el coraje, el amor por la vida, por la luz.


El autor puede diseccionar el carácter de este personaje, transparentar el espíritu de Laila, desde la primera página: "Cuando tenía seis o siete años, me raptaron. En realidad no me acuerdo muy bien de cómo fue, porque era demasiado pequeña y todo lo que he vivido después ha borrado ese recuerdo. Es más bien como un sueño, como una pesadilla lejana, terrible, que se me repite algunas noches y me deja alterada durante todo el día. Hay una calle blanca por el resplandor del sol, polvorienta y vacía, el cielo azul, el grito desgarrador de un pájaro negro y, de pronto, unas manos de hombre me arrojan al fondo de un gran saco y me ahogo."


La novela está narrada en primera persona, ese estilo intimista, genera un acercamiento particular entre lector y autor, una relación así como en una conversación frente a frente. Conforme la novela se tiende en el escenario presenciamos una verdadera tragedia, un cúmulo de emociones humanas, y lo humano a veces es también lo terrible, y la vida de Laila es vigorosa y tierna, cruel y abrumadoramente intensa. No podemos ser "El pez dorado", pero sabemos que ese personaje de papel, conforme transcurren las páginas, está dotado de una fuerza y una sensibilidad más propia de las pasiones, de lo que somos. Laila era un pez dorado, como los peces, tal cual, pero no podré decir en este espacio por qué podría serlo, pues de hacerlo te perderías leerlo, saber, saborear, escuchar y comprender la terrible y por cierto luminosa visión de "El pez dorado" de Le Clézio.

sábado, enero 09, 2010

Un jueves 7

Nací un siete de junio, mi padre solía recordarlo siempre. Y fue un jueves 7, cuando me sentía bastante mal en resumen y sin mucha idea de ahondar en lo que ocurrió, me dormí gastada y cansada de hacer lo mismo y esperar resultados diferentes. Amaneció y ya entrada la tarde me entregaron un regalo, maravilloso: mi padre había grabado un cd en audio y en éste se encontraba un poema, de Mario Benedetti, justamente me lo había dedicado y yo pensé y pensé que no había casualidades... la parte final del poema me sonó más a, en su momento, un espacio para acercarnos, pero ahora en una lección por aprender. Y con eso me quedo. Hace un año y dos meses que mi padre murió, desde entonces, cuando en un momento de abrazo lo necesito alguna señal como este poema que consigo adivinar, él viene de regreso aquí, conmigo. Mi padre, me duele mi padre, pero extrañamente hoy consigue hacerme sonreír.


Bienvenida


Se me ocurre que vas a llegar distinta
no exactamente más linda
ni más fuerte
ni más dócil
ni más cauta
tan sólo que vas a llegar distinta
como si esta temporada de no verme
te hubiera sorprendido a vos también
quizá porque sabés
cómo te pienso y te enumero
después de todo la nostalgia existe
aunque no lloremos en los andenes fantasmales
ni sobre las almohadas de candor
ni bajo el cielo opaco
yo nostalgia
tú nostalgias
y cómo me revienta que él nostalgie
tu rostro en la vanguardia
tal vez llega primero
porque lo pinto en las paredes
con trazos invisibles y seguros
no olvides que tu rostro
me mira como pueblo
sonríe y rabia y canta como pueblo
y eso te da una lumbre inapagable
ahora no tengo dudas
vas a llegar distinta y con señales
con nuevas
con hondura
con franqueza
sé que voy a quererte sin preguntas
sé que vas a quererme sin respuestas.

viernes, enero 08, 2010

Tristán Tzara

"Cómo podría olvidar
soy sólo un hombre
hecho de tejidos y de años
de días rebasados
a mitad de la tormenta."

jueves, enero 07, 2010

Los días y las horas






Pasan los días y las horas y sigo pensando si tomo una cerveza o prefiero el whisky y recuerdo a mi hermano y sonrío, porque su voz son todos los vientos y él es el mismo Zeus... mi hermano tan hombre entero.

Y los días y las horas y recuerdo a mi madre y sus ojos verdes, cuando ella sonríe el mundo se pone de pie, pero cuando llora hay grietas en toda la tierra, no hay nada que hacer.
Y los días y las horas, y nada se queda, porque todo ha pasado la inmanencia de las cosas, la verdad es que sólo se queda la experiencia, la vida colmada hasta el tope, porque el pasado, pasó y no regresará.

*Tan como él, donde quiera que esté, siempre - aquí existe el siempre-, está conmigo
Y no me tomo ni cerveza ni whisky, termino como siempre con un libro en la mano y una taza de café, así es la vida y es lo que yo quiero.

Gracias por eso.

miércoles, enero 06, 2010

Hoy

Es el día de los reyes magos y no verás esto, pues porque te pedí que no lo vieras y llevas casi un mes aceptando hacerlo... (aunque no cuenta que digas que no hablamos)
Te regalo:
  • Una idea que no repita en plural nuestros nombres, como ese poema que escribí y que no recuerdo.
  • Un eclipse lunar que no ha pasado, pero que me crees que pasará
  • Dos cucharadas de luna que te pedí que tomaras para dormir.
  • Un abrazo como cuando te mueves y tienes frío y nomás tiritas y abrazas.
  • Un espacio para tu cepillo de dientes en mi baño.
  • Un juego de ganas porque despiertes a la hora en que prometes

Te regalo todo eso, y sigo esperando a que un día desobedezcas (o digas la verdad) y abras este lugar para que sepas que llevo este tiempo con el catarro constipado, escribiendo porque estás en alguna parte y me dices Sí, ¿recuerdas?... dices sí y el agua se ahoga.

martes, enero 05, 2010

Hará historia

Esta es una de mis canciones favoritas, de mis momentos filmicos favoritos también. En suma estoy segura, consciente que un día pasará, porque no será una historia de amor, si no un amor que hará historia.