sábado, octubre 30, 2010

Y sin embargo...

Creo en que las palabras tienen muchas funciones, pero de la que más me gusta es su sentido como vehículo, permiten eso: exteriorizar las emociones. A veces coincido con quienes admiten que lo que no se pronuncia no existe y es que verbalizar es también hacer contacto con el exterior desde el interior... -chingá otra vez el interior. 

A mí me gustan las palabras, si no fuera así no tendría sentido este espacio y las largas conversaciones con las diversas personas en mi vida. En fechas últimas me gusta mucho la imagen, comenzó con la pintura que no es por mucho parecida a la fotografía que de nuevas es mi pasatiempo favorito. Mientras escribo poesía  "pienso" en imágenes, más de una vez coincido que soy la última en hacer consciente lo que la poesía dice, tiene que transcurrir algún tiempo para que ello ocurra. Extraño, pero cierto, más de una vez no tengo idea de lo que ahí queda plasmado y más de una vez alguien íntimo debe decirme cuál era el proceso. Sin embargo, creo en ello.

Hace un par de días que determinaron que mi condición no era óptima para seguir el mismo ritmo de trabajo y de ejercicio mental, me recetaron descanso, tranquilidad y más pausas. La verdad no comprendí nada, porque eso me ocurre, soy reacia en esa idea. En fin que pensé en Copernico, pensaba que a mí me ocurre lo mismo, me dicen y me dicen y yo sólo pienso:" Y sin embargo se mueve".

Últimamente traigo muchas ganas de tirarme en paracaídas, será porque quiero comprobar que la tierra es redonda, que lo que quiero en mi vida me va a encontrar y que si me tiro de un paracaídas, por alguna razón seguiré "volando", porque pienso que a las mujeres como yo sólo se les puede encontrar sin gravedad, suspendidas, detenidas entre la tierra y el suelo, así es... me asumo etérea, porque como Copernico, pero aplicado al tic-tac de mi corazón:_ Y sin embargo... se mueve.

martes, octubre 26, 2010

Oquela!!

Interjección perfecta que significa que cuando va todo viento en popa... hay un iceberg que no vimos. También puede ser algo así como del plato a la boca se cae la sopa. No, creo que esa no queda mucho. El tema es que ah, cómo me molesta que yo sepa lo que sé y me sorprenda con "eh! ¿cuándo pasó esto?"

Así que me gustaría conocer algunas formas de evitar el "Oh, que la chingada", porque me suena a otra vez, y cada una que me equivoco en algo en lo que ya sabía que me equivocaría... ¿Qué dije? Si lo leo de vuelta suena a sabotaje, pero si lo pienso lento me doy cuenta que el arte del engaño me encanta y me fascina porque me permite reírme un rato de mí... cuando me doy cuenta que todo ha terminado. Porque así es... me gusta de vez en cuando "marearme" con un chorro de posibilidades, luego sin problemas me doy cuenta que nomás fueron ganas de marearme... tal cual como debe pasar a quien se siente en las alturas sólo porque está subido sobre un ladrillo y tarde se da cuenta que sólo tiene que dar un paso y ya está... el mundo entero no está a sus pies, son sus pies los que apenas y pisan el mundo. 


El caso es que volví a decir "Oquela!" Muy a gusto esta vez... porque aunque me equivoqué, dentro siento que lo sabía y mientras tanto, lo disfruté. Y eso... es impagable. 

martes, octubre 19, 2010

Achú!

Así ha comenzado la semana... una larga lista de estornudos... sin cesar... uno tras de otro. Los ojos se perciben como pequeños, y a la lista se suman pesadumbres por colores y por olores que es mucho peor. La cuestión es que tengo rinitis, así que el padecimiento - yo diría que natural- de la gripa, se asume como terriblemente enfadoso, por la cantidad de olores que puedo percibir. No digas los que recuerdo. Porque mi memoria -y en eso tiene razón mi madres, es larga- no colabora, hace que los lugares estén por olor, por color, pero debo reconocer nunca por distancia y, en fechas últimas, tampoco por persona. 

En fin que la gripa llegó a casa, a mi nariz y a mí. Ahora me toca lo de arroparme, revisar que tome líquidos y desear que un estornudo no termine con el discurso cotidiano, mientras dicto clases. Así es esto. lo mejor es que con la gripa siempre está de la mano la reflexión y el necesario descanso, si es que achuuuuuuuuuuuuuuuuuu! Lo permite... ni bodo... así es. 

Lo mejor del... achúú... son los apapachos de mi gente... porque no contagio... nomás achuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu, me abrazan.

domingo, octubre 17, 2010

El hombre que casi...

Hace un tiempo me prestaron esta canción, me pareció sombría, pero me gustó mucho. 

Con la canción, llegó la idea del cantante: Nacho Vegas, luego el disco doble de "El tiempo de las cerezas" con Enrique Bunbury que me encantó completito y al que alguna vez le hice un homenaje en la segunda obra de teatro que monté. Ahora que estaba cantando por lo cotidiano, recordé esa frase que dice:_ "...cuando digo no, es no", me parece tan sencilla y tan simple, pero cuesta mucho trabajo entenderla. Ahora creo que soy un poco como ese hombre que casi conoció a Michi Panero... aunque no sé qué tanto pueda o no ser tan idéntico. Me gusta mucho la canción y acá la dejo, pa' compartirla como siempre. 





Es hora de recapitular las hostias que me ha dado el mundo
Hoy querrán oír mi último adiós
Bien. Poco a poco van llegando y yo los recibo en batín

Y unos me llaman chaval y otros me dicen caballero
Alguno no se ha querido pronunciar
Yo una vez tuve un amor, pero si he de ser sincero
dije no en el altar y cuando digo no es no

Fracasé una vez, fracasé diez mil
y aún así alzo mi copa hacia el cielo
en un brindis por el hombre de hoy
y por lo bien que habita el mundo
¡Mirad, las niñas van cantando!
Shalalaralalá

Y no me habléis de eternidad
No me habléis de cielos ni de infiernos más
¿No veis que yo le rezo a un dios que me prometió
que cuando esto acabe no habrá nada más?
¿Fue bastante ya?

Nunca fui en nada el mejor,
tampoco he sido un gran amante;
más de una lo querrá atestiguar
Pero si algo hay capital, algo de veras importante,
es que me voy a morir y cuando digo voy es voy

Lo he pasado bien, y casi conocí en una ocasión a Michi Panero,
y es bastante más de lo que jamás soñaríais en mil vidas
¡Mirad, las niñas van cantando!
Shalalaralalá

Dejadme preguntar; ¿esto es el final?
Y si es así, decid; ¿me váis a extrañar?
¡Veo que asentís pero yo sé que no!
Qué lástima, no dejaré
nadie a quien transmitir mi savia;
consideré insensato procrear
Y diréis de mí que soy un viejo verde y cascarrabias,
y diréis muy bien, y cuando digo bien es bien

¡Largo ya de aquí! ¿Qué queréis de mí?
¿Es mi alma o es mi dinero?
Si de uno carezco y la otra es una anomalía en esta vida.
¡Mirad, las niñas van cantando!
Shalalaralalá

¡Y unos me llaman chaval, y otros me dicen caballero!
¡Alguno no se ha querido pronunciar!
¡Yo una vez tuve un amor, pero si he de ser sincero
dije no en el altar, y cuando digo no quiero decir que (es) no!

He bebido bien, y casi conocí en una ocasión a Michi Panero,
y ahora brindo en paz por la humanidad
y por lo bien que habita el mundo
¡Escuchad, os lo diré cantando!
Shalalaralalá

Hasta nunca

sábado, octubre 16, 2010

Las puertas

Hace un par de días de salida al trabajo, después de pasar por la rutina de tomar mis cosas y demás cuestiones me percaté que no tenía idea de dónde estaban las llaves de la puerta. Pequeño gran inconveniente, pues la puerta se encontraba cerrada con llave. Tras perder valiosos minutos recorriendo el lugar sin saber qué había pasado, me di por vencida y llamé para avisar que... irónicamente no podía salir de mi casa. Al llegar al trabajo, quise entrar a mi clase, pero la puerta de entrada estaba trabada, los chicos, tratando de evitar el frío de la mañana habían cerrado la puerta y ahora no podía abrirse... me pareció toda la situación de una comicidad involuntaria. Así que esperé pacientemente a que la abrieran y después de entrar pensé que tal vez todo era un indicativo que ese día, sólo ese día, debía quedarme en casa. 

Con el transcurrir del día tristemente la hipótesis se comprobó, efectivamente lo que era un incidente matutino se torno en una metáfora articulada de diferentes formas. Si los seres humanos somos una puerta para otros seres humanos, ese día en particular yo no hallaba la llave para acceder a comunicarme con cada uno, pero finalmente terminó el día y al llegar la noche, deseé con todas mis fuerzas encontrar las llaves apropiadas para que no se extendiera lo ocurrido al resto de mi mundo. Por fortuna, la cuestión de las puertas, no tiene nada que ver con el contacto directo y todo volvió a estar en su sitio. 


A veces, la vida sugiere en qué debemos poner hincapié somos nosotras quienes debemos entender cuál es la metáfora. Aprendí esa mañana paciencia, conformidad y sobre todo a escuchar si la puerta que no se abría era por distracción mía, descuido al no saber dónde dejé las llaves o si por el contrario, de lo que realmente se trataba era de escuchar que no siempre las puertas se abren o se cierran, llevan seguro o la perilla se atora, puede ser más sencillo: no hay que abrirlas, hay que mirarlas. Leí hace tiempo del maestro Saramago: "...cuando una puerta se cierra, con el aire abre la otra", creo que es verdad, de qué otro modo al llegar la noche y contar la anécdota del día, escuché una risa enorme, detrás el comentario tan consabido: "... ya ves... debiste seguir durmiendo." 

lunes, octubre 11, 2010

Resumido en tres palabras...

Vivir es maravilloso... contra toda predicción, futurización o cualquier similar, aquí estoy yo diciendo que vivir es maravilloso. Así como la maravilla, como el asombro...

Hago un recuento de las veces en que pienso en esto y me sigue fascinando. La enorme calma de las cinco de la mañana. La noche plena de luces... impredecibles... que miran sin mirarnos, abrazándonos. No me refiero al cielo si no a la ciudad, cualquier ciudad me queda claro, aunque en México en fechas últimas sólo nos quede ganas de verlo por la ventana, me sigues pareciendo fascinante. Vivir es sencillo y a veces -como en mi caso, asfixiante. Dice quien más me conoce que exagero un poco con las metáforas, las llevo al extremo, y se refiera a las metáforas corporales, pero es que no lo puedo evitar.Sin embargo en días como hoy entra una esperanza fuerte, una sensación plena en el pecho, que la vida, a veces se resume en tres palabras. Tres, porque el triángulo es la figura geométrica más fuerte, tres con la punta mirando hacia el cielo. Tres... tres palabras...que no diré, porque no hace falta.



viernes, octubre 01, 2010

Hoy...

Hace dos años... tengo todavía preguntas. La falta de respuesta ya no duele.

Papá...

Has estado en todos lados, desde entonces.

Aún sigue siendo esta canción la canción que canté una y otra vez, muchos días después que...


Papá... Aquí estás y en todos lados.




"Ahora somos uno... en paz eterna..." Radiohead