Al fondo de la habitación una mujer llora, abrazada a sus piernas, se piensa en la verdad: soy lo único que tengo. Detrás de la puerta, alguien camina a la salida... uno, dos, tres pasos... Su llanto humedece el rostro de quien sentada se abraza a si misma, la historia termina.
Ella recuerda: "Cuando te encuentre no podré reconocerme".
[Cambio y fuera]
No hay comentarios.:
Publicar un comentario