miércoles, septiembre 11, 2013

Septiembre



Hace días que llegó septiembre, pero no ha parado de llover. El tema es que tocamos el otoño con la punta de los dedos sin que llegue la caída de las hojas y no para de llover. 

Tal vez ahora no sea el mejor momento para retomar esta escritura íntima en público, porque tengo toda la cabeza revuelta, las ideas, las emociones y las pulsiones, pero no se me ocurre otro momento, porque me gusta escribir como pensar en voz alta. El caso es que no llega Otoño y si esto es como que llueve sobre mojado, pues sí. 

No, no puedo escribir acá que me siento terrible. 

Recuérdenme olvidar, por si lo olvido. 




[Otra vez, cambio y fuera]

miércoles, julio 24, 2013

Palabras bonitas


Mirando esta foto recordé a mi madre. Yo era muy pequeña cuando dije que iría a Grecia, el nombre sonaba bonito y no tenía idea de dónde estaba, algunos parientes al escucharlo se rieron; mamá, no. Se acercó muy seria y me dijo: "Tú puedes hacer lo que tú quieras." La miré sin entender y pregunté: "¿Y a París? También es una palabra bonita." Y ella repitió: "También París, también París, lo que tú quieras".

Y así fue.

[Gracias Mamá por tu amor y tu fe.]

Acá nomás, recordando.







jueves, julio 04, 2013

"Delirio"



Delirio, de la colombiana Laura Restrepo (2004), es la novela que leyera el año pasado por ahí del 17 de junio, unos días después de mi cumpleaños y con ella intentaba mitigar la falta de sueño. Apenas que acomodaba papeles que por este lado es una tarea constante y necesaria, encontré un comentario sobre ese libro que me cautivó de un modo inusual. 

Escribí entonces, en el cuaderno de notas: 


A propósito de "Delirio" de Laura Restrepo. 

La intensidad de su narrativa, más una estructura adecuada al título, hacen de esta novela una pieza de la narrativa colombiana que se ha tejido, desde mi personal punto de vista, a partir de Fernando Vallejo y aquella novela memorable "El desbarrancadero", hasta la actualidad en otras narrativas como la de Juan Gabriel Vásques. 

En "Delirio", hay momentos que consiguen la nitidez de la cepa literaria latinoamericana, pero otros menos afortunados en que su intensidad los arroja a la simplonería. 

Es evidente que en Restrepo existe el aroma de Medellín, de os sobrevivientes a  Pablo Escobar, quien es a su vez personaje y va extendiéndose hasta convertirse en ambiente. No sé qué tanto esta novela pueda ser una novela que enmarque la literatura de habla hispana. Sin embargo, reconozco que aun si esto es una realidad parcial, es una realidad fuerte, sólida.

Por otro lado, hay una explicación psicológica en el contexto social, es decir, en la segunda historia, que habla de la jodidez de la familia, la herencia, la hipoteca emocional. Este aspecto me pareció de mucha riqueza, pues no había explicaciones, simplemente afirmaciones que a partir de las acciones podían permitir al lector comprender.

¿La locura es un contagio? 

Al llegar al desenlace de la novela, pareciera una caída lenta de la novelista que se refugia en en el espacio amoroso, en la relación incondicional y sin reservas a toda mujer "tiene derecho". Lejos del verdugo, el príncipe azul colombiano, perdido, el hombre posmoderno, la mirada detenida hacia el vacío, pero Restrepo no lo permite, no existe así, se detiene mucho antes, mucho antes de mirar hacia adentro o ... hacia afuera. 

miércoles, julio 03, 2013

3 de Julio



"Hablas. No sabes hablar con otra persona."


Los silencios estallan puertas. Yo conozco ese silencio.


... sólo cosas que pasan. 

viernes, junio 28, 2013

De dormir en el sillón


Dormí en el sillón, el más grande. No me parece raro, solía hacerlo cuando la noche apretaba con su cadena de reclamos. Allí, tumbada con el libro en turno, la cadena ni a soga llegaba y podía conciliar el sueño. 

Hace algún tiempo que no lo hacía... já, acá me detengo ¿qué rayos significa "algún tiempo"'? Pues nada que me ayuda a no desdramatizar lo cotidiano,  no dejar claro que tal vez la expresión "algún tiempo" es menos que un año, algunos meses, pero no un par de semanas o a diario, como en aquellos días de la metamorfosis de la soga en cadena.

Tal que dormí en el sillón y me molesta un poco la espalda y el cuello, pero no la pasé tan mal. Desperté un poco antes de la hora reglada, así que incluso recuperé tiempo perdido. Supongo que ya puedo afirmar que entre la estrechez del respaldo y la bracera, a una se le acomodan mejor las ideas. Por la madrugada pensaba en los horarios para leer y para escribir. En el par de sagas literarias de moda que me gustaría leer, en la novela que recién comienzo de José Saramago, "Memorial del convento"; también pensé en Julio Cortázar y que su novela Rayuela cumple hoy 50 años, eso me gustó más. Me quedé dormida aceptando que me gusta mucho el arroz, en todas las formas y que tengo muchas ganas de escribir en mi máquina nueva, pero que es de hace un par de décadas. 

Me gustan los sillones largos como para vivir ahí, supongo que es por eso y no por enfado que una se sale de la cama y piensa, piensa, sin sentir el frío de la madrugada.  

jueves, mayo 30, 2013

Roberto Bolaño

Llevo dos días soñando con Roberto Bolaño. Sí lo que he dicho se lee extraño, imagina cómo se vive. Total que es cierto. Me di a la tarea de no investigarlo y por no hacerlo resolví el misterio. En el camino encontré enlaces a su obra que hoy comparto acá. 




Los perros románticos


Llamadas telefónicas

Entre paréntesis

Los detectives salvajes

Estrella distante
2666

jueves, abril 25, 2013

Respóndeme de Susanna Tamaro

La escritora italiana Susanna Tamaro, quien también ha sido asistente de dirección cinematográfica y realizado documentales para Radiotelevisión italiana, posee de 1989 a la fecha una obra literaria que se ha caracterizado por el original trazo de sus personajes femeninos en cada una de las piezas que la conforman. 


En el año 2001, la editorial Seix Barral, publica el libro de relatos “Respóndeme”, el cual tan sólo dos años más tarde sería llevado a la pantalla grande (Nel mio amore, 2003), bajo la dirección de la autora. La novela de Tamaro es un tríptico narrativo. Tres historias contemporáneas en torno a la presencia dominante del dolor y el poder en los espacios más personales: la familia, el hogar y la propia identidad. “Respóndeme” da paso a las historias de violencia, crueldad y desamparo. Los personajes marcados por la crueldad muestran al lector una realidad desencantada. 

Cada relato posee su propio título y es, en sí mismo, un universo simultáneo a los demás; en el primero de ellos, Respóndeme, también título del libro, Rosa, una adolescente huérfana de una prostituta evoca el calvario de su transcurrir entre el maltrato de las monjas al maltrato de los parientes; el segundo relato, El infierno no existe, es el monólogo de una esposa que se dirige a su marido muerto, un tirano, además responsable de la muerte de su propio hijo. En la tercera, la historia de una pareja, el marido obsesivo no puede aceptar que su esposa supere un estado depresivo mediante la fe. 

Los personajes de “Respóndeme” muestran una desesperación al límite, pero también un compromiso sin paralelo con el hecho de estar vivos y atreverse a continuar, aun sin tener un motivo aparente. Tras el recorrido de estos tres relatos toca al lector formular una respuesta. Ahí, en la profundidad vertida del dolor de Rosa, de la viuda de alma y de la relación desencantada. Con el pasar de un poco más de doscientas páginas, las historias que no se entretejen, poco a poco quien lee hallará el momento adecuado para responder o reconocer que no hace falta: la complicidad para con cada uno de los personajes está hecha, detrás queda cualquier actitud de indiferencia. 

@jazzczcx