En que todos los mundos quepan en un sólo mundo.
De recordar que el universo está contenido en una gota de agua.
De asumir que la lágrima que resbala en el rostro no es el universo.
De volver a ver la luna sabiendo que está allí, no se irá.
De entender que entender no es lo único si no una parte.
De creer que la fe es lo único que te salva, lo que sostiene.
De asumir que el amor lo salva todo, porque transforma.
De no olvidar que la sangre corriendo duele.
De recordar que la guerra es el peor invento del hombre.
Ya es la hora... nueve treinta...
de entender que septiembre es más que un mes...
tiene la mejor luna de cada año, las mejores noches.
Ya es la hora ... nueve treinta...
de seguir asumiendo el viento en el rostro como una caricia
la muerte como un destino inevitable
la soledad como la mejor compañía
y el amor como la promesa de eternidad.
Ya es la hora, carajo, de seguir escribiendo,
creyendo, pensando, amando,
ya es la hora... esta hora... que habla de todos y
todos los mundos en que cabe un sólo mundo.
martes, agosto 31, 2010
domingo, agosto 29, 2010
Marco y Aurelio
| A chorro de agua |
Son los nombres de mis peces... érase una vez que tuve muchos peces, pero un día me cambié de casa y en el cambio, días después fueron falleciendo. Quedaron dos y decidí bautizarlos, esos son sus nombres. Me gusta verlos y observar cómo se van adueñando de una pecera que les queda grandísima y que en fechas próximas tendrán que compartir con otros peces. Ahora es sólo suya y me encanta verlos. Aurelio nació el día que estrené mi pieza teatral, fue maravilloso. Esa pecera fue su hospital y ahora su casa y debe ser padrísimo tener algo así, yo no tengo idea, pero no es eso por lo que escribo de ellos. Si no porque en verdad que esos dos me parecen padrísimos, viviendo después de su holocausto que aún no sé si fue por los aires que estaban corriendo en mi casa, porque en mi vida es así, los seres que me rodean reciben los impactos mal vibrosos que estaban dirigidos para mí. Ni modo qué se le hace, por eso los hice emperadores y decidí que ese lugar era la nueva Roma, veré de qué modo hacer para generar todo su consulado. Son hermosos, pero sobre todo son valientes y sobrevivientes.
| Marco-Aurelio |
viernes, agosto 27, 2010
Qué espanto...
Nada, con la novedad por todos conocida que casi termina la semana... (para mí tiene seis días la semana laboral) no sabes qué gusto me da. Finalmente veré una película reservada para tal evento y contaré de qué trata cuando sea oportuna, en realidad son un par de películas. Una de Woody Allen y la otra de Roberto Rossellini que no sé por qué rayos no había visto... quizá la olvidé o la dejé mal puesta. Debo confesar que me gusta muchísimo este autor (léase Director de cine), pero mi favorito y el de miles más es el gran Federico Fellini, La Strada, ¡qué barbaridad qué película! En fin, el caso es que regreso a ver cine... no sé si ya he dicho que estoy leyendo por tercera vez "El héroe de las mil caras" de Joseph Campbell no sé por qué, pero ese libro e "Historia de la sexualidad" de Michel Foucault son como mis biblias personales. Muy mi gusto y muy mi viaje, porque yo de lo que debería de tener ganas es de dormir, pero no, acá ando, revisando de qué otro modo puedo seguir cambiando mi visión del mundo, ya que no puedo cambiarlo, pues intento cambiar cómo lo veo.
Y qué espanto que aún cuando termina... yo sigo pensando con esta sonrisa idiota que se ríe de nada... cómo comenzar de nuevo... cada día.
jueves, agosto 26, 2010
Otro poema
Antes de irme a trabajar. Este poema se salió así... decidí compartirlo. Sí. Así.
Las manos que miras con nostalgia
las manos que arrojan la mortaja
las manos secuestradas sin descanso
las manos atornilladas, apostadas,
perdidas, buscadas, sin respuesta.
Las manos que miras y ya no te tocan
las manos que tocas y ya no te miran
las manos, mis manos vacías
las manos que toman el agua
las manos que no la sujetan
las manos que no la contienen
las manos vertidas, humedecidas
las manos que tiemblan si faltas
las manos en llamas, te llaman
las manos, mis manos,
las mismas que miras,
las mismas que besas
las mismas que atrapas.
las manos que arrojan la mortaja
las manos secuestradas sin descanso
las manos atornilladas, apostadas,
perdidas, buscadas, sin respuesta.
Las manos que miras y ya no te tocan
las manos que tocas y ya no te miran
las manos, mis manos vacías
las manos que toman el agua
las manos que no la sujetan
las manos que no la contienen
las manos vertidas, humedecidas
las manos que tiemblan si faltas
las manos en llamas, te llaman
las manos, mis manos,
las mismas que miras,
las mismas que besas
las mismas que atrapas.
miércoles, agosto 25, 2010
Debo 3 poemas
Sigo... con mi exclusiva. La cuestión es que... salieron dos apesadumbrados y un par felices.
Soy, sí, mi propia brecha.
Del poemario Agua
Líquida memoria la vida pasa
y dentro se escribe la misma derrota:
piel y esqueleto son esta comparsa
piel y esqueleto sin esperanza
Líquida historia tejida en el centro
erguida, revuelta, de raíz, de punta,
en el ombligo del mundo,
pero siempre dentro, adentro
pero siempre dentro, adentro
gota, lluvia, medida a menos,
venida a más, sin contenerse.
Del poemario Agua
Soy este dibujo en tu mano derecha
en la nube que pasa, en el silencio,
luego el ronco estallido, el trueno.
Soy mi tormenta, la tromba imprecisa
y me abro y sujeto y sumerjo
ciudades, laberintos, espacios
mi propia suerte, la vida en una ladera.
ciudades, laberintos, espacios
mi propia suerte, la vida en una ladera.
Soy, sí, mi propia brecha.
Soy quien escapa del sol
envuelta en cobijo,
soy quien no escupe hacia el cielo
soy quien no escupe hacia el cielo
soy esta gota de lluvia,
el universo en mi sangre
y la sangre que cansa
el universo en mi sangre
y la sangre que cansa
Soy gota de agua en la mejilla
sin manantial, sin escape,
sin manantial, sin escape,
soy quien no se fuga,
soy quien se yergue
soy la que soy, sin línea,
soy la que soy, sin línea,
sin tacto ni lengua
sin puntos suspensivos
soy esta mirada
con nombre de arena
con viento en el borde.
sin puntos suspensivos
soy esta mirada
con nombre de arena
con viento en el borde.
martes, agosto 24, 2010
De los 3 poemas
Por allá del domingo regresé a escribir... así que cumplo ahora mi promesa de mostrar lo que he escrito.
Del poemario de Agua
Tus ojos por la mañana
y el resto del día es el descanso.
Tus ojos que miran con calma
y el tiempo del alma en reposo
¡Tus ojos por la mañana
pardos, tan pardos…!
Tus ojos se quedan conmigo
(todo el día, en los míos)
tus ojos tan pardos, sirena
Tus ojos mi bien y tu nombre,
tus ojos, así, tus ojos tan tuyos
y este corazón cobarde.
jueves, agosto 19, 2010
Ayyyyyyyyyy viernes!
Qué bueno que ya llegaste. Lo juro, lo apuesto y lo aseguro.
Qué maravillosa semana.
No sólo sobreviví, vivo a gusto con agosto.
Ya sé que dije que mi naturaleza es triste, pero también dije que eso me da suficiente para ver películas y acá lo declaro: amo a Buster Keaton, ¡¿eso qué?! Es que no lo había dicho. Amo a Fito & Fitipaldis, mi compañero infiel. Y lo maravilloso es que amo lo que hago... caray, cómo me gusta el lenguaje.
Sigamos escribiendo poesía, prometo solemnemente mostrar los últimos tres poemas. Acá, como mi exclusiva.
¡Mua! Shallom.
miércoles, agosto 18, 2010
Hace diez años
Llevo días pensando en hace diez años... no me hace bien, pero no puedo evitarlo. No quiero evitarlo. Han pasado 10 años... desde que había ocho que me importaban tanto... y ahora no puedo evitar pensar en hace diez años. Recuerdo... sonrío... ¿por qué? No lo sé. Viví mucho... creí que jamás lo volvería a hacer. Esperé mucho tiempo... diez años... después no me di cuenta cuándo la tristeza se instaló en mi cabeza. Supongo que hace un año por estas fechas... se quedó allí y me hizo llevadera la vida, disimulando, entendiendo. Ahora... camino por la calle mientras llueve y sonrío... viví mucho hace diez años... pero como dice Fito: catorce vidas son dos gatos. Ahora me voy, porque no es ni por mucho mi vida hace diez años, y... debo... eso debo de hacer otras cosas. Catorce vidas son dos gatos y yo no soy uno, pero lo cierto es que nacer a la hora del tigre, año del tigre y que este sea exactamente el año del tigre, como hace diez años... cuando... no importa, catorce vidas son dos gatos y yo apenas llevo dos.
domingo, agosto 15, 2010
La casa por el tejado
Es el título de una canción, pero ahora me sirve pa' titular una entrada. No exagero si digo que estos días he reído mucho a fuerza de llorar también. Anda reventando la tristeza por mi casa. Nomás invoco el enojo, pero no llega. Es absurdo. En cambio siento cómo la tristeza se avienta por todos lados. Mis amigos me dicen que todo estará bien en poco tiempo, pero yo sigo viendo lo cotidiano con una gran tristeza. La pregunta inmediata es ¿qué me pasa? Sencillo o complicado, no lo sé, pero tengo una tristeza definitiva... y no es un buen momento para estar triste. Y es que la tristeza llegó y se instaló y no la puedo sacar desde hace meses, siete meses, la he exorcizado, le he puesto la escoba tras la puerta y se esconde la maldita y regresa. A vece pienso que todo consiste en dejar de respirar y he hecho de todo, me tapo la nariz, me coloco la almohada, bebo agua de golpe, pero como dice mi amiga Bere los tiempos ya no son como antes porque resisto y vuelvo a lo cotidiano.
Sé que nadie me quitará esta tristeza, porque es mía. Nació aquí hace casi un año. La oculté todo lo que pude, pero lo cierto es que puedo muy bien ser triste y estar feliz, eso pasa... mi naturaleza es triste no importa nada más. Debo agradecer a mi tristeza un montón de poemas, historias, libros y películas. Así que no puedo decir: perdonen la tristeza, porque en realidad más de una persona debería agradecerla, porque es así como he vivido y he compartido. Una vez alguien me dijo que justamente mi ser triste era lo que me hace empática con la humanidad. Que así sea. Ahora mientras recuerdo un verso que me gustaba mucho y que nunca fue un buen poema: "...amarillos de tu danza reventando por la casa/ y de azul a tu comparsa, esta sed que no descansa."
La verdad es que pa' quien vive conmigo debe ser muy complicado saberme triste, no lo dice, porque así es quien bien te quiere no desea cambiarte, de un modo u otro la verdad sale a la luz, el amor cuando es verdadero transforma, aunque en este caso la transformación no es que deje de ser triste si no justamente lo que ha pasado, aprender a vivir con ello.
viernes, agosto 13, 2010
¿Hogar dulce hogar?
Es por todos conocido y sufrido este asunto de las lluvias en México. Las hemos sufrido, disfrutado, sufrido, bendecido, sufrido, sublimado, sufrido, abrazado... ¿ya dije sufrido? Es la verdad, a corto o a largo plazo la lluvia nos ha dejado un par de huellas, resfríos, preocupaciones y para alguien como yo, pues la lluvia es sinónimo de resfrío por destrucción de material bibliográfico más que síntoma de gripa. Hoy fue uno de esos días en que guarecerme en realidad era guarecer mis libros, lo conseguí, es decir conseguí resguardar mis libros, en mi caso llegué empapada a mi casa. Al llegar me dije, "hogar dulce hogar", expresión por cierto más bien retórica, porque busqué por un lado y por el otro y no había nadie. Creo que todos salieron, pero no me dijeron que lo harían. Para el caso del joven de las sardinas sé bien que no está porque es fin de semana, pero los demás... no me dijeron que lo harían. En fin que de "hogar dulce hogar", nada. Me tocó lidiar con una vieja película en la televisión y un capítulo de Nurse Jackie, porque de la chica de las moras no había nada, el joven de la canción tampoco había mucho y el ensardinado, pues de él sí sabía que viajaría. Nada por aquí... ni por allá. Hasta que toc-toc y apareció el paradigmático, yo sé que es un poco extraño que tras tanta lluvia me alegre de ruido, pero hoy era un día para celebrar, nomás porque es viernes como cualquier otro, pero por eso mismo había que celebrar, pero olvidé hacer solicitud.
¡Qué desventaja la mía, mis horarios no coinciden con los de los demás... o bien olvidé hacer horarios con los demás que es una situación mucho peor.
Apenas cené y me metí a la cama, pensando que quizá me toque pegar un resfrío, luego decidí que era mejor escribir que de plano no sé de dónde demonios salió la expresión "hogar dulce hogar" si al llegar por más que pensé que todo era una gran equivocación, verdaderamente todos habían salido de acá... o han salido hacia allá. No lo sé. El tema ahora es sencillo: como cada viernes, espero al hombre de los paradigmas y la carcajada completa, se parece mucho a decirle por este medio que lo quiero mucho, igual que a la de las moras y al ensardinado entero, o al de la canción eterna, pero no se los diré, porque sé bien que por hoy eso de "hogar dulce hogar" no funcionó, aunque bien sé que cuando entré a casa, decir: "¿hay alguien aquí?", fue digamos un poco arriesgado o un mero ejercicio retórico... aunque si soy franca, me gusta hacerlo, si bien es cierto no es del todo "real", pero ya quedamos antes: ¿qué es real? Lo que sientes ¿o no? Entonces, pues yo sigo feliz sabiendo que si hoy no se cumplió, sucede cada vez a mi regreso: "¿Hay alguien, ahí?" Y siempre, siempre, hay también una respuesta, casi siempre es la misma, tres letras y la última una "a" alargada.
Hogar dulce hogar, hoy también, aunque... bueno, aunque no sé dónde caramba se fueron.
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