sábado, diciembre 29, 2007

Verbos y al final un té.

Dicen que la palabra verbo significa:



"m. Parte variable de la oración que designa acción, pasión o estado. Es el núcleo del predicado verbal."





Tengo estos que son de los que más me gustan.








VERBALIZAR


Besar- Morder- Lamer


CREAR


Pensar- Neuronizar- Cranear


CREER


Reaccionar- Realizar- Responder


DESCANSAR


Aceptar- Afirmar- Aprobar


ENSAYAR


Sostener- Guardar- Comprometer


VER


Colaborar- Trozar- Escribir


BEBER


Seguir- Conversar- Contraer


COMER


Amar-Coger- Hablar


CONSTRUIR


Arriesgar- Sentir- Pulsionar


ABRAZAR


Orar- Discutir- Discurrir


CAMINAR


Analizar-Interpretar- Leer


SER





En esto creo... cuando me canso regreso a repetir que "en el principio era el verbo..." se referirá a la palabra, a la acción, lo cierto es que actuar la palabra tiene tanto riesgo, como un largo día de paseo, puedes encontra un día soleado o un día nublado, el asunto es encontrar, por la búsqueda, por la vida, chingados.





A mí me gustan los verbos, me gusta más verbalizar, me asusta que en cada uno hallo la forma de enviarte un mensaje.









viernes, diciembre 28, 2007

¡Canta conmigo!



Shirley Bassey - Where do I begin? (Love story)

Where do I begin?

To tell the story of how great a love can be

The sweet love story that is older than the sea

The simple truth about the love he brings to me

Where do I start?

Like a summer rain

That cools the pavement with a patent leather shine

He came into my life and made the living fine

And gave a meaning to this empty world of mine

He fills my heart

He fills my heart with very special things

With angels' songs, with wild imaginings

He fills my soul with so much love

That anywhere I go, I'm never lonely

With him along, who could be lonely

I reach for his hand, it's always there

How long does it last?

Can love be measured by the hours in a day?

I have no answers now, but this much I can say

I'm going to need him till the stars all burn away

And he'll be there

He fills my heart with very special things

With angels' songs, with wild imaginings

He fills my soul with so much love

That anywhere I go, I'm never lonely

With him along, who could be lonely

I reach for his hand, it's always there

How long does it last?

Can love be measured by the hours in a day?

I have no answers now, but this much I can say

I'm going to need him till the stars all burn away

And he'll be there

Todo tiempo pasado...

¡No fue el mejor! Por fortuna. escribo de vuelta desde mi vieja máquina. Desde mis viejos hábitos, pero no para el año que se va. Sí 'eñora, escribo porque es lo que mejor hago en los últimos tiempos. En invierno y en verano, en otoño y en primavera también.

Ahora quiero recordarme el regalo que no me he dado y mira que me he dado muchos, no me he dado esta hermosura, por género y por degenere... en fin que no me lo he dado y cuando escucho a Enrique Bunbury mencionarlo parece que el nudo en la panza se me va a hacer otra cosa en la ... garganta.




¡Tantararán!






¿Qué, te asombraste? ¡Correcto! No era un libro.



También está este otro que no he alcanzado a darme, porque una debe regalarse de vez en cuando algo más poético que un poema y este es el caso:




¿Es hermoso, no?



Me recuerda siempre la escena en que el personaje de Oliverio discute con "sus personalidades", es un coñazo el tipo.
Pos ahí tán mis regalos. No me los doy, pero me permito evocarlos. ¡Qué caray, qué haría yo sin la imaginación!

lunes, diciembre 03, 2007

Este beso que me das...



Cuando era niña pasaba el tiempo pensando en aquellas preguntas que no podía formular abiertamente... ¿Por qué besar?, era una de ellas. El tiempo transcurrió y comencé a observar a las personas cuando éstas intercambiaban miradas y el paso siguiente era el beso. Tal vez fue el inicio del vouyer, pero había una curiosidad genuina por conocer el porqué llegaban al beso, qué caricia era que el deleite se reflejaba en los ojos, en los gestos, en las manos.


Y así llegó a mi vida el primer beso... el segundo, el siguiente del siguiente, el sin número, el robado, el verdadero, el a destiempo, el concreto, el húmedo, el seductor, el que habla, el que encuentra, el que calienta, el que entibia, el que sumerge, el que come, el que muerde, el que truena, el que hunde, el que atrapa, el que grita, el que calla, el que ata, el que libera, el que sangra, el que calma... el tuyo, el mío, el nuestro, el de labios tercos, el cortito, el profundo, el que traga, el que avanza, el que no suelta, el que marca, el que cierra los ojos, el que abre los brazos, el que abre los ojos, el que cierra la puerta, el que apaga la luz, el que moja la piel, el que suelta las ganas, el beso que das... y que es sólo uno, porque es en proporción de la persona que besas, del beso que besas al besar. Y hoy lo sé: la caricia inicial, la que dice, la que habla, la que deja, la que se queda rozando las pestañas... la que no provoca silencios incómodos... es el acto en que dos bocas y el aliento se cobijan, coinciden, se humedecen, mientras la lengua danza a un sólo compás, dentro, de lado, pero con el aliento encadenado.


Tal vez es tiempo que me plantee que no importa cuántas veces he besado sino que besar bien (besarme bien) no es posible, es el beso que nos damos, es el beso que es tu beso, que es el mío, que es tan nuestro, es el beso lo que damos, lo genuino y no lo supuesto.


¿Cómo besas? ¿Cómo te besas?