martes, julio 27, 2010

En la calle

La gente camina de prisa, yo camino de prisa y descubro no saber por qué lo hago. En la calle las personas no se miran entre ellas. Cada quien su cada cual, cada cosa, a veces tan fuera de lugar. 

Las calles de México cada vez se parecen más entre ellas. No es posible diferenciar una provincia de otra. Será la globalización, será la despersonalización, será la vida que fluye y cada quien la vive más hacia adentro que compartida. No lo sé. 

Caminar por las calles me recuerda de manera constante aquel tiempo en que no solía hacerlo, un tiempo muy breve, pero en realidad caminar me agrada, lo disfruto. Me permite pensar, replantear, formular, entender y sobre todo: avanzar. 

lunes, julio 26, 2010

Extraño

La comida a las cinco...
La carrera de la siete y treinta de la mañana...
La llamada a la una de la tarde...
La ciudad en cuatro ruedas...
El camino al auto...
Tus manos en mi rostro...
Tu mirada en la mía...
El café que no terminas...
La comida que elogias inmerecidamente...
Tus labios en los míos...
Tu abrazo nocturno...
El olor de tu cabello...
Tu caminar...
Tu rostro inexpresivo mientras cavilas...
TE EXTRAÑO
A ti... 

Deseo que la playa te oscurezca la piel, pero no los deseos. 
Deseo que el descanso te satisfaga completo. 
Deseo que cuando regreses tu voz siga siendo tan cotidiana.
Deseo que el sol te vaya mirando hasta que te ilumine por dentro. 
Deseo...
que vuelvas pronto, porque en esta casa el café de la mañana no tiene sentido.
Leer es un acto inalterable para no buscarte por la calle. 
Escribir es una terquedad. 
Dormir es una necesidad y no una satisfacción. 
Comer es un hábito y no un deleite.

Aquí, desde que no estás... todo va como va, lo sabes. 

Aquí, faltas

OMA-KOI
en el lado izquierdo del pecho
en la mano izquierda
en el brazo derecho
en la conversación cotidiana
en la comida
en el "buenos días"
en la cena
en el camino

Aquí, faltas, me faltas. 

domingo, julio 25, 2010

El cine

Durante buena parte del tiempo que transcurro en este mundo siempre busco algún pretexto pa' mirar otras historias. El cine es el lugar adecuado y a veces el tiempo propicio. Miro películas sin ton ni son... a veces no encuentro alguna que valga la pena, son las más raras lo asumo. Otras veces, alguna me hace languidecer bruscamente sin saber por qué. 

Hoy me ocurre. Será que ha llovido a todas horas y no tengo ganas que deje de llover. 

sábado, julio 24, 2010

Estoy

Triste...

No sé por qué...

He desmenuzado cada parte de lo ocurrido los últimos días y sigo sin entender.


Tengo ganas de llorar... qué aburrido.



Tengo frío... y sueño... y ganas de llorar... qué decidido.


Estoy triste. Definitivo.

sábado, julio 17, 2010

¡Híjole

qué complicadas son las relaciones humanas...!

Últimamente no sólo no entiendo lo que pasa en mi entorno en ese tema si no que me declaro analfabeta. Leo símbolos que no son los correctos: entiendo un "sí" como una afirmación; escucho un "no" y creo que es una negativa. Me apunto en la lista de quienes dicen que no entienden a las personas... durante todo este tiempo he creido honesto que al escuchar un monosílabo como el descrito anteriormente tomarlo en el sentido en que se dice, pero ahora opino que para leer "intenciones" en textos, soy muy mala entendiendo a mi entorno. Entiendo de todo lo que he dicho, tal cual y no leo lo otro que según voy captando es fundamental.

¡Caray! En todos los años que tengo de vida he pensado que ya suficiente trabajo me da entender las palabras en general, en cualquier idioma, como para ponerme a leer a las personas en sus contextos mentales. En fin, cada vez me voy metiendo en más problemas al respecto, o bien me voy saliendo... no lo sé. Lo cierto es que cada vez me da más lío este tipo de enredos. Lo peor que me ha pasado es cuando ocurre que digo la consabida afirmación de "Está bien", independientemente de cuál sea la respuesta si es negativa o no, o mi otra palabra favorita "bueno", que únicamente quiere decir que "doy por bueno" lo que me dicen. Ni modo, entiendo que nomás no hay nada por hacer en estos casos. Lo mejor es que al final de todo este enredo me queda saber que los seres humanos somos complejos y contradictorios por naturaleza y que eso no se modifica, aunque yo siga apostando y apostando a que todo se transforma.


Respiro y entiendo... esto también pasará, del monto que sea, del tamaño que sea, de cualquier modo lo efímero es tan constante. No hay modo más que el mismo: pa' lante.

viernes, julio 16, 2010

Hacia adentro (2003)

Hace tiempo, quizá el 12 de julio de 2007, publiqué en este espacio un poema de mi autoría muy de mi agrado; luego la próxima edición del poemario hizo que lo quitara de acá, pero en fechas últimas me lo ha pedido mi amigo Soto, así que acá lo dejo, para que lo disfruten tanto como yo cada vez que lo leo. 


Una vez tu boca dibujada en mi deseo

(hacia adentro más adentro)

Otra vez la luna, la piel en el agujero

(hacia adentro más adentro).




Detén mis labios a tu cintura

enreda, amarra la sortija tú sortija…

(hacia adentro más adentro)




En la línea de tu espalda

yo, de prisa, esta noche

tú las venas, la saliva.


Hacia adentro, más adentro

esta mía la morada

tú, de carne, yo escalera

yo, no sorbo tú desprendes.


Esta noche amor no mío

o te olvido

o te mato

(hacia dentro más adentro).

miércoles, julio 14, 2010

Televisión Española


Miraba la televisión sin afán. El desinterés estaba conmigo completo. Me sabía incapaz de seguir leyendo -a tal punto se llega en ocasiones. Decidí hacer zapping control en mano; veía imágenes sin aparente idea cuando entre tanto dejé el canal de TVE (televisión española), una historia estaba comenzando y yo no tenía ni idea de qué se trataba, lo dejé... así me enteré que era una TVmovie, "No estás sola, Sara", estrenada el pasado 25 de noviembre, con Amaia Salamanca, Ricard Sales y Aída Folch.

La frescura de la narrativa me atrapó, pero sobre todo entender que la violencia es tan común, tan cotidiana, me dolió. La historia de Sara, una joven de 23 años que aborda directamente la violencia de género a través de un caso basado en hechos reales. 

Esta es la sinopsis, tomada directamente del portal de rtve.es:_ "Basada en hechos reales, "No estás sola, Sara", nos cuenta la historia de una joven que tiene sólo 23 años y participa en su último día de terapia psicológica, dentro de un grupo de mujeres maltratadas física y psíquicamente. Tras años de terapia, por fin es capaz de verbalizar su propia historia, sin que el miedo, las emociones y los recuerdos le imposibiliten a hablar.

Su historia
Hace tres años, Sara era una chica feliz. Estudiaba periodismo, le gustaba maquillarse, comprarse ropa, ir al cine, leer, bailar en la discoteca, disfrutar de la playa, del sol, ponerse minifalda, se sentía guapa, era feliz.Una noche, su vida se cruza con la de Javier, un chico de su edad, guapo, educado, tímido y lleno de encanto, que la enamora poco a poco, llenándola de atenciones. Cuando todo cambia
















Pero un día a Javier no le gusta como le queda una minifalda y le aconseja que no se la ponga más. Sara duda que hacer, pero finalmente sigue su consejo. Otro día, le molesta como la miran otros chicos. Sara no comprende esos celos absurdos pero, a la vez, se siente estúpidamente halagada. Otro día, el chico le registra su bolso y la maleta que va llevar a un viaje, otro, espía sus mensajes en el móvil, otro, le prohíbe que salga con sus amigos. De esta forma Javier terminará controlando la vida de Sara.



Sara no aguanta más y se enfrenta a Javier. Javier la frena agrediéndola con brutalidad. Desde ese día todo se convierte en una espiral de violencia que Sara no sabe como parar. Se siente perdida. No entiende nada. No quiere denunciar a la persona que ama. Sara es demasiado joven para enfrentarse a lo que le ocurre, siente vergüenza y miedo y no es capaz de compartirlo con nadie.

Poco a poco, con la ayuda de la gente que tiene a su alrededor (familia y amigos), Sara será capaz de dar un primer paso y acudir a un Centro de la Mujer y pedir ayuda. Allí con la ayuda de psicólogos y abogados comenzará un proceso en el cual tendrá que enfrentarse a su maltratador, acusarlo públicamente y lo más difícil verbalizar y aceptar que a pesar de tener tan sólo 23 años es una mujer maltratada. Durante todo este proceso Sara aprenderá algo más: que no está sola, ya que tiene a la sociedad y a la justicia de su parte."



A mí como a muchos nos encantaría que en este caso no tuviera la reventada leyenda: basada en hechos reales, pero es inevitable. Mientras la veía recordaba historias contadas, pensaba con alarma en gente que conozco con síntomas semejantes, recordaba y me dolía ¡Qué humana es la violencia! No sé qué decir, sólo sé que al terminar tenía en el interior una palabra constante: respeto. 

Y es que supongo que no respetamos suficiente o no lo entendemos. Dicen que verbalizamos demasiado lo que sólo valdría la pena realizar, así ocurre con el respeto, se habla, se conceptualiza, pero no lo entendemos, no lo actuamos. Y siendo franca no tengo idea de por dónde se comienza con el tema, porque si una no tiene cuidado el respeto puede ser confundido con la indiferencia, igual que el dominio y la posesión con amor y cuidado.

La realización de la serie, TVmovie, me gustó, la actuación, el trabajo del guión, etc. En realidad me parece altamente recomendable para abordar el tema de la violencia en el noviazgo, del maltrato a la mujer e incluso de observar esos pequeños detalles que son señales de alarma, esos chispazos que se prenden y se apagan como pequeños foquitos avisando que estamos en una relación violenta, y con frecuencia los confundimos con jaqueca o exageración.

"No estás sola, Sara" Y a lo largo de la historia la observamos desolada, porque como alguna vez dije, una sola está sola cuando está sin una misma, entonces se está desolada. Yo no sé qué se hace con la violencia porque es tan humana que en cualquier momento la ternura más infinita se transforma. 

Pues por hoy es todo, me llevo la consigna del respeto en mente. Intento vivenciarlo, aquí desde casa; nada puedo predicar, nadie puede hacerlo si no lleva en lugar de respuestas, preguntas. Al menos así vivo. Creo que si digo de hoy en más YO, TE RESPETO, diré al mismo tiempo:_ YO, TE AMO. 


martes, julio 13, 2010

Don Quijote y Sancho Panza

I

Con frecuencia tardo en dormir, en fechas últimas puede llegar a ser peor. Carezco de sueño. Supongo que es como aquella expresión: carezco de sueño porque siempre estoy soñando. Tal vez haya verdad en esta afirmación. Más joven solían decirme que pasaba todo el tiempo entre fantasías y mundos posibles, mi madre sigue afirmando que si me dieran a elegir actividades diversas, mi elección eterna sería contar historias. Quizá una de las que más me ha impresionado es la aventura de Don Quijote frente a los molinos de viento; mal contada por mi padre en mi niñez, me parecía más que extraña un tanto insólita. La sola idea que un hombre como él peleara contra molinos de viento los cuales había confundido con gigantes o monstruos, se escuchaba tan descabellada como maravillosa a un tiempo.

Don Quijote... ahora que ha pasado el tiempo, creo que en alguna parte de nuestra imaginación todos tenemos cierta sangre del viejo Hidalgo, ese rasgo heroico, comparable sólo a la locura naciente. No me cabe duda que hay quienes lo poseen con más fervor, con más ahínco, con mayor fe. 

Mi padre me hablaba de Don Quijote y casi nunca mencionaba a Dulcinea, no sé por qué; quizá con la omisión describía su propia soledad a través de Don Quijote. Hacía énfasis en Sancho Panza, me hablaba de amistad y de lealtad; y así, sin saberlo -porque esas son las palabras que importan las que no se pronuncian o llegan sólo a leerse con los ojos del alma-, fue dejando a Dulcinea entre líneas mientras narraba las hazañas de Don Quijote y Sancho.

II

En fin que con el transcurrir de los años me acostumbré a imaginar la vida al lado de un gran amigo, como Sancho, o bien a vigilar a Don Quijote, a estar pendiente por si un día aparecían los molinos de viento y enceguecida no bien miraba qué eran y comenzaba a arremeter contra ellos. El tiempo pasó... ahora comprendo por qué mi padre no habló de amor, no mencionó la Dulcinea de Don Quijote, no destacó lo importante del amor que sentía el caballero andante. No lo hizo porque amar es comprometerse, entregar la promesa viva de compañía, esa exacta sensación de saborear el pan con la persona amada y saber que es compañera, con quien se comparte el pan. Amar también es amistad, el gesto cómplice de la sonrisa que refresca, la mano que se roza o se estrecha, el esfuerzo compartido o la carcajada precisa. Mi padre no me habló del amor de Don Quijote, pero me reiteró, tanto como le fue posible, acerca de los molinos de viento; me explicó tantas veces lo fantasmal y monstruoso de esas criaturas y lo ridículo que, tras mirar con el corazón, podrían parecer. Y así es, en el amor, en el amor sincero, de cuando en cuando se presentan los ridículos molinos de viento como monstruos sin razón y sin por qué, que pretenden tragárselo todo, absorberlo, minarlo, pero cuando son dos, simplemente uno es Don Quijote y el otro es Sancho Panza y ¡cabum! los molinos de viento se reducen a figuras geométricas en la lejanía, no más dudas ni agresividad innecesaria, quedan pues diluidas, sin sentido.

III


Yo sé qué mi padre no me habló de las conversiones de los personajes de esta historia; no me dijo que Dulcinea es el amor en verbo, la inspiración, el motivo, el motor... que en el día con día la pareja es tan Sancho y Don Quijote una mezcla de lealtades sin necesidad de probanza, y con la diaria razón para hacerlo ante parajes desiertos y molinos de viento. No lo dijo mi padre, pero comencé a aprenderlo un día 13, como el día de hoy, hace casi dos años; no de golpe ni en una sola lección si no al lado de mi amor, este miamormío, como le llamo yo, quien más de una vez ha sido Don Quijote de la Mancha y yo su leal compañero Sancho, o bien, ha sido mi leal compañero Sancho Panza, pero siempre y sin dudarlo ha sido y he sido Dulcinea, porque así es también: cuando el amor es verdadero transforma

Hoy sólo quiero decirlo: no es que seas aguerrida ni terca, no es que puedas ser capaz de llevarle la contraria al más argumentado, es que hay demasiados molinos de viento y no todas las veces es posible permanecer victoriosa, porque la empresa en que acometes todo tu esfuerzo no es simple, es quizá las más compleja (este mundo está muy jodido, alguien tiene que hacer justicia; la gente ya no sabe escucharse), pero ¡mi vida! si lo que haces lo pudiera hacer cualquiera qué haría yo con tanta poesía para acariciar más de una vez tus heridas, esas que no sangran, pero que duelen, -¡cómo te duele el mundo y cómo me duele que te duela! 


Imagino qué habría pasado si mi padre me hubiera explicado que a veces Sancho y Don Quijote se duermen abrazados sin pensar quién es quién y entendiendo tan sólo que ambos son Dulcinea, y cada mañana volverán a la carga, a escuchar que si los perros ladran es señal que avanzamos; y sí, también de vez en cuando a vencer a los molinos de viento, una vez y otra más, como tú, como yo, cada día. Imagino que mi padre no quiso decirlo, para él algunas cosas se quedaron en el tintero, para ti y para mí, la vida es ese camino largo, ancho que se tiende para hacer de cada día una nueva hazaña, como Don Quijote y Sancho Panza, como este amor tan nuestro que nos ha ido creciendo en el alma. 


lunes, julio 12, 2010

La princesa chocolate




















Hoy volví al cine, volví a ver Toy Story 3, pero como siempre ocurre: fue distinto. Hoy fue el examen de ingreso a la secundaria de mi sobrina la mayor. Inevitablemente recordé que cuando apenas contaba con dos o tres años estaba sentada en mis piernas viendo la película de Toy Story 2, tenía algún rato de estrenarse en pantalla, así que la veíamos en video, mi sobrina permanecía atenta a la pantalla y se convirtió desde entonces en su película favorita y yo me convertí en ese momento en tía para siempre. 

Hoy hizo su examen de ingreso a la secundaria y tuve oportunidad de saber cuántas preguntas eran en total (50), cuántas correspondían a cada área de conocimiento; cuáles le resultaron complicadas y cómo se sintió al entrar y al salir del examen. Sé en qué fecha le darán los resultados y sé que está nerviosa y que... ha crecido. 

Cuando aún estaba en el vientre de su madre solía cantarle una canción del disco de Miguel Bosé "Once maneras de ponerse un sombrero", no tengo idea quién la cantaba en su versión original, pero llevaba por título "Sólo pienso en ti", me gustaba mucho dedicársela cuando estaba haciendo locución, era un poco extraño ella no sabía que lo hacía, de hecho nadie de la familia, son estados de la República diferentes, pero yo lo hacía como un ejercicio cósmico. Deseaba que mi sobrina supiera que era bienvenida al mundo desde el momento de su concepción y le cantaba todo el tiempo:


Me pongo a pintarte
y no lo consigo
después de estudiarte lentamente termino
pensando
que faltan
sobre mi paleta
colores intensos que reflejen tu rara belleza.
No puedo
captar tu sonrisa,
plasmar tu mirada
pero poco a poco
sólo pienso en tí...
Tú sigues viniendo
y sigues posando
con mucha paciencia porque siempre mi lienzo
está en blanco
las horas
se pasan volando
y hay poco trabajo adelantado para tu retrato
sospecho
que no tienes prisa
y que te complace
ver que poco a poco
Sólo pienso en tí...


Sí, en ocasiones sentía que pensaba todo el tiempo en ella e imaginaba cómo se podía pintar su rostro, cómo se escucharía su voz, cómo caminaría y qué pensaría... el tiempo pasó, no sé si rápido o lento, pero aún recuerdo la primera vez que pudo estar de pie sin sujetarse "el solito", yo tenía por esos azares de la vida la cámara muy cerca y pude tomarle una foto, exactamente antes que perdiera el equilibrio. Ahora es más alta que yo... su voz es media y ronquita como la voz de nosotras en la familia, camina muy bien y es sumamente inteligente, recuerda la película de Toy Story 2 y sabe que soy su  tía, lo que quizá ignora es que ella me hizo tía, fue con ella que me hice tía. La princesa chocolate que entrará a la secundaria y a quien le sigo cantando bobadas, pero como además de inteligente es sensible sigue riéndose, entre cierra los ojos y cruza los dedos de las manos, el mismo gesto que cuando tenía dos años y miraba a Woody, a Buzz y me decía: "Tía, te quiero hasta el infinito y más allá". Yo también, princesa, siempre.

viernes, julio 09, 2010

Pintar el cielo

Hace tiempo en una clase de pintura me explicaron la gama de colores, me dijeron de las enormes posibilidades que posee la pintura, que tiene cada espacio en el entorno de la plástica, después de mucho explicarme la profesora terminó con una afirmación que, para la edad con la que contaba entonces, me pareció un tanto exagerada, ahora lo medito y me doy cuenta que había un poco de razón en ello. Dijo que no conocía mejor pintor que Dios, sólo a él se le ocurría la gama de colores con los que pintaba el cielo, el amanecer y lo recuerdo ahora porque estos días nublados nos crean la desgana y la melancolía. También el abrazo y la buena compañía, una buena película o sólo un concierto por escuchar o nada, pero una buena compañía. Las ganas de cobijarse y un cigarrillo, el café humeante o una copa de vino, son esos momentos perfectos que una imagina, tal cual. 


Creo, ahora que ha pasado el tiempo, que si bien no soy del toro monoteísta, pintar el cielo tiene que ver con la mirada que posees. Los ojos de quien mira, la buena fe en el tiempo, aunque esté con lluvia o el cielo aborregado, aunque haya no mucho que mirar entre grises y suelo mojado. Sí, el buen pintor, pinta con la mirada, como el músico, el verdadero músico toca con el corazón. Necesito ahora pintar el cielo, como lo hago cada día, liberando la presión que si no la canalizo terminará por estallar. 

Una paleta de colores diferente, un espacio, como un hueco en la pared -que no haré- para mirar una vez más aquello que sólo he hecho al pasar sin mayor preámbulo que lo que ha quedado allí sin prestarle mayor atención que la que se presta al doblez de la cama, al cepillo de dientes, al chorro de agua que fluye, cuando si somos suficientemente fértiles, el color y las formas brotan por sí misma. 

Yo quiero recuperar los colores, mañana es sábado es día de grandes distancias y música al oído y ver pasar los autos... es día de fantasía y no de la diaria rutina. Pintaré el cielo, porque por hoy ha oscurecido y no me quedan muchos colores.

jueves, julio 08, 2010

Tendría que...

Haber llorado, cuando valía la pena llorar.
Olvidar lo que vale la pena recordar.
Decidir con ganas, con verdadera entereza
Aceptar la mentira, la falta de fe, el pesimismo.

Sí, tendría que... pero no lo hice.

Ahora lloro, cuando ya no vale la pena
Recuerdo lo que se ha olvidado
El desgano comienza a llegar
Ignoro si mienten, si no hay fe.


Tendría que...
Debería de...
Querría que...
Elegiría si...
Protestaría para...

Pero... hay tantas cosas que han dejado de importarme.


Sólo tengo ganas de llorar, como hace un par de días. Sin por qué, sin para qué y sin con quién. Y eso... tampoco importa.

miércoles, julio 07, 2010

Yo también conozco un lugar








Me gusta mucho esta letra... Fito&Fitipaldis, del álbum "Antes de que cuente diez". En realidad no hay una razón específica, si bien me concentro y lo pienso no entiendo por qué podría gustarme, porque... pues no lo sé. En fin, creo que lo que me gusta de esta canción en particular es la música y no la estoy compartiendo.


(Pausa:_ Tengo ... o quiero decir un par de palabras que no sé dónde colocar, por eso lo pongo acá. Ya sé que trabaje mi inconsciente que siempre ha sido el más consciente de todos).





Conozco un lugar, no muy lejos
a unas tres o cuatro cervezas de aquí
es un buen lugar para caerse muerto
nada parece malo desde allí
perdimos la cabeza pero no el sombrero
quizás llego el momento de quedarse así
alguien cruzara mi corazón desierto
y se perderá i me perderé por seguirte a ti
y no conozco otra manera de vivir
no voy a ser más complicado q una flor
ya sé que mientras tenga fuerte la raíz
el propio llanto regara mi corazón

Y si me quieres dibujar prefiero el gris
Y si me quieres olvidar me marcho yo

Y estaba todo tan oscuro, tan profundo y negro
dentro de mi boca donde me caí
nadie se curó, sino se puso enfermo
y es tan frecuente como extraño
si no puede hacerte daño, no te hará feliz.


Y no conozco otra manera de vivir
No voy a ser más complicado que una flor
Ya se que mientras tenga fuerte la raíz
El propio llanto regará mi corazón

Y si me quieres dibujar prefiero el gris,
Y si me quieres olvidar me marcho yo…








viernes, julio 02, 2010

Pendientes

En diciembre tuve la oportunidad de participar en una expo colectiva de foto, fue muy emocionante estar allí. A mi trabajo lo titulé "Pendientes" y se trataba justo de aquello que había dejado pendiente, pendiendo, suspendido para una mejor oportunidad. Con excepción de una pieza, el resto tenían esta temática. Ahora, cuando pienso en el título recuerdo sin duda que un pendiente puede ser algo que está así suspendido, quizá a la espera de ser aterrizado, de plantarse como una realidad.

Por estos días me percibo con muchos pendientes, uno tras de otro voy resolviendo, ninguno se va de mi mente. Los más importantes los resuelvo y no los más urgentes; probablemente es el tiempo que ha pasado que ya no me permito salir corriendo cuando sé que aún no puedo resolver, le dejo macerar, le permito que las cosas me muestren los diversos matices que poseen y así poco a poco puedo entender qué hacer.

Sin embargo, hay algunos pendientes que se han convertido en deudas para conmigo y esas, justamente, se convierten en impagables. No sé qué hacer con ellas. Me dejan intranquila todo el tiempo. Hacen que me duela el estómago y me regrese la náusea tan característica de mis días en que no hallaba consuelo, allá en 2006.


Supongo que no es ser retrógrada ni involucionada, simplemente es que hay situaciones que siempre, siempre nos revuelven el estómago, nos provocan la náusea y nos remiten no a preguntarno ¿por qué? si no ¿para qué?

Estoy tratando de dar la respuesta a lo segundo, pero entre tanto sigo con náusea, como en 2006, sólo sin los deseos de aquel entonces.