En realidad hoy es uno de esos días en que el pleonasmo en las palabras no me importa. La cacofonía me tiene sin cuidado y la estupidez es mi tercer nombre. Lo que es verdad es que el buen gusto no me falta. Regresando a lo mejor está:_
lunes, noviembre 24, 2008
domingo, noviembre 23, 2008
En el recuento de los daños
Lo que no dije:_
Enero:_ Perdón
Febrero:_ Por favor
Marzo:_ Permiso
Abril:_Pienso, siento, existo.
Mayo:_ Ayúdame
Junio:_ Silencio-Soledad-Sitio
Julio:_Adiós-Buena Suerte_Hasta Siempre
Agosto:_ Tú ganas.
Septiembre:_ Espacio-Pensamiento-Aislamiento
Octubre:_ Descansa en Paz- No te rindas
Noviembre:_ No quiero- Me rindo- Lo siento
Diciembre:_...
Lo que no hice:_
Llegar a tiempo.
Lo que no vi:_
La noche
el silencio
Lo que no entendí:_
Palabras
Sonrisas
Lo que vi:_
... Lo que vi... lo que hice... lo que dije.
¡Cabeza dura! Esta tos en mi pecho.
Enero:_ Perdón
Febrero:_ Por favor
Marzo:_ Permiso
Abril:_Pienso, siento, existo.
Mayo:_ Ayúdame
Junio:_ Silencio-Soledad-Sitio
Julio:_Adiós-Buena Suerte_Hasta Siempre
Agosto:_ Tú ganas.
Septiembre:_ Espacio-Pensamiento-Aislamiento
Octubre:_ Descansa en Paz- No te rindas
Noviembre:_ No quiero- Me rindo- Lo siento
Diciembre:_...
Lo que no hice:_
Llegar a tiempo.
Lo que no vi:_
La noche
el silencio
Lo que no entendí:_
Palabras
Sonrisas
Lo que vi:_
... Lo que vi... lo que hice... lo que dije.
¡Cabeza dura! Esta tos en mi pecho.
miércoles, noviembre 19, 2008
La azotea
Me gusta permanecer en la azotea de mi casa. Estoy segura que no podré jamás tomar una buena foto desde ese lugar, pero el sitio me fascina. Hace dos o tres días me prometí escribir desde ese sitio una obra pequeña y sin ambiciones. Igual que desde allí me dije que debía volver a tomar fotos, a pintar, a escuchar música, a leer y creo que lo he conseguido o estoy en el camino.
Me gusta la azotea, entre otras cosas porque me digo todos los insultos de los que soy capaz, porque no me arrojé de allí hace años y no lo hago aún, y apenas entiendo que no era mi tiempo para hacerlo. Ahora me gusta estar allí sabiendo que no me arrojaré y hasta planeo una reunión en ese sitio.
domingo, octubre 19, 2008
Los días que pasan...
Las noches que serenan...
Hoy recibí un regalo. Una foto. Jair es probablemente de mis amigos el más silencioso, es el hombre de la imagen y la cámara de fotos, es el que mira con calma y se queda hasta el fondo contigo. Él estuvo conmigo cuando murió mi padre, cuando se fue Lola de mi casa, cuando todo se cayó desde el techo a la ventana; cuando no terminaba de entregar lo entregable para alcanzar lo inalcanzable.
Recuerdo este día; no puedo olvidarlo. Octubre 1, una llamada, el cielo en blanco y negro, en mi mente, por mis recuerdos. Gracias Jair, porque no olvidas, porque recuerdo.
viernes, octubre 03, 2008
Aquí no está Lola... porque se ha ido... porque debía irse... porque era suficiente.
Ayer 2 de octubre fue cumpleaños de Dafne... ayer... 10 años.
Ayer regresé de Hidalgo... Ayer amanecía sin mi padre en la tierra. Ayer... era aire.
1 de octubre... mi padre... ya no me duele mi padre... mi padre... me siente.
Ayer...
Yo...
Recordaba...
la vida no es buena, nosotras la hacemos buena ...
Ayer...
Hoy... no puedo dormir... sigue su imagen y un abrazo en una caja porque no llegué, porque no pude, porque me contuve. Me quedaron los monólogos, la caja de canicas, la foto robada, la mirada cansada, el recuerdo de su voz y el silencio que nunca tuvo en vida... Ayer, mi padre perdió la guerra o la ganó... el guerrero de la pobreza, del encierro, de la soledad... pero no del cáncer.
Ayer... hoy... Perdonen la tristeza.
miércoles, octubre 01, 2008
Me duele mi padre.
A Guadalupe, mi madre.
Me duele mi padre,
me duele como una quemadura al rostro,
como la voz entrecortada en cuatro partes:
ella, él, sus hijos.
Me duele mi padre por la dirección del mundo,
el poder sin freno, el poder absoluto,
la sangre que lava el rostro y no se aturde.
Me duele como la costumbre de ahogarme en el vaso,
mientras alguien grita afuera,
detrás del vidrio.
Pienso en su ceguera –que es la mía-,
aprieto su nombre y repito:
“…este infierno va a pasar,
ding, dong, dang,
este infierno va a pasar”.
Me duele mi padre y sus miedos,
sé que son los míos, no hay sacrificios.
A veces, por la madrugada, despierto incómoda
por saber que está por ahí, en ninguna parte,
que su nombre repito y en su nombre canto,
que son sus palabras no-heredadas
las que me agrietan el camino,
las que posibilitan mi destino.
Me duele mi padre, ese niño inquieto,
esa sangre yerma en mi cuerpo adulto,
en mi vida a solas.
Sí, a mí me duele mi padre
que no contó historias nocturnas,
que no abrazó mi cuerpo, el de ellos;
que no sostuvo mi mano temblorosa
en la primera mitad de mi vida
frente a un cuaderno, frente a un lienzo;
me duele mi padre con sus batallas perdidas,
con mis cuantiosas pérdidas;
me duelo más aún sin él,
sin sus manos que atraparan la ventana del vacío,
de lo próximo y terrible,
de lo tibio, lo bendito.
Me duele mi padre que no me habló de Dios ni del Diablo,
que no encontró en mi voz la presencia de un ángel,
que no encontró victoria en mí,
que no cubrió conmigo su guerra perdida.
Me duele mi padre como yo no podré dolerle a nadie;
me duele él y yo,
y todos los hijos de mis hijos,
que no existen y no vendrán;
me duelen ellos también, porque no tendrán mi dolor.
Me duele él y yo,
y todos los seres que no encuentran
la mitad de su andar en el rostro,
que no les cobija el apellido,
que no corresponden a este tiempo;
me duelo yo y mi padre, con la blasfemia
que cobija mi nombre,
ése que no crea estirpe,
ése, del que nadie hablará cuando haya muerto.
A mí, me duele el silencio,
este silencio que parte,
esta otredad cansada
esta sed que rasga,
esta poca fe por el mañana.
Sí, a mí me duele mi padre.
me duele como una quemadura al rostro,
como la voz entrecortada en cuatro partes:
ella, él, sus hijos.
Me duele mi padre por la dirección del mundo,
el poder sin freno, el poder absoluto,
la sangre que lava el rostro y no se aturde.
Me duele como la costumbre de ahogarme en el vaso,
mientras alguien grita afuera,
detrás del vidrio.
Pienso en su ceguera –que es la mía-,
aprieto su nombre y repito:
“…este infierno va a pasar,
ding, dong, dang,
este infierno va a pasar”.
Me duele mi padre y sus miedos,
sé que son los míos, no hay sacrificios.
A veces, por la madrugada, despierto incómoda
por saber que está por ahí, en ninguna parte,
que su nombre repito y en su nombre canto,
que son sus palabras no-heredadas
las que me agrietan el camino,
las que posibilitan mi destino.
Me duele mi padre, ese niño inquieto,
esa sangre yerma en mi cuerpo adulto,
en mi vida a solas.
Sí, a mí me duele mi padre
que no contó historias nocturnas,
que no abrazó mi cuerpo, el de ellos;
que no sostuvo mi mano temblorosa
en la primera mitad de mi vida
frente a un cuaderno, frente a un lienzo;
me duele mi padre con sus batallas perdidas,
con mis cuantiosas pérdidas;
me duelo más aún sin él,
sin sus manos que atraparan la ventana del vacío,
de lo próximo y terrible,
de lo tibio, lo bendito.
Me duele mi padre que no me habló de Dios ni del Diablo,
que no encontró en mi voz la presencia de un ángel,
que no encontró victoria en mí,
que no cubrió conmigo su guerra perdida.
Me duele mi padre como yo no podré dolerle a nadie;
me duele él y yo,
y todos los hijos de mis hijos,
que no existen y no vendrán;
me duelen ellos también, porque no tendrán mi dolor.
Me duele él y yo,
y todos los seres que no encuentran
la mitad de su andar en el rostro,
que no les cobija el apellido,
que no corresponden a este tiempo;
me duelo yo y mi padre, con la blasfemia
que cobija mi nombre,
ése que no crea estirpe,
ése, del que nadie hablará cuando haya muerto.
A mí, me duele el silencio,
este silencio que parte,
esta otredad cansada
esta sed que rasga,
esta poca fe por el mañana.
Sí, a mí me duele mi padre.
martes, septiembre 30, 2008
El corazón en pedacitos
Dicen que si el corazón está en pedacitos no se puede entregar; me han explicado que el duelo es una parte importante, el no desdibujarse, el encontrarse parte por parte hasta que todo encaje, y entre en calma lo que está revuelto y desbalanceado... me dicen que si se olvida pronto es completamente lejano a desmostrarse a sí misma que "algo" fue importante... Dicen, dicen... dicen tantas cosas y yo las guardo en un sombrero, porque no las siento. Hace mucho que no llueve y no graniza en esta casa, pero también que el sol no iluminaba tanto y no se hablaba de volar y en diminutivo. Es esa canción de Mecano: "... siempre los cariñitos me han parecido una mariconez y ahora hablo contigo en diminutivo con nombres de pastel..." Es una de mis canciones favoritas y esa línea es a la que recurro cuando intento explicar algo sin que de un salto llegue a palabras determinadamente gastadas, dices tú también "prostituidas"... entender que después de mucho vuelvo a pensar en esa línea para mí "es diver".
La cosa es que si el corazón está en pedacitos, pero te gusta armar rompecabezas, con un poco de suerte hallas la pieza que falta para que mágicamente se desdibujen las líneas de la rotura y se vea completito, de paso no me desdibujo y me vuelvo a pintar de azul que de recién me entero es un color preferido compartido; de paso tengo noticia desde ya que soy yo quien encuentra la pieza y tú sólo que la miras, y ya sé que me expreso haciendo curvas en lugar de línea recta entre uno y otro concepto, eso pasa cuando escribes, eso pasa cuando sueñas, eso me pasa cuando intento decir en palabras de Juan José Arreola lo que creo que son los amantes:"la distancia más corta entre un punto y otro es la línea recta, hay quienes prefieren la curva", yo soy de los "quienes"; a propósito de eso, me gustan los cuándos, me gustan los "para qués", me gusta gustarme y que me guste que guste... debe ser una señal abierta que la pieza que falta para que el corazón esté entero es la voluntad de hacerlo enterito, mientras observas y cantas, porque observas y cantas, siempre tienes esa tonadita que no puedo recordar, pero que tiene ese extraño tino de dar en el punto en que puedo decir: ¡Gracias, gracias por estar, por aquí, por allá, porque sí, porque no... porque sabes y no sabes nada, pero sonríes después del café sin parpadear, después de una película, después de la cena, después del después y puedes reir a carcajadas cuando bromeo con el "Tú nunca, yo siempre", eso que todo el mundo se dice en una gran pelea que hoy, al menos hoy, no quiero tener! Buen día, buena noche... Descansa.

viernes, septiembre 26, 2008
"Nosotros somos el velo que nos cubre la mirada"
Tal vez es la frase que más he escuchado las últimas semanas, dice, impera, señala, apunta y deja claro lo que también expone Kant "... no vemos las cosas como son, las vemos como somos nosotros".
Aldo es mi amigo, Aldo es todo un personaje, Aldo dice que una de los sentidos de los que más disfruta es la vista, yo digo que lo que más disfruta es la luz, lo doloroso es cuando le cae en los ojos de manera directa y le oscurece la mirada. A Aldo le gusta la ciudad, la gente, lo cotidiano, le gusta sonreír y mira mucho por los demás. El miércoles fue su cumpleaños 24 y 24, se fue de fiesta, y se abrazó a su sueño muy fuerte, rió, bailó, cantó y después de una buena porción de horas, el día le ganó a su descanso. De camino a la ciudad pasó de un transporte púbico a otro... en el camino le tocó ver según sus propias palabras: "el tránsito de la vida de un hombre, de la etapa de madurez a su descenso", cuando me dijo esto, sincero no entendí, luego cuando me narraba lo que vio, seguía pensando en él como el hombre de la luz que mira completo y no sólo el punto en la hoja.
Aldo es mi amigo, Aldo es todo un personaje, Aldo dice que una de los sentidos de los que más disfruta es la vista, yo digo que lo que más disfruta es la luz, lo doloroso es cuando le cae en los ojos de manera directa y le oscurece la mirada. A Aldo le gusta la ciudad, la gente, lo cotidiano, le gusta sonreír y mira mucho por los demás. El miércoles fue su cumpleaños 24 y 24, se fue de fiesta, y se abrazó a su sueño muy fuerte, rió, bailó, cantó y después de una buena porción de horas, el día le ganó a su descanso. De camino a la ciudad pasó de un transporte púbico a otro... en el camino le tocó ver según sus propias palabras: "el tránsito de la vida de un hombre, de la etapa de madurez a su descenso", cuando me dijo esto, sincero no entendí, luego cuando me narraba lo que vio, seguía pensando en él como el hombre de la luz que mira completo y no sólo el punto en la hoja.
Aldo: "Un hombre sufrió una caída, seguramente tendría más de cincuenta años, al acercarme me di cuenta que no sólo tenía una fractura, podía verse que el hueso estaba fuera de su orden natural; el dolor le cegaba la razón; me acerqué, la gente lo miraba como el hecho curioso, pero también como la 'cosa' que interrumpía el tránsito. Quise ayudar, tomé mi celular para llamar a una ambulancia, alguien me dijo que ya lo habían hecho, que la esperaban; él seguía en el suelo, impotente, doliente... pregunté si algún familiar estaba informado, me dijeron que ya lo habían alertado: él yacía en el suelo, repetía: 'espero que no lleguen a viejos'. Yo veía cómo acababa su vida y se transformaba para siempre. Sentí tal identificación con él, porque yo mismo tuve una transformación hace algún tiempo, sabía de la impotencia, la entendía. Finalmente tomé el autobús, seguí mi camino, ya en el transporte seguía pensando en la incapacidad humano, al llegar a mi destino no pude evitarlo las lágrimas rodaron por mis mejillas... ¿Cómo podemos llamarnos, nombrarnos, humanos y dejar a otro ser humano abandonado sin ningún remordimiento?"
Tal vez es cierto, Aldo, nosotros somos el velo que nos cubre la mirada. Feliz cumpleaños, prójimo, humano. Te quiero
miércoles, septiembre 17, 2008
Clic
Me gusta mucho la fotografía como arte, me fascina lo que la imagen dice... lo que pronuncia en cada línea o color o imagen... Tres de mis amigos son apasionados con el lente, yo... sólo aprendo a dar 'clic' de vez en cuando y me gusta; alguna vezhubo alguien que me regaló un curso de foto y en fechas últimas yo regalé una cámara, ahora al parecer me regalarán una cámara y así, es la vida, "dar es dar" dice el buen Fito Páez. En fin, me gusta la foto, hay algunas que son estruendosas y sacuden emociones y me recuerdan la maravilla de la humanidad en las peores condiciones, otras que me gustan por lo que no está fraseado. La agencia Reuters tiene de lo mejor en cada rubro, estas son dos que me regresan la fe sobre la humanidad, pero sobre todo por el compañerismo, esas imágenes que dan la vuelta a que la antítesis haga válida la teoría. Esta aparecía en la portada del periódico español, El País...
'
La que sigue me recuerda el poema de Jaime Sabines, sobre cómo la luna puede tomarse a cucharadas para el mal de amor.. o para seguir con respiro.
"...esta foto es del eclipse anular que se pudo ver en Amman, la capital de Jordania, sobre la lengua de una chica."
Me gusta la foto, tal vez porque se trata de "ver", con detenimiento, lo que normalmente sólo se vive sin reparar en la belleza del acto. Quiero esa luna, y ya no recordaba que me llamaban luna hace un tiempo, era un buen tiempo... ahora me acerco y le doy clic... instantánea, así, pero fija. Como ese clic inesperadamente maravillosoa que deja la luna como una tableta para sanar.
lunes, septiembre 15, 2008
Al otro lado del río
Me gusta mucho el cantautor uruguayo Jorge Drexler; hay letras de canciones que las siento tan cerquita que opino"...pude escribirlas yo misma", gran autopiropo inmerecido. Tengo muchas favoritas, pero la que traigo en mi cabeza es la tonadita de la que se convirtiera en controversial: ganadora del Oscar a la mejor canción por su participación en la película "Diarios de motocicleta", y que no le fue permitido por la academia que el cantautor uruguayo la interpretara durante la entrega, por asuntos de la propia academia.
Me gusta esa canción y me encanta la secuencia que representa, hay así una suerte de esquina a esquina en mí, en cómo veo ahora el camino... Me pasa con esa canción...
Al Otro Lado del Río - MUSICA.COM
Dije hace unas horas, si no te gusta el agua -beberla-, intenta ser como ella y sonreíste. Hoy creo que remo, remo, al otro lado del río, porque finalmente: "No todo está perdido tanta lágrima, tanta lágrima y yo... soy un vaso vacío."
Me gusta esa canción y me encanta la secuencia que representa, hay así una suerte de esquina a esquina en mí, en cómo veo ahora el camino... Me pasa con esa canción...
Dije hace unas horas, si no te gusta el agua -beberla-, intenta ser como ella y sonreíste. Hoy creo que remo, remo, al otro lado del río, porque finalmente: "No todo está perdido tanta lágrima, tanta lágrima y yo... soy un vaso vacío."
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