lunes, noviembre 29, 2010

Lo urgente y lo importante

Pienso en lo cotidiano, es inevitable. En lo urgente y en lo importante. Luego respiro y me digo que de cualquier modo hay que seguir haciendo ¿A qué viene mi reflexión? A todo cuanto veo en mi contexto. Concretamente en fechas últimas agonizo porque no termino de leer una obra de teatro que me encanta y que por fin tengo en mano gracias a la magia humana de preguntar. "Ahora no es el momento", me digo cada vez; vuelvo a las tareas mayores y sigo molesta porque no puedo leerlo. En fin, se trata de la obra teatral de "Un tranvía llamado deseo", lo acababa de mencionar hace unos días y ya lo tengo... la magia de preguntar a otras personas, pero no puedo leerlo, como no puedo ver un par de películas, como no puedo ir a tomar fotos nuevas, como no puedo... ay! Es que aprendí hace mucho tiempo que una debe hacer lo que tiene que hacer para poder hacer lo que quiere hacer... complicado, pero verdadero. 

Con calma... ya casi
¡Total! Entre lo urgente y lo importante que ha ocurrido es mi libro de poesía que por fin perfilo, el segundo porque el primero ya lo he terminado yo, falte lo que añadan otras personas. En fin que entre lo urgente y lo importante lo que más debo aprender es disciplina y organización. ¡Ándele! Me gustaría ser tan racional y organizada que nada me impidiera hacer lo que debo de hacer, pero ... lo intento. Ahora me planteo que cumplo con lo urgente y lo importante como quedará demostrado fehacientemente esta semana, si consigo mantenerme en pie... sí, ya sé es dramática mi manera de hablar al respecto, pero ¿qué se puede esperar de quien escribe teatro? Así es, entre lo urgente y lo importante me regocijo sabiendo que no lo hago tan mal, soy mujer y me encanta ser mujer... soy escritora y me encanta escribir, soy y me encanta ser. Creo que eso es lo importante y lo que es urgente es que deje de escribir "acá" y me decida a escribir "allá", porque las tareas no se hacen solas. 

Así sea urgente y/o importante, no tengo ganas de andar un camino de regreso, mejor sigo pa'l frente... total haga lo que haga se trata de seguir haciendo. 

martes, noviembre 23, 2010

¡Los libros!


Mi cómplice de batallas todas... cuyo nombre no voy a pronunciar porque no me da la gana... ha sostenido un debate no presencial con uno de los dioses del olimpo de mi "cole" con respecto a los libros, al final ganó... porque pues tiene razón... "Prometeo" sostenía que los libros no son la panacea para crecer, para ser mejores seres humanos... mi cómplice, por su parte, que si bien no son la panacea contribuyen a... 

De este modo dicho, yo comulgo con ambas ideas, pero es que en realidad cuando Prometeo atisbaba con la afirmación que es el contacto humano, la experiencia cotidiana lo que en realidad siembra en nosotros, quedé boquiabierta porque creo en ello. Cuando lo comenté con mi cómplice, me dejó terminar la frase, pero atisbó con su consabido "No estoy de acuerdo", medité un poco, no mucho la verdad porque no era cosa de quedarse como palo... y coincidí en que ... también tenía razón, porque si no lo hacía... ahora no estaría escribiendo... pues justo el día de hoy mientras estaba en fila esperando a que me entregaran unas impresiones, copias y demás variaciones multicolores... revisaba los anaqueles de una biblioteca y me maravillaba de cuántos libros había en ese lugar que YO DESEO, no había encontrado y por eso estaban en ese lugar y no en los variados libreros de mi casa. Recordaba, maravillada, las veces que había intentado adquirir "Un tranvía llamado deseo... " de Tenneesse Williams, las más que he querido las obras completas de Bernard Shaw y otros tantos... tenía los "ojos plato", no hay más... como platos... y es que los libros son un viaje permanente...

Foto:_ Jasmín Cacheux
"Unos cuantos y desde el escritorio"
Hace unos días, mi cómplice y yo justo fuimos a la librería de costumbre a discutir maravillas con el librero sobre una obrita pequeña de Gaston Bachelard que leí hace diez años y me encantó, "La llama de una vela" -por cierto agotada y sin posibilidad de reimpresión- ni de cerca estaba de saber en ese entonces que el maestro había escrito una tetralogía tomando como punto de partida los cuatro elementos -¡menuda cosa!-, agua, aire, fuego, tierra... dos para el fuego, porque supongo que hay un embole dialéctico allí, pero nomás supongo... el caso es que ir fue padrísimo porque aunque únicamente nos llevamos el libro que previamente había encargado y otro que se me coló en la canasta maravillosamente, preguntar, escuchar sobre editoriales y demás es extraordinario, sobre todo cuando se trata de un librero que conoce su oficio. Sin tirar mala onda para las grandes empresas, un librero es un librero aunque no tenga una publicidad súper creativa en espectaculares y separadores amarillos; escuchar sobre todos los detalles de qué pasó con un libro, hasta históricamente hablando, es un agasajo. El hombre habla de cualquier área, porque los libros son su elemento, con el único distingo y rasgo de ser su oficio. 

Ahí pierde cualquier sentido el comentario de Prometeo, porque los libros son vida en sí mismos... y aquí le voy a dejar porque si continúo me arrancaré con una oda a los libros cuando a mí me esperan más de cuatro por leer, como consecuencia de mi relación con Prometeo y demás, pero sobre todo porque sé que los libros, en cuanto a mí concierne: han transformado, trastornado, deformado y formado mi vida. Tú ganas, cómplice, los libros son una experiencia de vida, aunque yazcan, quizá para que nosotros sigamos haciendo en vida la experiencia. 

jueves, noviembre 18, 2010

A tantos días... escribo.

Hace un montón que quiero sentarme ante esta máquina únicamente para escribir. Pienso que le faltan horas a los días... o peor aún que me sobran horas de sueño. En realidad la salud no anda muy bien, y aunque suene paradójico me parece el correcto resultado del despilfarro. El verso decía:_ "Me receto tiempo, abstinencia, soledad..." y creo que no cumplí a cabalidad con el mismo, heme aquí haciendo gala de mi mala salud y peor aún enorgullecida de lo mismo. Debí hacer caso al verso y aguardar, por el contrario me divertí a mares, pero el tiempo que es un gran aliado siempre cobra la factura... ahora... habrá que regresar al camino... en esta parte hago una pausa, porque no tengo la más parda idea de cuál es el camino... Ya en algún momento lo hallaré. Ahora cumplo la profecía de quien más me conoce: acepto cuán primitiva puedo ser y el modo en que puedo psicosomatizar mis padeceres. En verdad que deseo que no se equivoque, porque no imaginaba que esto me ocurriera.

Contra todo designio tengo unas ganas de salir corriendo pa' atrás y que alguien me diga que esto que ocurre es un error. Tal vez... sólo tal vez, como un buen "quizá", como ese país donde dicen que llego a vivir:_ "Wonderland"

martes, noviembre 09, 2010

El sábado

Me largué a ver a ... a... a... FITO PÁEZ, carajo!! Qué cosa tan terrible no saber que iría a verlo. Pero los regalos y las sorpresas son así. Después de eso con toda propiedad doy las GRACIAS enormes, porque ver a Fito Páez, corear sus canciones, escuchar a su banda en vivo es INCREÍBLE, hasta pa' mí que pensaba que en el auditorio nacional, por este año, ya lo había visto todo, y es que había ido en abril, pero ir a ver a Fito Páez por primera vez, en su aniversario número 30, cuando él también iba por primera vez... es otra cosa. Es impagable. En verdad, me parece un acto de amor, un acto poético.


Y es que así es la vida: sorpresiva ,el mismo Fito lo dijo alguna vez:_ "Dar es dar..." "y dale alegría a mi corazón", pero sobre todo, por siempre y siempre:_ El amor después del amor. Y que cada quien interprete lo que quiera que en últimas fechas yo... ESTOY CON MI TREN. NO ME MOLESTEN

jueves, noviembre 04, 2010

Rezo

La verdad que no desde que comencé un seminario en filosofía... seguro hablo con mi papí, pero nada más. Sin embargo así se titula una canción que se tocara mucho por allá de los noventas y con gran éxito. Y ahora me tropecé cantándola a la salida de mi trabajo, después de un arduo día, cantaba sin decoro, lejos porsupuesto de la institución donde trabajo, cantaba y sonreía... porque creo que a veces me siento a imaginar cómo es el color de... el calor de... y en verdad Rezo... porque un día... todo sea como debe de ser. Por ahora me queda saber que no he dicho nada en este sitio, pero se trata de... el tema más viejo del mundo y a veces el más necesario y que en fechas últimas traduzco indispensablemente como "compartir". Ni más y mucho más. 


"Hoy rezo para que ya no sea un sueño, rezo..." La verdad es que prefiero esta tonada melosa y hasta cursi que lo que se puede cantar como verdadero y demás sobadas racionales, cuando cae la noche (como mi obra nueva), lo que nos queda es el corazón tibiecito y el abrazo cálido. Como bien dice el Joaco "... y yo me muero de... ganas de decirte que... me muero de ganas de decirte que te quiero." Así yo, así hoy... como una serie mexicana reciente lo dijera: un amor bonito. Eso, sólo por eso, hasta yo: rezo.

martes, noviembre 02, 2010

... la sangre

Ayer regresé de descansar un par de días con mi familia. La verdad es que verlos es siempre revitalizante, "...debe ser la sangre", repite mi tía Clau con frecuencia, pero en realidad no sé qué será, sólo entiendo que me gusta estar con ellos. Son un "familión" impresionante que una puede equivocarse con los nombres, hacerse bolas con el "tía...", o con quién demonios está diciéndole a una del mismo modo, pero tienen lo que se dice una personalidad definida... exorcizante. No sé, pero verlos fue maravilloso. Lo que más me gusta de estar con ellos definitivamente son mi tía y mi prima Claudia, ambas llevan el mismo nombre. Son padrísimas. Sus ocurrencias y su forma tan opuesta entre sí, me gusta mucho, mucho, porque me recuerdan algunas cosas que cuando pasa una tiempo viviendo sola parece olvidar: el cariño, la vida cotidiana, el silencio, el televisor prendido... porque alguien olvidó apagarlo... esas cosas que dicen dan sentido a la vida. A mí no me parece que la familia sea todo en la vida, de hecho no sólo lo pongo en duda si no que afirmo que no puede ser de ese modo. Mi tía Clau me ha preguntado a ese respecto justamente ¿cuál es el sentido de MI vida? Confieso que me dejó con una interrogante impresionante, pero luego me cuestioné para qué darle una respuesta, porque así es... en fechas últimas recuerdo mucho a alguien que conocí que me repetía con frecuencia que si algo es complicado había que dejarlo, ya teníamos suficiente con nuestros pensamientos para además complicarnos con otras cosas, como para el caso alguna persona. 

Desde el cielo... mi cielo
Foto:_ Jazz Cacheux
En fin, mi tía Clau tiene una sonrisa hermosa y una forma tan mágica de hablar y conquistar su entorno que en verdad causa enojo saber que me la he perdido todo este tiempo. Se parecen "las Claudias" en lo amorosas, cuidadosas, cariñosas... aunque en la forma de ver la vida parecieran los roles invertidos, mi prima Clau tiene como se dice "los pies sobre la tierra", es difícil de "marear", ve a las personas tal cual son y a veces sorprende que siendo más pequeña que las demás tenga claro cada uno de sus objetivos... ah! Pues sí, parece que esta entrada es un homenaje a ellas dos y no es que pase por alto a las demás es que pues no tengo mucho qué decir, complicadas, aparentes... no sé, lo mismo que el resto de la humanidad. En cambio mi tía Clau... mi prima... qué extraño lo que escribo, pero en este momento en particular, así lo siento. De los pormenores no destacables es la pérdida de mi celular, una vez más. Llevo dos móviles extraviados en lo que va del mes, no sé cuántos pares de aretes, dos plumas que me encantaban y dos libros que justo terminaba de leer... mi récord asciende. En fin, causé la risa de Valeria, mi prima la más pequeña, en verdad que fue simpático, porque ella me miraba partir desde la terminal y añadía: ya ni modo, te compras uno nuevo. Y yo sé que tiene razón, aunque suene a comercial hay muchas cosas que se pueden comprar, pero... estar con ellas... definitivamente no. 

Tal como la fotografía que acompaña esta entrada, un ramaje de un árbol, en otro color, con otro calor... desde el cielo, mi cielo. Eso somos mi tía Clau, mi prima Clau, mi prima Valeria, mi sobrino Leonardo... yo, la rama enorme de un árbol que vamos construyendo con el tiempo, con la sangre, con una luz que se filtra entre nosotros que no es nada ni nadie más que nosotras mismas... así es la sangre tía, la sangre que no llamó, si no la voluntad de estar cerca.