domingo, septiembre 26, 2010

Jodorowsky

Hace un par de días que han vuelto a mencionar de modo reiterado el nombre de Alejandro Jodorowsky, el libro clásico: Psicomagia... Así que decidí leerlo y en esas ando. En el camino me encontré, del mismo autor, "Piedras del camino" es poesía y me gustó tanto que con eso quiero terminar mi fin de semana... porque así me siento.

6
¿Cuánto
 hay que dejar de ser
para ser?


15

No quiero que me ames
quiero que ames
Los incendios no tienen dueño.


36

Voy por donde me llevan mis pies
dice mi boca
pero no soy ni el que habla
 ni el que anda

jueves, septiembre 23, 2010

Intimidad

Hoy ha sido un día mejor... menos nostalgia, más cercanía... me gusta mucho esa palabra. Hace un tiempo pensaba justo en cómo definir la posibilidad de compartir el espacio interior... entonces tuve que meditar que cómo puede ser interior el espacio... al parecer me sentía en un callejón sin salida... hasta que una de mis "amigotas" me explicó que eso justo, lo que yo quería decir, se llama INTIMIDAD. Entiendo y acepto que ese espacio sencillo inexplicable, incoloro, pero no insaboro es delicioso; aunque también debo aceptar que no es indoloro ¡Ajijo, cómo duele!

Entiendo y acepto que la intimidad es así: demandante, exclusiva y lo siento, dentro, pa' fuera y en todos lados ¿Ya ves? Llevo varios días pensando en la intimidad, en la sensación presente mientras converso o me río de nada, mientras corro en la mañana o de madrugada o simplemente al prepararme un café. Ahora entiendo cuando hace un par de años me decían: "Hagamos una reunión para celebrar, pero que sea algo íntimo", a eso refiere a la cercanía. En estos días pienso en ello y lo siento, cada vez más, pero sobre todo, lo vivo, intensamente. 

Mientras hago mis deberes sé que me canso una barbaridad, hablar tantas horas al día y luego callar otras tantas, mientras aprendo... ¡pucha! (grosería pesada que siempre me recuerda a Madrid), aprendo un montón de cosas, eso... aprendo... me gusta aprender, aunque a veces como hoy no caiga en suerte con deseos de leer y sin embargo lo haga, una y otra vez, porque encuentro en mis libros nuevos, en mi vida entera... intimidad. No sé cómo podría pensar que puede ser de otro modo si no del que es. Hace poco la luna me dijo que "La vida no se equivoca", también hace poco escuché y recordé que lo que nos hace realmente humanos es nuestra capacidad de ser falibles... ¿entonces, en qué quedamos? Porque humana soy, demasiado humana por aquello de los errores, ¿y si la vida no se equivoca entonces no es humana? A mí la verdad me encanta equivocarme en la idea humana, y como dice la canción: Me equivocaría otra vez... aunque... quizá sea mejor  seguir sonriendo por esta idea maravillosa de intimidad y dejar sin aclarar este "aunque" que se ha salido de mis dedos. 

INTIMIDAD... la palabra justa, aunque la vida no lo sea... lo supe hace tanto tiempo que alardeando diré que sólo por eso sigo viviendo. 

miércoles, septiembre 22, 2010

Por mis hermanos

Dicen que la percepción es lo que se llama experiencia y que es a través de la experiencia que acumulamos conocimiento y que es lo que nos permite crecer, realmente, completamente, absolutamente. Yo no sé si eso es exacto o se parece al tema de los 21 gramos que dejamos de pesar poco después que el último hálito de vida escapa... no lo sé, pero sé que una de las mejores ocurrencias de mis padres ha sido darme hermanos. Ser hermana, primogénita en mi caso, es una de las mejores experiencias en mi vida y me seguirá después, mucho después que ya no respire. Mis hermanos han sido por mucho el ying y el yang y la versión completa de la moneda, la moneda; el claroscuro de cada espacio y la forma exacta en que puedo comprender el mundo. 

Hace tiempo éramos 3
Tienen los nombres exactos, supongo que mamá pensó en todo, quizá acá si tenga relación que el nombre es destino, a mí me encantan sus nombres y sus vidas. Me siento orgullosa de sus errores y me asustan sus aciertos, me causa asombro lo que llaman "error" y después de tanto tiempo coincido en que la forma que ven el mundo no es la mía, pero me hace tanto bien que si no vemos las cosas del mismo modo, veamos hacia el mismo lado. Me gustan sus pasos que no son cansados... me gustan sus voces que ya no hablan de pasado, su timbre... quizá lo que más me guste de todo no es el color de sus ojos, tan parecido entre ellos, tan diferente al mío, lo que más me gusta son sus manos... las manos con que construyen el mundo, toman a sus hijos y eso no sabríamos que ocurriría, allá hace diez años, pero ahora estamos más que ciertos. Es tanto lo que pienso de ellos que si tuviera la oportunidad de nacer de nuevo me habría encantado que fueran mis padres, pero son mis hermanos chicos, a quienes alguna vez ayudé a hacer la tarea, otras más a lavar la cara y al final... -como debe ser- ellos me enseñaron a andar en bicicleta. Así me pasa ahora que pienso en ellos, ya no tengo que lavarles la cara o ponerlos a salvo, ellos lo consiguen y lo hacen mejor que nadie, no sólo para sí mismos, para con quienes los reclaman. 

A mí me gusta ser su hermana, me gusta que sean mis hermanos y debe ser esta sensación multiplicada invariablemente por todo el cuerpo y en el interior que actúa para tener ahora más hermanos, no como ellos, porque con ellos he compartido más allá de geografía, esa no la inventé yo, no tengo por qué respetarla. 


Ahora sé que mucho de lo que soy es parte de la experiencia de ser hermana de... y me satisface. Por mis hermanos la fe, por mis hermanos la fuerza, y también por mis hermanos reinvento las ganas, el futuro. Por mis hermanos que estas líneas no habrán de leer, hacen otras cosas, están en otro espacio, el mismo que el mío, pero me han mostrado que eso tampoco es un impedimento para no incluirlos en mi forma de ver el mundo, como este lugar, estas letras que también son suyas. Hace mucho tiempo, quizá diez años, mi hermana me dijo: "Si te vas, haz que valga la pena" Hace muy poco quizá diez días, mi hermano me dijo: "¿Qué más quieres, ya lo hiciste? Ahora regresa." No puedo. No se regresa jamás a ningún lado, se llega y yo aún tengo muchas cosas que hacer que valga esta pena de no verlos día con día, de no seguir sintiendo que quiero cambiar el mundo, yo le voy a ganar: el mundo no va a cambiarme a mí. 

Va por mis hermanos, una vez más. 



lunes, septiembre 20, 2010

Karl y Cardel


El que fuera puente de Salmoral

Escribo ahora... qué días han pasado. Dentro... son años. Fuera son sólo días con colores diversos. Es lunes... aún es lunes... claro que debería haber escrito antes... como otros deberías, pero no quise. Así nomás... abandoné un rato el espacio... para verlo en blanco y saber qué decir. Al regreso tropecé de golpe con cada estruendo... con miedo... con huracanes, con pánico y sobre todo que los DESASTRES NATURALES NO SE ENTIENDEN, pero HACEN ENTENDER que una puede perder todo incluso lo que jamás ha tenido, como un mal viento... y toda poesía no es verdadera si una no la siente, porque alguien lo dijo, no yo "Si el arte no es subversivo es terapia ocupacional", ahora pienso mucho en eso... no sé para qué... no sé si de algo  servirá... pero ahora lo entiendo, ahora, en esta hora... en que muchos han perdido todo y yo... yo sólo tengo este corazón para ofrecerlo, como hace mucho tiempo en una tierra lejana, pidiendo por fe... que no se acabe la idea de creer... que no termine que los corazones... pueden más unidos que separados.


Cardel





sábado, septiembre 11, 2010

Por no decir que no...

Hoy me contaron todo lo que ha pasado por no decir "no". Me pareció hooorrible, pero cierto y válido para cualquiera que tiene cuatro fiestas y un compromiso en solitario, debe  ser un calvario su vida en sábado y con tantos amigos. 

En fin, a mí me han pasado menos cosas... digamos  menos ... divertidas, pero igual de absurdas, tres cosas que te pasan por la cabeza cuando debes decir no:_

1.- ¿Y si lastimo a la persona con mi negativa?
2.- O sea... si quiero ir, pero también quiero ir... además ya había quedado... además pueden ser todas las demás cosas.
3.- ¿Y si es mejor que vaya a tal lado que a este?

El punto es que transcurre una hora y la siguiente y no pasa nada... al final decides el compromiso inicial, pero eso no me ha pasado a mí. Lo que me ha ocurrido es más sencillo, me presionan, me intentan ganar por knock out y pierdo por puntos, es decir la insistencia es lo que me persuade que finalmente... ¡no estén jeringueando...! Voy por puntos a lo que sea, incluso a aceptar que no quiero estar en un lado, aunque me quede... así, porque ni en la lona me quedo, sólo por hartazgo... con puntos... en mi contra. Porque ganó la insistencia. En fin, ahora aprendo que ... no tengo por qué decir "no", pero tampoco "sí". Me quedo con el "tal vez"... recordando a mi siempre amigo Milton, "Nunca y siempre son terrenos de Dios; antes y después son terrenos del deseo; a veces, es terreno del amor." Yo me quedo con eso. Mua!

viernes, septiembre 10, 2010

Otro jueves cobarde

es el título de una canción... pero es también lo que resume estos últimos días. Por extraño que parezca hoy vino a mi mente ese título sin más... la canción no era una que por cierto yo conociera, apenas y la he conocido hace un par de meses, pero bueno sin mucho que aclarar es lo más cercano a estos días. Entiendo que es de la autoría de mi amor Joaquín Sabina e Iván Nelo, pero el hecho es que viene muy bien a cuento para esta semana que va terminando.


Otra tarde como las demás
sin amores rotos de casualidad,
otro jueves de esos que no se dejan besar.
No eran las esquirlas del rencor,
eran telarañas en el corazón,
una flor con lagañas,
un desamor sin amor.
Hoy que no me encuentro la nariz,
hoy que no me sale ni dormir
no le pongas miel a la verdad,
que si ando muerto es de tanto resucitar.

Otra tarde que no arde, esta tarde sin pasado mañana.
Otra tarde tan cobarde, esta tarde que no prueba manzanas.
Otro jueves que no sabe bajarse ni los pantalones.
Otro jueves que anda dando lástima por los rincones
de esta tarde en coma .

Otro jueves como los demás
demasiado martes
demasiado igual.
Ni te declaro la guerra ni tú me firmas la paz.
Y el planeta baila su gangrena,
y otra vez volvieron a embarrar la fiesta
los idiotas en celo
y las sopranos con tos.
Y hoy me quedo mudo para oír lo que nunca te supe decir.
No perfumes tanto la verdad
que si ando muerto es de tanto resucitar.

Otra tarde que no arde, esta tarde sin pasado mañana.
Otra tarde tan cobarde, esta tarde que no prueba manzanas.
Otro jueves que no sabe abrocharse ni los pantalones.
Otro jueves que anda dando lástima por los rincones.
De esta tarde en FA menor.
Y hoy que no me encuentro la nariz,
hoy que no me sale ni dormir,
no le pongas miel a la verdad
que si ando muerto es de tanto resucitar.

Otra tarde que no arde, esta tarde sin pasado mañana.
Otra tarde tan cobarde, esta tarde que no prueba manzanas.
Otro jueves que no sabe bajarse ni los pantalones.
Otro jueves que regala lástima por los rincones
de esta resaca sin vos.




Y por si fuera poco y no alcanzara para rematar, me voy al viernes sin más con este poema de Jaime Sabines:_ 



El mar se mide por olas 
El cielo por alas, 
Nosotros por lagrimas. 
El aire descansa en las hojas, 
El agua en los ojos, 
Nosotros en nada. 
Parece que sales y soles, 
Nosotros y nada. 

martes, agosto 31, 2010

Ya es la hora

En que todos los mundos quepan en un sólo mundo.
De recordar que el universo está contenido en una gota de agua.
De asumir que la lágrima que resbala en el rostro no es el universo.
De volver a ver la luna sabiendo que está allí, no se irá.
De entender que entender no es lo único si no una parte.
De creer que la fe es lo único que te salva, lo que sostiene.
De asumir que el amor lo salva todo, porque transforma.
De no olvidar que la sangre corriendo duele.
De recordar que la guerra es el peor invento del hombre.

Ya es la hora... nueve treinta...
de entender que septiembre es más que un mes...
tiene la mejor luna de cada año, las mejores noches.
Ya es la hora ... nueve treinta...
de seguir asumiendo el viento en el rostro como una caricia
la muerte como un destino inevitable
la soledad como la mejor compañía
y el amor como la promesa de eternidad.
Ya es la hora, carajo, de seguir escribiendo,
creyendo, pensando, amando,
ya es la hora... esta hora... que habla de todos y
todos los mundos en que cabe un sólo mundo.

domingo, agosto 29, 2010

Marco y Aurelio

A chorro de agua


Son los nombres de mis peces... érase una vez que tuve muchos peces, pero un día me cambié de casa y en el cambio, días después fueron falleciendo. Quedaron dos y decidí bautizarlos, esos son sus nombres. Me gusta verlos y observar cómo se van adueñando de una pecera que les queda grandísima y que en fechas próximas tendrán que compartir con otros peces. Ahora es sólo suya y me encanta verlos. Aurelio nació el día que estrené mi pieza teatral, fue maravilloso. Esa pecera fue su hospital y ahora su casa y debe ser padrísimo tener algo así, yo no tengo idea, pero no es eso por lo que escribo de ellos. Si no porque en verdad que esos dos me parecen padrísimos, viviendo después de su holocausto que aún no sé si fue por los aires que estaban corriendo en mi casa, porque en mi vida es así, los seres que me rodean reciben los impactos mal vibrosos que estaban dirigidos para mí. Ni modo qué se le hace, por eso los hice emperadores y decidí que ese lugar era la nueva Roma, veré de qué modo hacer para generar todo su consulado. Son hermosos, pero sobre todo son valientes y sobrevivientes. 
Marco-Aurelio

viernes, agosto 27, 2010

Qué espanto...

Nada, con la novedad por todos conocida que casi termina la semana... (para mí tiene seis días la semana laboral) no sabes qué gusto me da. Finalmente veré una película reservada para tal evento y contaré de qué trata cuando sea oportuna, en realidad son un par de películas. Una de Woody Allen y la otra de Roberto Rossellini que no sé por qué rayos no había visto... quizá la olvidé o la dejé mal puesta. Debo confesar que me gusta muchísimo este autor (léase Director de cine), pero mi favorito y el de miles más es el gran Federico Fellini, La Strada, ¡qué barbaridad qué película! En fin, el caso es que regreso a ver cine... no sé si ya he dicho que estoy leyendo por tercera vez "El héroe de las mil caras" de Joseph Campbell no sé por qué, pero ese libro e "Historia de la sexualidad" de Michel Foucault son como mis biblias personales. Muy mi gusto y muy mi viaje, porque yo de lo que debería de tener ganas es de dormir, pero no, acá ando, revisando de qué otro modo puedo seguir cambiando mi visión del mundo, ya que no puedo cambiarlo, pues intento cambiar cómo lo veo. 

Y qué espanto que aún cuando termina... yo sigo pensando con esta sonrisa idiota que se ríe de nada... cómo comenzar de nuevo... cada día.