Miraba la televisión sin afán. El desinterés estaba conmigo completo. Me sabía incapaz de seguir leyendo -a tal punto se llega en ocasiones. Decidí hacer zapping control en mano; veía imágenes sin aparente idea cuando entre tanto dejé el canal de TVE (televisión española), una historia estaba comenzando y yo no tenía ni idea de qué se trataba, lo dejé... así me enteré que era una TVmovie, "No estás sola, Sara", estrenada el pasado 25 de noviembre, con Amaia Salamanca, Ricard Sales y Aída Folch.
La frescura de la narrativa me atrapó, pero sobre todo entender que la violencia es tan común, tan cotidiana, me dolió. La historia de Sara, una joven de 23 años que aborda directamente la violencia de género a través de un caso basado en hechos reales.
Esta es la sinopsis, tomada directamente del portal de
rtve.es:_ "Basada en hechos reales, "No estás sola, Sara", nos cuenta la historia de una joven que tiene sólo 23 años y participa en su último día de terapia psicológica, dentro de un grupo de mujeres maltratadas física y psíquicamente. Tras años de terapia, por fin es capaz de verbalizar su propia historia, sin que el miedo, las emociones y los recuerdos le imposibiliten a hablar.
Su historia
Hace tres años, Sara era una chica feliz. Estudiaba periodismo, le gustaba maquillarse, comprarse ropa, ir al cine, leer, bailar en la discoteca, disfrutar de la playa, del sol, ponerse minifalda, se sentía guapa, era feliz.Una noche, su vida se cruza con la de Javier, un chico de su edad, guapo, educado, tímido y lleno de encanto, que la enamora poco a poco, llenándola de atenciones. Cuando todo cambia
Pero un día a Javier no le gusta como le queda una minifalda y le aconseja que no se la ponga más. Sara duda que hacer, pero finalmente sigue su consejo. Otro día, le molesta como la miran otros chicos. Sara no comprende esos celos absurdos pero, a la vez, se siente estúpidamente halagada. Otro día, el chico le registra su bolso y la maleta que va llevar a un viaje, otro, espía sus mensajes en el móvil, otro, le prohíbe que salga con sus amigos. De esta forma Javier terminará controlando la vida de Sara.
Sara no aguanta más y se enfrenta a Javier. Javier la frena agrediéndola con brutalidad. Desde ese día todo se convierte en una espiral de violencia que Sara no sabe como parar. Se siente perdida. No entiende nada. No quiere denunciar a la persona que ama. Sara es demasiado joven para enfrentarse a lo que le ocurre, siente vergüenza y miedo y no es capaz de compartirlo con nadie.
Poco a poco, con la ayuda de la gente que tiene a su alrededor (familia y amigos), Sara será capaz de dar un primer paso y acudir a un Centro de la Mujer y pedir ayuda. Allí con la ayuda de psicólogos y abogados comenzará un proceso en el cual tendrá que enfrentarse a su maltratador, acusarlo públicamente y lo más difícil verbalizar y aceptar que a pesar de tener tan sólo 23 años es una mujer maltratada. Durante todo este proceso Sara aprenderá algo más: que no está sola, ya que tiene a la sociedad y a la justicia de su parte."
A mí como a muchos nos encantaría que en este caso no tuviera la reventada leyenda: basada en hechos reales, pero es inevitable. Mientras la veía recordaba historias contadas, pensaba con alarma en gente que conozco con síntomas semejantes, recordaba y me dolía ¡Qué humana es la violencia! No sé qué decir, sólo sé que al terminar tenía en el interior una palabra constante: respeto.
Y es que supongo que no respetamos suficiente o no lo entendemos. Dicen que verbalizamos demasiado lo que sólo valdría la pena realizar, así ocurre con el respeto, se habla, se conceptualiza, pero no lo entendemos, no lo actuamos. Y siendo franca no tengo idea de por dónde se comienza con el tema, porque si una no tiene cuidado el respeto puede ser confundido con la indiferencia, igual que el dominio y la posesión con amor y cuidado.
La realización de la serie, TVmovie, me gustó, la actuación, el trabajo del guión, etc. En realidad me parece altamente recomendable para abordar el tema de la violencia en el noviazgo, del maltrato a la mujer e incluso de observar esos pequeños detalles que son señales de alarma, esos chispazos que se prenden y se apagan como pequeños foquitos avisando que estamos en una relación violenta, y con frecuencia los confundimos con jaqueca o exageración.
"No estás sola, Sara" Y a lo largo de la historia la observamos desolada, porque como alguna vez dije, una sola está sola cuando está sin una misma, entonces se está desolada. Yo no sé qué se hace con la violencia porque es tan humana que en cualquier momento la ternura más infinita se transforma.
Pues por hoy es todo, me llevo la consigna del respeto en mente. Intento vivenciarlo, aquí desde casa; nada puedo predicar, nadie puede hacerlo si no lleva en lugar de respuestas, preguntas. Al menos así vivo. Creo que si digo de hoy en más YO, TE RESPETO, diré al mismo tiempo:_ YO, TE AMO.