sábado, febrero 27, 2010

Capítulo 68: Rayuela

Del gran Julio Cortázar, este capítulo... que deja constancia de la falta de respiro.


"Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas fílulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente su orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, las esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpasmo en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentía balparamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias."

viernes, febrero 26, 2010

Benicio del Toro


Me gusta mucho este actor, su rostro me parece sumamente camaleónico... o particular, lo recuerdo en una cinta de Tarantino, luego en "21 gramos", luego en "El Che", luego en "La ciudad del pecado", y cuando supe que estaría en "Un hombre lobo en París" y tendría como mancuerna a Anthony Hopkins, formulé un montón de ideas en mi mente sobre la película... ayer fui a verla y no me gustó. No sólo me pareció un desperdicio de histrionismo, no sólo es predecible y el lugar perfecto para que todos los clisé lleguen al mismo tiempo, si no que además hay nuevamente un intento de dar explicaciones psicológicas a una historia de conversión que no alcanza a cristalizar; con uso de elementos literarios que no terminan de cerrar: colocar abiertamente mensajes literarios, como imagen y como parte del guión, sin que parezcan ir a ningún lado. La caracterización es pobre y en verdad comprendo porque se puede dormir sin dudar.


martes, febrero 23, 2010

Leyendo

Mi Socio, quien cuando quiere es un tipo inteligente y quiere muchas veces, en una conversación ligera me dejó unas cuantas dudas sobre el cuento de Lewis Carroll "Alicia en el país de las maravillas", olvidándome un poco que el autor en realidad era un reconocido matemático y utilizaba muchos de sus siologismos para explicar elementos cotidianos, cedí a leer una vez más el cuento, lo hice ayer que mi salud no me permitía hacer una cosa diferente, con enfado descubrí que mi Socio, se equivocó de obra que muy probablemente a la que se refiere es "Alicia a través del espejo", pero no ésta, traté de llevarla bien con la lectura, porque conforme avanzaba recordaba que la historia no es de mi agrado por diversas razones, pero las más son de carácter personal y por lo tanto no consigo verbalizarlo.




Lo que siempre es un agrado cuando tengo que hacer este tipo de ejercicios son las ilustraciones de John Tenniel y encontrarme con alguna frase que me guste, de esto tengo algunas:_


1.- "Siempre tienes que ser lo que quieras ser"


2.- "Nunca quieras ser diferente de lo que puedas parecer a los demás; porque lo que tú eres o pudieres haber sido, no es distinto de lo que has sido, que les hubiere parecido distinto."


3.- "Tienes tanto derecho a pensar, como los cerdos a volar."


4.- "No veo cómo pueda terminar si no comienza nunca."


5.- "Las explicaciones toman demasiado tiempo."


Ilustración original de John Tenniel

Terminé de leer el cuento sabiendo: 1. La equivocación de mi Socio, evitó que leyera a Agatha Christie; 2. Me sigue pareciendo que algo no cierra en ese cuento; 3. Lewis Carroll es el comienzo del surrealismo y reconocido a partir del nacimiento de los ismos; 4. Alicia es la niña más antipática que conozco; 5. Debí abstenerme de la lectura ahora que viene la fórmula Burton-Deep a la pantalla con el mismo cuento, ahora ya no tengo ganas de verla, ni modo, son cosas que pasan.



También pienso que me equivoqué de cuento y debí leer "Alicia a través del espejo" del que me han dicho mucho, pero sigo dudando qué tanto debo o no, por eso ahora leo "Casi un objeto" de José Saramago y otro que supongo que terminaré pronto: "El yo y los otros" de Ronald D. Laing; del maestro Saramago este no es uno de sus libros memorables, pero en memoria que no he leído "Caín", su más reciente obra, pues puedo abordarlo, y del segundo es una de esas recomendaciones sin argumentos que me ha atrapado y tenido con pesadillas toda la semana. En fin, parece que esto de la lectura tiene un efecto revolvente.

lunes, febrero 22, 2010

Un buen poema


Hoy por la tarde me repitieron un poema del gran Oliverio, sí, el mismo Girondo, el de los cacuy y los cocodrilos, el mismo de las mujeres que vuelan y las vacas… y la empatía. Me recuerda a un trabajo de Cortázar que hoy mismo buscaré para compartir.

Mi lu

Mi lu
mi lubidulia
mi golocidalove
mi lu tan luz tan tu que me enlucielabisma
y descentratelura
y venusafrodea
y me nirvana el suyo la crucis los desalmes
con sus melimeleos
sus erpsiquisedas sus decúbitos lianas y dermiferios limbos y gormullos
mi lu
mi luar
mi mito
demonoave dea rosa
mi pez hada
mi luvisita nimia
mi lubísnea
mi lu más lar
más lampo
mi pulpa lu de vértigo de galaxias de semen de misterio
mi lubella lusola
mi total lu plevida
mi toda lu
lumía

domingo, febrero 21, 2010

La película de hoy

Es domingo... abrazo a mi perro, que no a Morgan, uno nuevo que tengo en mi recámara. Un regalo interesante que merecía desde hace mucho... decido qué película veremos... ¿Junniper tree, quien tiene como protagonista a Björk, o Agora, otra de las nominadas del Goya, dirigida por Alejandro Amenábar, una super producción en mucho tiempo no vista en España?; ayer vi Tetro y me fascinó la fotografía, la musicalización pero la historia se me cayó completa. Mucho lío para que al final no amarrara o el final no campeara con lo que se llama drama psicológico. En fin, no me gustó, me he decidido por ver "The Juniper tree"una película en blanco y negro realizada en 1990 y dirigida por Nietzchka Keene. Protagonizada por la cantante y compositora islandesa Björk Guðmundsdóttir, Bryndis Petra Bragadóttir y Godrun S. Gisladóttir; fue realizada y actuada por islandeses, la película se rodó en inglés para llegar a un público más amplio.

Basada en el cuento de los hermanos Grimm: El enebro, "Hace mucho tiempo, por lo menos dos mil años, había un hombre rico que tenía una esposa hermosa y piadosa, y se amaban profundamente. Sin embargo, no tuvieron hijos, aunque deseaba mucho tener alguna, y la mujer oró por ellos día y noche..." Es una película fría y cálida, destaca Björk, pero lo que también destaca es la bruja que toda mujer-amante lleva dentro, lo que es capaz de hacer por lo que desea, aún a costa de otra vida. Me gustó, sigo pensando lo mismo, Björk incluso cuando habla hace música.

viernes, febrero 19, 2010

Buena Persona

Ayer después de una conversación larga por mensajería instantánea en tono de broma coloqué como nick name "Buena persona", hoy a título de entrada me asumo buena persona... buena suerte... buena mujer, pero a veces inoportuna, como la canción de Jorge Drexler, como aquello de "Tantos planes, tantos planes/vueltos espuma/tu, por ejemplo,/tan a tiempo/y tan/ inoportuna..." Aún así permanezco sonriendo... supongo que estoy envejeciendo que considero que hay algunas situaciones en las que ya no me puedo/quiero colocar. Me parecen peligrosas, porque estoy en esto de la búsqueda de un hogar, una patria, un espacio no para guarecerme si no para crecerme, para estar conmigo.

Debo ser una buena persona, donde sigo recordando cuántos abrazos son necesarios para sobrevivir al día, sigo emocionada por la puesta de sol o el avistamiento de la luna, sigo aquí mirándome cada día, observo mis canas, mis manos, con anillos o sin ellos, las arrugas que no terminan de salir, pero que sé, aún sin ellas, ha pasado el tiempo, se ha quedado en mí y es una bendición. Me emociona la idea de ver cómo pasa el tiempo en mis congeneracionales y cómo se emocionan los que son menores de treinta y apenas van pisando los veinte sin paso firme, pero con muchas ganas de conocer la vida, y es que la vida es bien bonita, y cuanto he vivido me ha saciado la sed y la ha vuelto a renovar en un movimiento perpetuo.

No extraño a mis compañeros de universidad, pero sé que están bien que cada uno a su manera hizo posible que su vida fuera aquello que soñó; además porque no sé extrañar, no aprendí; me han dicho quien más me conoce que es un mencanismo de defensa contra el dolor y yo arguyo ahora que es un mecanismo de crecimiento por el amor.

Ahora que he hecho con mi vida lo que soñé y cada vez se parece más a mi sueño, o al mejor de mis sueños -parafraseando a mi leal amigo Soto. No me asusta lo que viene, no me asusta que no haya niños corriendo en casa con mi color de piel o de ojos; no me asusta que no haya un desayuno a la cama, porque lo he vivido, lo he comido, lo he disfrutado, llevarlo y que lo lleven. No me asusta que los cajones, algunos, estén vacíos; que haya dos recámaras y sólo ocupe una, no me asusta que siga comprando un pase para una persona a cualquier evento, al final siempre somos tantos a la mesa; me disfruto y me congratulo de todo lo demás. Tengo un perro que se llama Morgan que es más que inquieto y no puedo vivir con él por lo mismo, así que tenemos casas separadas, pero lo quiero, es mi hijo, pero demasiado inquieto y demandante para ser un compañero en casa. Tuve una hija, una perrita hermosa, Lola, que adoré y se nos fue, porque no era el tiempo de ella, seguramente algún día habrá una explicación para ello; y hoy aquí sé que soy una buena persona, lo más parecido a amiga, confidente, compañera, lo demás son historias, me niego a ser affaire, vivir a lo Ricky Martin, porque lo que quiero es mi sueño y por eso voy.

Al final sé que soy una buena persona por más cosas de las que escribo, pero sobre todo por lo que no hago: no me miento ni me engaño más, ahí es donde se notan las canas, ahí es donde sé que ha pasado el tiempo, si escucho un "no", ya no creo escuchar un "sí"; si recibo un abrazo me quedo con él muchos días y me satisface; si alguien me dice "adiós", ya no sujeto para detener, levanto la mano para abanicar el "adiós" y sonrío; porque soy una buena persona y una buena suerte. Hace mucho tiempo que dejé de creer en el destiempo, ahora creo en el justo a tiempo y así llega todo, cuando tiene que llegar, no antes, no después, justo a tiempo; suelto, porque sé soltar, abandonar es otra cosa, yo no abandono, porque abandonar me remite a dejar a alguien en estado de necesidad y eso no sé hacerlo, pero sé soltar y suelto porque la vida es, ni buena ni mala, sólo es, nosotras la hacemos buena con o sin esfuerzo, la hacemos eterna, la imprimimos, la grabamos y dejamos en cada paso nuestra huella... que el tiempo la borre o no, eso no es asunto nuestro. Ya somos inmortales en la mente de otros, en un recuerdo chiquito, en una sonrisa de extraños, en nuestra mente ¿El apego? No sirve. La propiedad tampoco. El amor: dejar ir, soltar, permitir, asumir. Cuando las situaciones se quedan sin control lo mejor es quedarse quieta; cuando nada se puede hacer para qué permanecer... porque así es, querido Diablo, el amor es un puente con dos orillas, se necesitan dos, si no es así es un callejón sin salida y yo... yo soy tan buena persona que sé, bien lo sé, para salir de algún lado sólo se necesita encontrar la puerta por donde hemos entrado.

jueves, febrero 18, 2010

Sigo con el Goya en la mano

Ayer como en la madrugada, porque así me llegan las ideas correctas, vi la película "El secreto de sus ojos", me ha gustado una enormidad, me ha hecho reflexionar, poner ideas en su lugar y escribir en mi poemario que andaba un poco arrumbado, me ha gustado mucho, esa selección del Goya me convence cada vez más.


El secreto de sus ojos" es dirigida por Juan José Campanella basada en la primer novela de Eduardo Sacheri "La pregunta de sus ojos", nominada al Goya como mejor película extranjera, es una película de la que se ha dicho mucho, pero es una gran cinta que recupera lo mejor del cine argentino, y añade otros elementos literarios de principio a fin. A mí me ha encantado, por lo que representa fílmicamente, pero aún mejor por lo que en ella no se dice como un discurso latente.

De todo lo que se puede decir acerca del film, la orden es: ¡Verla!
Algo de mucho que se aprende en el cine es la vida, dos mecanismos existen en el espectáculo audiovisual (dos se me ocurren, hay tantos) identificación y proyección, ello ocurre con este film, para ello, sólo hay que poner atención al siguiente diálogo:_



"...
-¿Valió la pena?
-No piense más, no piense más. ¡¿Qué importa?! […] No le dé más vueltas […] va a empezar con que si hubiera estado si no hubiera estado. Mil pasados sin ningún futuro. Se va a quedar solo con recuerdos. Yo le debía una, ¿no…? ahora estamos a mano."

Y así va la vida, aprendiendo del séptimo arte que en nada vale la pena: Mil pasados sin nigún futuro... que una puede decidir si viaja ligero con los mejores recuerdos que existan o viaja pesado con todo lo que ya no podrá arreglar... Yo elijo el equipaje ligero y a eso me he dedicado en los últimos días, a hacer homenajes a cada persona que dio vida a mi persona, pero nada más... porque la vida sigue y elijo vivir no a "La velocidad de la Luz", pero con toda la calma de mis pasos, y en el mismo lugar.

miércoles, febrero 17, 2010

Las libretas

A mí me gustan mucho las libretas, cuadernos, libros de notas, pero en blanco, a cuadros o a rayas me molestan un poco, desde siempre he tenido la idea que ahí ya todo está escrito. Me gusta tener muchas y a veces, confieso con relativa vergüenza que no consigo terminarlas, paso mucho tiempo viéndolas. Me recuerda ese hecho a lo dicho por Honorato de Balzac, no hay nada más temible que una hoja en blanco, parafraseándolo obviamente, pero es que es verdad ver la hoja en blanco es un compromiso fundamental, se parece a comenzar un proyecto o a proyectar un comienzo.





Me gustan mucho, como las agendas, que convierto en una suerte de diarios personales, de notas sobre lo que me ocurre o lo que siento en un momento preciso y que cuando pasa el tiempo y tropiezo de vuelta con ellas puedo reírme a carcajadas de lo que me aquejaba... de cómo veía tal cosa y demás. Me gustan los libros y no creo que me acostumbre a las ediciones digitales, pero son sencillas, económicas y hasta cierto punto ideales para cuando no puedo sentarme a leer cómodamente, eso me recuerda que alguien una vez me preguntó si creía en los momentos perfectos... si creía en elaborar un momento, planificarlo, calcularlo, en ese y en este momento me sonó tan maquinado... hasta que recordé que creo en la magia secreta de los momentos perfectos: al cumplirse un año de la muerte de mi padre viví un momento mágico, después de un día caótico sin fin como a las once de la noche me senté a la luz del cielo, con una cerveza en la mano, unos cuantos bocadillos y el cielo estrellado, pero sobre todo una grata compañía que me decía bajito: todo estará bien, aunque la calle esté cerrada y no puedas regresar a casa, aunque haya pasado un año, aunque todo haya sido de este y no de otro modo, todo estará bien... y entonces pensé de vuelta que no me gustan los momentos mágicos preparados si no así, naturales, espontáneos, pensando bajito: todo estará bien, porque no puede ser de otro modo.

Y sí, me gustan las libretas, pero tengo un montón empezadas y no me decido a terminar ninguna, será que como dicen es la misma libreta que he estado usando desde la última vez que formalmente fui al "cole", sólo le he cambiado de portada y la hoja blanca, en blanco, con o sin rayas, con o sin cuadros chicos o grandes aún sigue dándome un poco de temor.

martes, febrero 16, 2010

El Goya




El sábado 14 de febrero fue la entrega del Goya, como gala cinematográfica desde hace un par de años me gusta mucho no sólo aplaudir su selección si no disfrutar de ella. Así fue como el año pasado disfruté de "Camino", y en verdad me fascinó la cinta, cada parte de ella, el guión, la actuación, la dirección, la fotografía, cada elemento y la apuesta que no la propuesta, es un film que al menos entre familiares y conocidos he podido disfrutar ampliamente... y vaya que sí.


Este año ha ganado la polémica Celda 211, entre una cuestión de crítica hacia adentro del propio sistema carcelario, etarras, fides y esa suerte de peripatos a lo aristotélico, la película goza de buenas actuaciones, buen argumento, manejo inteligente de un guión y una polémica suficiente, pero sobre todo de actuaciones impresionantes como la de Luis Tosar, quien obtuvo el Goya al mejor actor, es un premio tan merecido que me conmueve, lo vi en "Te doy mis ojos", lo vi en el "Lápiz del carpintero" y me pareció genial, acá está sublime, todo entero. La película me ha encantado, me ha encantado, por todo, pero en verdad porque el actor... también me encanta.