domingo, junio 13, 2010

Balada del mal genio

Uy! Este poema me ha gustado mucho. Creo haber dicho que de las grandes ironías en mi vida es no tener ningún libro de uno de mis poetas favoritos, es decir que lo he leído de prestado, por más contradictorio que parezca para quienes les ha pesado mi biblioteca, así es.

Mientras esperaba mi turno para llenar un formato nuevo en el "cole" donde estudio, encontré este poema que llegó en el momento justo y me gustó mucho:_

Balada del mal genio*

Hay días en que siento una desgana
de mí, de ti, de todo lo que insiste en creerse
y me hallo solidariamente cretino
apto para que en mí vacilen los rencores
y nada me parezca aceptable augurio.

Días en que abro el diario con el corazón en la boca
como si aguardara de veras que mi nombre
fuera aparecer en los avisos fúnebres
seguido de la nómina de parientes y amigos
y de todo el indócil personal a mis órdenes.

Hay días que ni siquiera son oscuros
días en que pierdo el rastro de mi pena
y resuelvo las palabras cruzadas
con una rabia hecha para otra ocasión
digamos, por ejemplo, para noches de insomnio.

Días en que uno sabe que hace mucho era bueno
bah tal vez no hace tanto que salía la luna
y aquello sí era auténtica melancolía
y no este malsano, dulce aburrimiento.

Bueno, esta balada sólo es para avisarte
que en estos días no me tomes en cuenta.



*Benedetti, Mario. El amor, las mujeres y la vida. México, Alfaguara, 2004.

sábado, junio 12, 2010

Cortita

La historia es corta o larga, no lo sé. Lo que es cierto para mí no lo es para la generalidad, pero al fin y al cabo estamos hablando de mi historia. Comienza con una cámara fotográfica, la miro… mi aspecto no revela que no tengo idea de cómo operarla, y entonces a lo lejos una mirada, la primera mirada y la única que recuerdo. Así termina la historia. No fue mi mirada sobra la cámara fotográfica, fue otra mirada, una larga mirada. Así termina la historia.


martes, junio 08, 2010

Una constelación

Eso pienso que en cada parte de mi cuerpo tengo constelaciones, lunares pequeños que luego observo y me percato que tienen relación con otro y con otro y forman constelaciones: capricornio, venus, mmmm, bueno, la verdad es que las últimas no las entiendo, pero me gusta mucho un lunar en mi mano derecha y el otro en la muñeca izquierda, pero el que en verdad me provoca tanta ternura es el de mi brazo izquierdo es clarito, pequeño y un tanto apartado del resto, ese me gusta montones, montones, y a solas le doy besitos cortos, como esos que le das a un bebé, así, tal cual, como a un bebé.
El tema es que siempre me han gustado las constelaciones, en fechas últimas así es como llamo a los lunares en la piel, siento una emoción diferente al pensar en que pueden formar parte de la historia de una, de su propia vida, como los amigos, como la familia, como los libros, como la música, como las pelícualas.
Me gustaría ponerle nombre a este lunar, por pequeñito, porque lo acabo de descubrir, como mi habitación, como mi departamento, como mi caminar por la calle, como mis ganas de darme besitos en el brazo, cortitos y después, después... sólo sonreir.

sábado, junio 05, 2010

Sábado de lluvia

Estaba comenzando a dudar que era inicio de junio. Lo dudaba más que del todo porque sin lluvia no me parece que sea junio. Por fortuna unos truenos maravillosos están resonando en este momento. Me gusta que llueva, pero no es sólo eso, necesito que limpie lo que haya por limpiar en la ciudad, en la gente, aunque llegue tarde a mi sábado de cervezas, aunque esté cansada... porque finalmente tengo sueño, pero no encuentro un espacio para dormir: es una gran tontería.



Regresemos al tema de la lluvia. Sabía que entraba el mes de junio sin checar el calendario, como si fuera una persona. Así, sencillo, miraba al cielo y veía alguna planta pequeña y sabía que llovería y todo estaría en su lugar. Ahora tengo esa misma sensación. Todo estará en su lugar, aunque donde vivo no tenga ese aspecto precisamente. Ya lo tendrá, como yo, como mis horarios, como mis escritos, como mis amigos, como todo lo que hay que poner en orden.

viernes, junio 04, 2010

De los recuerdos

Hace un año y medio que yo no me permitía escuchar otra canción. Ha pasado el tiempo, el sillón donde permanecía escuchándola no está más. El motivo de esa canción... descansa en paz; aún sigue siendo de mi gusto, como tantas otras cosas, pero ahora la escucho con la calma que me proporciona un grato recuerdo.

Exit Music (For a film)
Radiohead

Wake from your sleep
and dry all your tears
Today we escape
We escape

Pack and get dressed
Before your father hears us
Before all Hell breaks loose

Breathe, keep breathing
Don't loose your nerve
Breathe, keep breathing
I can't do this alone

Sing us a song
A song to keep us warm
There's such a chill
Such a chill

You can laugh
A spineless laugh
We hope your rules and wisdom choke you
Now we are one
In everlasting peace
We hope that you choke, that you choke
We hope that you choke, that you choke
We hope that you choke, that you choke

Nunca estuve tan cerca de él, como cuando murió.
Ahora somos uno, en paz eterna.

jueves, junio 03, 2010

Un momento de gracia

Después de mucho transitar, puedo decir cuál es la película qué más me ha conmovido, aún no puedo afirmar que sea la favorita, pero se acerca tanto... y ¡cómo no! Es del gran Federico Fellini: La Strada. Así es, así la encuentro fascinante, cautivadora, complejamente maravillosa, terriblemente amorosa, abominablemente un milagro, un momento de gracia que sólo Fellini podía tener. Alcanzar ese estado de gracia le pido a la vida aunque sólo me ocurra una vez, así, plenamente, que mi obra alcance esa complitud que me ha provocado el filme que tras ocho semanas aún no consigo salga de mis ojos para hablar de ella.

Zampanó- Gersomina

miércoles, junio 02, 2010

Inolvidable

Una canción favorita, una secuencia inolvidable.

Y el maestro tiene razón: el olvido está lleno de memoria.




martes, junio 01, 2010

De todo el mundo

No quiero mentir: hoy no quiero dar las gracias a nadie por nada. No quiero pensar, no quiero entender. Hoy quiero llorar, como niña de cinco, como el día que me llevaron contra mi voluntad hacia otra ciudad, como el día que descubrí que vivía sola (diez años después) y a nadie más le importaba.

Quiero llorar por mi casa que ha dejado de ser mía, por la gente que se fue para siempre sin darse cuenta que ya no podríamos abrazarnos, nunca más. Quiero llorar, porque no me da la gana razonar, saber que todo es para bien; quiero llorar por cada padre vivo o muerto - da igual me dejó -, aquí, aquí, por todos lados y sin ninguna parte. Quiero llorar por mis escaleras y mi desorden en cada habitación que ya no veré; por las paredes que no estarán; por mis tabiques y la estúpida puerta que nadie aprendió a cerrar, pero tampoco a abrir; por mi absurda lentitud al caminar; por mis manos torpes con el teclado; por mi incapacidad para olvidar; por mi estupidez y negligencia al amar; por mi poca actitud; por mi siempre soltar; pero sobre todo porque es martes y ayer fue lunes y desperté en otro hogar, en otra cama, que es la misma, pero sabiendo exacto que desde hace mucho, mucho tiempo, digamos diez años, es sólo mía.


Quiero llorar, por intentar, tratar, pensar, escuchar, por no gritar, por no decir a tiempo, fuerte, muy fuerte: basta, duele, estoy cansada... y esperar y esperar a que todo cambiara, pero no pasó, no ocurrió y sigo -maldita sea revalseando la misma estúpida canción que no voy a escribir, porque este corazón... está cerrado por derribo.

Sólo quiero llorar y olvidarme de respirar... ahora: ¡por favor, no quiero nada más por decir! porque ya lloro y aquí no acepto ni un cometa más, nada más que silencio, por favor! Pero no me lo darán, por eso regreso a este lugar el único que realmente ha sido mío.





Quiero llorar y lloro, he sido así tan extranjera, tan mar profundo, tan de nadie y de todo el mundo, y no lo entendieron jamás, a veces cuando se ama lo mejor es dejar ir, no insistir, no interpretar, el amor es un arte que grita ser vivido, no interpretado ¡Yo sólo quiero llorar... por Dios, me hace tanto bien escribir!

jueves, mayo 06, 2010

Por asalto


Pues el mes me tomó por asalto y se me fue entre los dedos y como un juego de dados, para seguir jugando con las palabras. Así que llegó el mes siguiente y no supe de todo lo que pasó qué me detuvo a escribir en este espacio... Abril está coronado por Joaquín Sabina y su gira vinagre y rosas: ¡ESTUPENDA! Cerca, cerquita estaba el adorable Joaco y yo aprobé el examen de ser fan, orgullosamente sabinera.


jueves, abril 01, 2010

Marzo

Es el mes en que nació mi madre... y final de mes el día de su cumpleaños.

Foto: Jasmín Cruz Cacheux

Marzo descansa ya en mi cajón de proyectos presentes y en mi carpeta permanente de notas, en mi agenda y en todo lo que hay por hacer y en el porvenir. Gracias marzo, por todo lo compartido, el dolor de estómago, las gotas de sudor, las gotas de agua en el rostro, esas que llevan punzadas en los ojos... gracias marzo por el gota a gota, por el agua en torno y por el entorno.


Ha llegado abril y festejo que regreso a mi blog, vuelvo a mi entrada diaria a hablar de cine y a escribir poesía al aire libre como este lugar, sumo ahora fotos, dibujos y lo que haya por sumarse completito... ¡allá voy "abril"! ¡Qué bien se siente esta cosquilla en los dedos por lo que hay por escribir.