viernes, septiembre 28, 2007

Rosa Púrpura del Cairo

Hace dos meses, casi tres, recién que comenzaba este "junta textos", recién que me asumía farsantesca, abrí mi página para saber si alguien como por curiosidad tenía una lectura de lo que escribo, la sopresa fue que estaba un comentario declarativo: "...seguiré leyendo", Rosa Púrpura. Yo no la conocía, pero la conocería; el comentario... enigmático, futurista, y me encanta el futuro, la idea de futuro, porque implica la continuidad, la presencia, allá, aquí, en más lados. Luego... la conversación y la complicidad del sábado, ese en el que Moxo hiciera posible que se generara un club que no es de la pelea, pero se le parece, y lo repito: el de los imposibles, tan balas perdidas con siete vidas. Hoy la certeza de la amistad, honesta, verdadera, real, -tan importante para mí lo real- ¡eso!, saber que estás Rosa Púrpura que la amistad que ha ido uniéndonos se convierte en un sitio para cobijar, para sacudir, para abrazar, para continuar, así: real, trascendente, vivible.


R
o
s
a
Hoy es tu cumpleaños "Rosa púrpura del Cairo", y con la metáfora te defines; con el corazón y desde Buenos Aires me sigues abrazando. ¡Venga, púrpura, venga! De tigres es encontrar lugares para explorar, para vivir, para encontrar un nuevo amanecer.
P
ú
r
p
u
r
a
Feliz, concreto, completo, íntegro y muy amado, pleno este día para cumplir años, ensanchados en experiencia, en vivencia, en otredad. De Cuernavaca a Argentina, te envío eso, un abrazo grande, un "¡mua!" sincero y un "te quiero" constante, definitivo

jueves, septiembre 27, 2007

Cortázar en el almuerzo




En el medio día, en medio del día, llega la media noche y almuerzo a Córtazar, un poco del capítulo 7 de la afamada novela "Rayuela", para mí, con poco qué beber, o cuatro tragos, pero que estén frescos que no sea yo quien los pida.






"Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.


a
g
u
a


Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua."

martes, septiembre 25, 2007

Quiéreme mucho...



No es una invitación, no es una advertencia, no es una amenaza, no es una promesa, pero quiero que suceda; no es un deseo, no es una expectativa, es una petición en pequeño, en cortito y me fascina, si lo entiendes, si lo lees, si aceptas... y seguro que lo lees, mucho tiempo después que haya pasado.

a

g

u

a

Quiero bailar, quiero sentirme hermosa
Quiero cantar, ver el amanecer
Quiero sentir sólo tu dulce boca
Y bailar, quiero sentirme bien
Quiero bailar, quiero sentir el cielo
Quiero volar, ver el amanecer
Quiero vivir, solo el dulce momento
Y bailar, quiero sentirme bien
Y quiero, quiero
Sentir el calor que tu boca despide
En cada oración que dices
Y quiero ser el corazón que tú buscas,
que tu buscas
Y quiero bailar, quiero sentir tu cuerpo
Y bailar, quiero sentirme bien
Y quiero, quieroSentir el calor que tu boca despide
En cada oración que dices
Y quiero ser el corazón que tú buscas
Y quiero bailar, ser suave movimiento
Y gozar, quiero sentirme bien
Quiero sentirme bien
Quiero sentirme...Uuu- uuu- uuuuh!



lunes, septiembre 24, 2007

Otro de Paz, Otra vez en Paz


Cuando pienso en la felicidad como un punto de ebullición, me inquieto, porque suena y puede ser tan efímera, tan fugitiva; simplemente no puede ser y lo es... son las cosas, son las palabras, son los actos. Cuando me quedo quieta y transita la vida, pienso en ese estadio que llaman amor como un acto de paz, estar en paz, estar tranquila, conseguir permanecer aunque el cuerpo diga "corre", aunque el corazón diga "duele"; intentarlo, quedarse así, y mirar largamente a los ojos, mis ojos, tus ojos.


Otro poema de Paz, Otra vez en Paz, o por primera vez tan parecido a decirte que es correcto, este corazón naciendo comienza un tamborileo que, aunque bien conozco, tiene más sosiego, comienza a tener aspecto de estar, de ser.



Maithuna

"(...)

Mi día
en tu noche
revienta
Tu grito
salta en pedazos
La noche
esparce
tu cuerpo
Resaca
tus cuerpos
se anudan
Otra vez tu cuerpo

(...)"


Ladera Este

viernes, septiembre 21, 2007

Noticia

"Esta mañana_dos amantes_muertos_ en el círculo del sol"





Cuando_te _cansas_ AGUA_ llegas_ a_ mi_vida


Cuando_te_encuentro_AGUA_caigo_a_velocidad


AGUAaguaAGUAaguaAGUAaguaAGUAaguaAGUAaguaAGUA
AGUAaguaAGUAaguaAGUAaguaAGUAaguaAGUAaguaAGUA
AGUAaguaAGUAaguaAGUAaguaAGUAaguaAGUAaguaAGUA
AGUAaguaAGUAaguaAGUAaguaAGUAaguaAGUAaguaAGUA
AGUAaguaAGUAaguaAGUAaguaAGUAaguaAGUAaguaAGUA
AGUAaguaAGUAaguaAGUAaguaAGUAaguaAGUAaguaAGUA



Tengo_


.............sed_


.....................te_


...........................encuentro.

jueves, septiembre 20, 2007

Estación central

Las personas se aglutinan, no hay pasajes... no hay abordajes, no hay lugares esperando, pero todos corren, corren, porque se debe correr después de hoy hasta llegar a... ninguna parte. Es el sitio, ese, el mismo, el viaje a otro lugar que sea cualquiera, pero no éste, en el que no nos quedemos, -¡eso, no quedarnos!- porque acá cuando se llenan los ojos de horas y de distancias, de ausencia y de inmediatez, duele. Por eso corren, hacen fila y va una, otra tarjeta de crédito, de débito, departamental, de lo que sea, olvidan la de fe, esa, la misma que no dice cuál es la cantidad, qué institución, y no lleva firmas, ni foto, no es membresía, sólo se lee: "Yo, soy yo, y creo".


La olvidaron, saben que la olvidaron, porque alguien respondió a la amarga recepcionista, "No puede ser que me pidan eso; no puede ser... expiró hace dos años, cuando perdí mi casa, mi familia, mi trabajo, mi vida, cuando ... la conocí, no me salgan con que tenga fe...¡ridículo!". Lo perdiste todo y te perdiste, justo eras libre y se te olvidó.






Son las 15:44 hrs., siguen cerradas las salas de abordaje, yo no busco mi "carné", no busco mi tarjeta de crédito, no tengo idea de dónde puse mi ife y estoy hasta el "poto" de pensar en dónde está el dinero; así, por accidente y sin ayuda divina, me quedó acá. Seguro, mientras busque los cigarros, la cajetilla que sin alternativa debo encontrar, estará el único "carné" que me sacará de acá, ese que no habla de identidad, sólo de mí, de mí... ¡maldita sea! ¿quién me salva de mí?

miércoles, septiembre 19, 2007

Un navío

Ya lo he dicho, siempre queda la incertidumbre y alimenta también, lo que sé es que esta historia en mi camino es tan parecido a lo que dice el Maestro Saramago: "... Hacia la hora del mediodía, con la marea, La Isla Desconocida se hizo por fin a la mar, a la búsqueda de sí misma."






martes, septiembre 18, 2007

Un cuento de "insistencias"

Dices... "Alguien tiene que aprende a insistir"


Con afán o sin él, con deseos o sin ellos, escribo estas palabras para reclamar a la insistencia que no insiste, esa santa tan socorrida a la que no me enseñaron a rezar, pero que ... voy aprendiendo de la mano a conocer. La imagen es un pretexto para hablar, un destino: "El cuento de la isla desconocida", eso pasa que no queda mucho que pase y entonces pasa todo.


(Nota al/a lector/a, todo eso lo aprendí hoy, ¡ al-ti-to... !
No me pidan que lo explique)



Entonces ocurrió: dejé los cuentos que se cuentan de familias y lazos inquebrantables para enfrentarme al mar, así nada más en naufragio, y así fue como me sentí: un tiempo en una balsa, más adelante en una lancha, luego en un barco que no era para mí, hasta que encontré una pequeña embarcación que con el paso del aire y el viento se hizo fuerte y sin remos; el tiempo construyó un motor, y me acerqué a contar la historia con y sin certeza, o como diría el maestro Benedetti: "Con y sin nostalgia".

Un semáforo en rojo

No decía: "¡Alto!"





Decía, gritaba: "¡Sigue!"









Creo en las partidas de ajedrez y solía creer en los reinados, de pequeña imaginaba familias -me reconozco gregaria-, imaginaba que juntos caminaban, por alguna razón siempre juntos, y así era como descansaban o discutían, pero al final se quedaban. ¡Eso...! Quedarse o no, era lo que me gustaba y aburría, de mis propios cuentos; hasta que un día pensé, eso pensé por primera vez ¿quién soy, por qué aquí, de dónde vengo, a dónde voy? Lo recuerdo, en la esquina del parque, frente a un semáforo a los once años, en un alto que resonó en mi cerebro, y se abrió la puerta, ahí estaba: obtuve la mirada más larga que tengo, la misma que me perseguiría hasta "jamás", esa la que decía ¡escribe! "Esto eres, ya no hay otra forma".

lunes, septiembre 17, 2007

Con sombrero apropiado

Hay poemas que llegan en lo propicio (tiempo, circunstancia, persona, hora del día). Este es el caso y lo agradezco. De "Ladera Este", Octavio Paz (Joaquín Mortiz, 2003),



Dónde sin quién



No hay

ni un alma entre los árboles

Y yo

no sé a dónde me he ido