domingo, enero 31, 2010

Sin el país

No sé qué me pasa los domingos, solía emocionarme por comprar el periódico español y ver las portadas y sonreía con la selección de las fotos y el reportaje en la página central, pero creo que los voceadores han matado ese deseo, ambos: el primero de la esquina de mi casa que me regañó por llegar tarde por él, el segundo que me prometió que podía pasar por él y después me regañó igual porque se me hizo tarde. Así que ahora lo veo a distancia y pienso si me dará tiempo de leerlo y ya no me acerco a comprarlo, recuerdo que me gustaba porque me recordaba a mi papi, las provincias, los colores, recuerdo que me hacía despertar con ganas de leerlo y que la verdad Javier Cercas y otros me eran más familiares, descubría que leerlo era un poco no estar aquí, o estar en alguna parte. Ahora ya no, almuerzo, veo los aparadores de nada y sigo caminando.







Ahora, sin El País, pienso más en aquella película que siempre postergo para ver y ya no me da nostalgia, sólo la veo y se suma otra y otra y es divertido vivir sin El País, pero anhelando leerlo. Lo que no puedo evitar es visitar la página, recolectar imágenes, pensar en lo bien que está hecho, admirarlo y saber que con o sin que yo sea corresponsal de aquello que son voceros, me sigue encantando.

sábado, enero 30, 2010

La puerta

Cuando una puerta se cierra, con el aire abre la otra, parafraseando a Saramago.

Puerta con perilla, sin perilla; la puerta con cerrojo y sin éste. La que se derriba, la que permanece, la de doble chapa, la que es chapada a la antigua, la que se forza, la que se abre simplemente, la de madera, la de metal, la de la vida, la del corazón, la que sigue, la que se arroja, la mía, la tuya, la nuestra... la de la victoria.



Buena noche.

Esta puerta no está abierta, no tiene timbre, pero sabes cómo llamar.

viernes, enero 29, 2010

La luna




Me gusta la luna... no es novedad... hace unos años me llamaban de ese modo. Solía revisar el calendario y pensaba en cuál era el mejor día para verla, la he regalado, envuelto en pañuelos, colgado del cuello, abrazado, intentado, sufrido por el dolor de cabeza que en ocasiones me implica, o el malestar no por dolor si no por bruma, no sé cómo explicarlo... en fin, me gusta la luna. Durante mi estancia con mi familia estas vacaciones hice severos intentos por fotografiarla sin mucho éxito y al contrario me propiné varios raspones... de cualquier modo la experiencia me gustó mucho. Para quienes hayan intentado como yo fotografiarla saben lo complicado que es y lo decepcionante después tras muchos intentos de toparse con una mancha sin chiste en la pantalla de la cámara.


Así que he comprendido que la luna se vive por instantes, al final sólo queda eso. El instante de tropezar con la nebulosa... esa mancha viva en una pantalla, pero tan plena a la vista. A veces es como una sonrisa y otras como una rebanada de queso o de pastel Kösher... en fin ... esto de la luna me recuerda lo dicho por Eduardo Galeano:_ "La luna tiene dos noches de edad/Yo, una." (El libro de los abrazos).

jueves, enero 28, 2010

Tregua_Pausa_entreacto_descanso_yo qué sé

Necesito decirlo

DESESPERADAMENTE
URGENTEMENTE
ANSIOSAMENTE
TERRIBLEMENTE



¡TE AMO!

El anillo que no es anillo

Hoy voy a contar la historia del anillo rojo que aparece en la fotografía de la cabecera de este blog: originalmente me lo regalaron como una especie de colguijo, pero no me dieron la cadena y yo soy re mala con los metales, debe ser plata u oro, y cuando me dieron una cadena que no era de estos metales, pues me enronché completita, hasta temperatura... así que ese anillo que no pudo ser colguijo, lo coloqué en el pulgar derecho, un poco holgado, pero necesitaba saber que estaba conmigo.
Me acompañó en el estreno de mi obra de teatro de recién, me acompaña en cada cosa, porque ese anillo me lo dio mi Socio, a quien veo poco, pero por quien sigo convencida que si la vida es un negocio, yo quiero que sea mi Socio.
Mi Socio es ... digamos fugaz, aparece, se va, regresa, es libre, pero a través de este anillo - copia de uno que él tiene, pero en color negro-, lo siento cerca y me acompañan sus frasesitas y su risa y esa pregunta que me formuló el año pasado: ¿por qué nos cuesta tanto ser felices si es tan sencillo?
¡Ay, Socio, tenías razón...! Y ahora ando en esas, dejando que las cosas sencillas se queden conmigo: entre las manos, como este anillo, que no es anillo, pero con el que siempre a donde voy y a donde vayas, te llevo conmigo.
Mua!

miércoles, enero 27, 2010

Las flores... y las plantas

Me gustan las flores, pero la verdad es que van entendiéndose de la mano con las plantas, no sé cómo explicarlo es que flores y plantas para mí no es lo mismo, para mí las plantas son... una necesidad cotidiana, un gusto de mi diario acontecer, las flores... me fascinan por lo instántaneo porque alegran la mirada, porque saben a eso a dulcecitos visuales, a ganas de estar bien, en comunión. Creo que eso es unas me conducen a la maravilla del instante, de lo fugaz, asombroso, pero en un instante. La planta, en cambio, me parece la espera concreta y sincera por el día a día, lo que se construye, lo que se va viendo crecer y florecer...

De mis favoritas puedo contar muchas, me encanta que me regalen flores y regalar flores, me puede asombrar un detalle así, por más datos que hayan dado al respecto, me permito como una regla oculta dejarme sorprender... me gustan mucho los girasoles, me parecen símbolo de alegría, me fascinan los tulipanes, me sorprende por todo el cuerpo y me dan ganas de acariciarme el rostro enseguida, me encantan las orquídeas, me dejan boquiabierta siempre, en cualquier color, en cualquier forma... me regalaron la primera cuando tenía 16 y sigo recordando el momento como si fuera ayer, era color violeta y venía en una cajita de cristal... fue un detalle sin igual, y un momento casi mágico, enterito.

No me gustan las rosas rojas y en verdad que no las prefiero de ningún color, pero las rojas, no me interesan, he dicho que son para mi entierro por un texto largo que aborté hace mucho tiempo, en realidad no me gustan, me producen angustia, las amarillas tampoco y las de colores... no sé, creo que de todo prefiero las blancas. Me gusta el alcatraz, aunque poco lo entiendo... seguro no hay nada que entender, pero yo trato... las lilis, me agradan, no sé son divertidas... mi descripción no es muy pertinente, pero me gusta lo que siento cuando veo nacer flores en las plantas de mi casa.


Sí, me gusta que me regalen flores y me han regalado y cómo lo he disfrutado, pero me encanta, me fascina que me regalen plantas. Tengo un palo de brasil que se llama "Morton", que me encanta, es muy guapo; un anturio que se llama Max y que es hermoso; una pata de elefante que se llama magdalena, otras curiosidades como esas, pero de ellos siempre los recuerdo enseguida junto con una planta muy viejecita que recogí de la basura le puse Matilde y le canto desde hace dos años: "Ya sé que naciste pa' casarte conmigo", en verdad me ha gustado cambiarlas de maceta de recién a varias de ellas "Mónica", "María" y a "Victoria", la única cuyo nombre inicia con M, a mí me gustan los nombres con M, por Mamá, por Miriam, por Mía, de hecho los combino y salen cosas que no entiendo, pero me divierto. En fin, me gustan las plantas y aunque sea cansado esto de plantar, mover, deshojar, me parece lo mismo que dije al principio: la planta es un día a día, un paso y luego el siguiente. ¡Eso, se parecen a eso, a un paso y luego el siguiente! Qué bien que están acá.



Ninguna de estas fotos son de mis plantas, supongo que me pondré a hacer unos disparos sobre ellas y sus hojas y sus ojos... por lo pronto dejo esta última imagen de un ficus que me encanta, pero que no tengo y lo hago para recordar que en algún momento tendré uno y desde ya me voy haciendo a la idea. Y girasoles, muchos girasoles, esperando que el día comience como debe con el sol de frente y feliz, feliz... como estos girasoles.

martes, enero 26, 2010

Hoy... y una tonadita

Comenzaba el día y yo no sabía a qué hora paraba el mundo que yo nomás no podía dejar de hacer y hacer cosas... mensajes por todos lados, trabajo por todos lados, pendientes o sin pender de ninguna parte si no muy bien aterrizados... esperaban en el escritorio al que de tanto ya no me puedo acomodar con mi máquina a trabajar y tengo que usar una mesa externa. Así iba el día, corriendo, resolviendo al pasar y la misma canción en la cabeza que me repito desde anoche:_

[Si me dejan en la calle me arreglo,
si me sueltan en el mar yo me vuelvo,
si me encierran en la cárcel me suelto,
si la noche se oscurece me enciendo,]


Pasaban las horas, cuando entre tanto y todo recibí el mensaje que una de mis metas desde hace un par de años estaba resuelta, estaba terminada, estaba concluida, estaba resuelta y yo... también.

Y la misma tonada...


[Cuando me llega el dolor yo me arreglo,
si me asustan los fantasmas me encierro,
en mi casa me defiendo del miedo,
contra toda la maldad yo me arreglo.]

Seguí haciendo como cada día, recordaba amorosamente que anoche en mi librero mientras buscaba unas llaves que por error perdí, había encontrado un sobre blanco, con una estampita cerrándolo, que en el interior había una acta de nacimiento endosada, que la acompañaban un par de fotografías tamaño infantil, que una hoja amarilla a rayas escrita entera me iluminó el rostro toda la noche, que me alegró completita y seguía la tonadita:_


[cuando me quieren robar yo peleo,
si el invierno se hace helado me prendo,
cuando el mundo se apaga y quede quieto,
el motor que hace falta yo tengo.]


Recibí a mi equipo de trabajo y acordamos fechas y lugares, modos y estilos de trabajo, recibí la información y creo que dilucidé el camino a seguir, nos quedamos creo satisfechos por las razones expuestas y acordamos y sentí de nuevo la sensación que nosotros si no cambiamos el mundo, cambiamos el nuestro y seguía la cancioncita:_

[Si me dejan en la calle me arreglo.
si me sueltan en el mar yo me vuelvo,
si me encierran en la cárcel me suelto,
contra toda la maldad yo me arreglo.]

Fui recorriendo cada cosa y a cada cosa su lugar, y reencontraba las razones que me hacen ver a Morgan, a mis peces, a mi casa, a mi trabajo, a mis amigos, la película que vi a las siete de la mañana, el libro que leí a las 9 de la noche... y la tonadita:_

[lo que no puedo es arreglarme sin tu amor
lo que no puedo es arreglar mi corazón
cualquier pelea que yo diera en esta vida,
sin vos no queda nada y no podría.

lo que no puedo es arreglarme sin tu amor,
lo que no puedo es arreglar mi corazón,
cualquier pelea que yo diera en esta vida,
sin vos no queda nada, sin vos yo no podría.]

Y ha pasado el día, en fecha al menos va terminando, y sigo leyendo la hoja amarilla a rayas, sigo sintiendo las palabras que están allí estampadas, sigo revisando las fotos, después de arreglar una lap top, hacer un documento, firmar otros, revisar música, entender lo que hay por entender:_

[cuando en medio de la lluvia estoy,
se que pronto va a salir el sol,
si en los sueños me llega el terror,
se que dormido puedo encontrar todo el valor.]

Cuánta ironía, paradoja, contradicción... cuánto se puede "poder" y cuánto quehacer y cuánto ser:_

[lo que no puedo es arreglarme sin tu amor,
lo que no puedo es arreglar mi corazón,
cualquier pelea que yo diera en esta vida,
sin vos no queda nada y no podría.

lo que no puedo es arreglarme sin tu amor,
lo que no puedo es arreglar mi corazón,
cualquier pelea que yo diera en esta vida,
sin vos no queda nada, sin vos yo no podría.]

En una sola tonadita... en una sola canción... cabe todo lo que puede pasar en un sólo día, puedo con tanto al menos eso dice lo que resuelvo... a veces, para que un día como este día sólo hace falta una tregua, como la que yo me he dado, pedir una tregua para leer muchas veces un mensaje de texto, porque simplemente yo que puedo tanto... no puedo ...

lunes, enero 25, 2010

Virginia

"La gente no debiera dejar espejos colgados en sus habitaciones, tal como no debe dejar talonarios de cheques o cartas abiertas confesando un horrendo crimen."


Con estas palabras inicia Virginia Woolf su relato "La señora en el espejo", un día como hoy nació Adeline Virginia Woolf (de soltera Stephen); pero en Londres, 1882 novelista, ensayista, escritora de cartas, editora, feminista y escritora de cuentos británica, considerada como una de las más destacadas figuras del modernismo literario del siglo XX. Escritora prolífera, autora del ensayo "Una habitación propia" sentencia directamente: «Una mujer debe tener dinero y una habitación propia si va a escribir ficción». Convirtiéndose este ensayo en una de los textos más citados del movimiento feminista, que expone las dificultades de las mujeres para consagrarse a la escritura en un mundo dominado por los hombres.

Virginica, ante todo es una escritora, una revolucionaria pa'l futuro, su técnica del monólogo interior y estilo poético se consideran entre las contribuciones más importantes a la novela moderna. Se casó con el escritor Leonard Woolf en 1912. En 1917 ambos fundaron la editorial Hogarth. "Sus primeras novelas, Fin de viaje (1915), Noche y día (1919) y El cuarto de Jacob (1922), ponen de manifiesto su determinación por ampliar las perspectivas de la novela más allá del mero acto de la narración. En sus novelas siguientes, La señora Dalloway (1925) y Al faro (1927), el argumento surge de la vida interior de los personajes, y los efectos psicológicos se logran a través de imágenes, símbolos y metáforas. Los personajes se despliegan gracias al flujo y reflujo de sus impresiones personales, sentimientos y pensamientos: un monólogo interior en el que los seres humanos y sus circunstancias normales aparecen como extraordinarios. Influida por el filósofo francés Henri Bergson, Woolf, como el escritor francés Marcel Proust, se adentra en la idea del tiempo. Los acontecimientos en La señora Dalloway abarcan un espacio de doce horas y el transcurso del tiempo se expresa a través de los cambios que paso a paso se suceden en el interior de los personajes, en la conciencia que tienen de sí mismos, de los demás y de sus mundos caleidoscópicos. De sus restantes novelas, Las olas (1931) es la más evasiva y estilizada, y Orlando (1928), más o menos basada en la vida de su amiga Vita Sackville-West, es una fantasía histórica a la vez que un análisis del sexo, la creatividad y la identidad. También escribió biografías y ensayos; en Una habitación propia (1929), defendió los derechos de la mujer. Su correspondencia y sus diarios, publicados póstumamente, son valiosos tanto para los escritores en ciernes como para los lectores de su obra."


Un día como hoy nació y el 28 de marzo de 1941, Woolf se suicidó. Se puso su abrigo, llenó sus bolsillos con piedras y se lanzó al río House cerca de su casa y se ahogó. Su cuerpo no fue encontrado hasta el 18 de abril.Su esposo enterró sus restos incinerados bajo un árbol en Rodmell, Sussex. Y estas cosas pasaron, cuando yo aún no había nacido, pero me sigue sacudiendo sus letras y su historia, sigo brindando por la noche de cada 25 de enero en su honor, sigo pensando que algo había en sus letras que me recuerdan un paso firme en las mías, sigo entendiendo que ella era una mujer completa, como pocas, como el vaivén de las olas.

De los hechos ocurridos alrededor de esta figura literaria, hay uno en particular que sigue al monólogo interior tan macerado en su trabajo literario la última nota que escribiera a su marido:

"Siento que voy a enloquecer de nuevo. Creo que no podemos pasar otra vez por una de esas épocas terribles. Y no puedo recuperarme esta vez. Comienzo a oir voces, y no puedo concentrarme. Así que hago lo que me parece lo mejor que puedo hacer. Tú me has dado la máxima felicidad posible. Has sido en todos los sentidos todo lo que cualquiera podría ser. Creo que dos personas no pueden ser más felices hasta que vino esta terrible enfermedad. No puedo luchar más. Sé que estoy arruinando tu vida, que sin mi tú podrás trabajar. Y ya verás. Ya ves que no puedo ni siquiera escribir esto adecuadamente. No puedo leer. Lo que quiero decir es que debo toda la felicidad de mi vida a ti. Has sido totalmente paciente conmigo e increíblemente bueno. Quiero decir que — todo el mundo lo sabe. Si alguien podía haberme salvado habrías sido tú. Todo lo he perdido excepto la certeza de tu bondad. No puedo seguir arruinando tu vida durante más tiempo. No creo que dos personas pudieran ser más felices que lo que hemos sido tú y yo."

domingo, enero 24, 2010

La música

Creo que soy una de las personas que gustan de la música, eso ya lo he dicho no sé exacto en qué momento, pero de recién me descubrí pensando en tocar un instrumento, así que una de mis grandes amigas me cedió a uno de sus hijos como ella les llama: un órgano, muy lindo con mucha historia en su historia. Quedé maravillada con el mismo y con todas las interrogantes del mundo, acerca de la música, el quehacer de la música.

Luego uno de los grandes de Contagio dejó propositivamente su guitarra acústica en mi casa, y ocurrió lo inevitable: comencé a rasgar las cuerdas, y me maravillé nuevamente... ahora estamos en cuándo me enseña a tocar correctamente, gracias chango.

Había en mis recuerdos una sensación nostálgica con la música, algo que me llevaba a los mejores recuerdos infantiles: la armónica. No consigo recordar quién o dónde la tocaron, no recuerdo de qué modo el sonido me llevaba a un recuerdo invaluable, pero las imágenes siguen sin diferenciarse, se mezclan y arrebatan algo en el interior. Así que pedí como regalo una armónica, pero se tardó ligeramente un poco... como todas las cosas que valen, tiene su tiempo y su destiempo, y recién me la han dado ayer, para estas alturas ya estaba pensando que no llegaría, por escéptica y desesperada no por falta de fe en quien aceptó dármela, y llegó...

La mía, en lugar de poseer una letra C, que es la que se recomienda para principiantes, tiene una letra E, supongo que debo aprender de esa tonada. Ahora pongo más atención a los acordes musicales, seguro sólo toco como cada noche desde diciembre para mí, y tonadas sin niguna intención, pero ese sonido que no dice palabras, no pinta colores, no hace disparos, me tranquiliza, me calma y me deja cerca de quien me lo dio y cerca de alguien a quien no consigo descifrar, pero que seguro recordaré cálidamente conforme pasen los acordes.

sábado, enero 23, 2010

Escuchaba a Bunbury

Y encontré este texto... hay algo en él, desde la oscuridad... darknight o no... me gusta Chichi Panero... me gusta Bunbury, pero hay algo más que me gusta en el poema.






El lamento del vampiro

Vosotros, todos vosotros, toda
esa carne que en la calle
se apila, sois
para mí alimento,
todos esos ojos
cubiertos de legañas, como de quien no acaba
jamás de despertar, como
mirando sin ver o bien sólo por sed
de la absurda sanción de otra mirada,
todos vosotros
sois para mí alimento, y el espanto
profundo de tener como espejo
único esos ojos de vidrio, esa niebla
en que se cruzan los muertos, ese
es el precio que pago por mis alimentos.

"Last night together" 1980
L. M. Panero