Luna tiene los ojos llenitos de agua, mientras con la mano abierta se despide. No sabe cuándo volverá a verla.
Miranda aprieta los dientes, una mueca de sonrisa se dibuja en su rostro. Levanta la mano para alcanzar la otra mano, pero no lo consigue. El aire no permite que escuche, grita apresurada, desespera, pero el autobús avanza sin que entienda lo que le dicen.
Luna grita, dos, tres, cuatro, las palabras se le multiplican en el aire, mientras sus mejillas se humedecen. No entiende que no la escuchen, sigue gritando, camina tras el autobús, agita las manos y repite las mismas palabras, el autobús avanza...ella se queda detrás con la boca abierta, sin poder asirse más que del polvo que deja el autobús con su paso.
Miranda se acomoda en el rellano del asiento, abre el libro, página 12, página 15, página 17, página 18... hay una nota... "De qué callada manera se me acerca usted sonriendo, como si fuera la primavera y yo muriendo..."
No hay comentarios.:
Publicar un comentario