sábado, febrero 23, 2008

Una frase



Hace ocho años solía repetir esta frase, era el tiempo en que recordaba que a los dieciocho cuando necesité un referente masculino pensaba en el Che Guevara, así que lo adopté como padre (¡qué ingeniosa!), total era parecido al mío: no estaba, pero él - a dferencia del mío- luchaba en nombre de la libertad, me gustaba su imagen, su aire despreocupado y sus consignas; admiré su ánimo frente al asma y su capacidad de liderazgo, su heroísmo, y odié en mi interior que no pensara más que en la patria, por alguna razón que mi analista se encargará de resolver, yo no.


Así que la frase me encantaba y hoy la repito y la dedico: "Si avanzo, sígueme; si me detengo , empújame; si retrocedo, mátame". Se puede morir dos veces "... una de muerte natural, la otra de olvido", la segunda es que la duele, en la primera no lo sabrás jamás. Yo no sé mucho de patria, a ratos pienso que tú eres mi patria, porque han pasado los años y no tengo arraigo, no hay una ciudadanía que me satisfaga, tal vez soy frontera, pero sé que tal vez la mía se llama tu nombre y no me da prisa ni frío; lo mejor es que no está el vacío, está la necesidad de aceptar que no quiero retroceder... avanzo y cuando me detengo, tengo dos manos presionando el costado, empujan suave, pero firmemente... va para allá, va para acá, va para ti, va pa' donde tenga que ir, pero no se va: buen día, buena suerte, la vida va, la vida no se va.

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