viernes, diciembre 31, 2010

Viernes de fin de año

El año que termina.
El tiempo que se acaba.
Aquí me quedo...
Papalote
Buena persona

Agua


Vida

Con o sin corazón

...

Un año más... 

Gracias

jueves, diciembre 30, 2010

Bajito...

"Dímelo bajito..."

Así el pulso
Así el palpito
Así la herida
Así el tiempo

Así... bajito... cada vez más quedito.



la lejanía

Juan Gelman
este aroma de vos/¿sube?/¿baja?/
¿viene de vos?/¿de mí?/¿en qué otro
me debería convertir?/¿qué otro/
de mí/debiera ser/
para saber/ver/los pedazos
de mundo que en silencio juntas?/
¿así quemás distancias?/
¿me devolvés a mi animal?/¿así
me das grandeza/o cuerpo
que invadís con tu ausencia?/
¿con tu mirada que
a tu ojo no volverá/ya fiebre
sin otro dueño que el camino?/
estás aquí/es decir/todo está aquí/
el vacío y la unión/y vos/y la
desordenada soledad/

sábado, diciembre 11, 2010

La esperanza

Hoy... adentro, dentro, pensé en la esperanza... en la tibia y sin comparsa, en la que no tiene por qué existir, pero existe. Sentí no el argumento y la razón a cuestas; sentí y siento la más tibia esperanza, porque todo está en orden: mi corazón, mi razón, mi emoción, mi palabra. Y recordé que hace tiempo me repetía que no quería, que no me servía, que no podía y que estaba tan harta de... y ahora estoy acá "hablando" de la esperanza, hablando de aquello que antes no quería ni tocar, porque ya no podía. 

Me la encontré leyendo, sí, como siempre, en este poema del maestro Mario Benedetti, como siempre, con toda su magia, y entendí... sonreí mientras paladeaba la certeza que alguien más saboreaba cuál es la esperanza que yo quiero; la misma que hoy tengo, la misma que está conmigo...


Me sirve no me sirve


Mario Benedetti
La esperanza tan dulce
tan pulida tan triste
la promesa tan leve
no me sirve

no me sirve tan mansa
la esperanza

la rabia tan sumisa
tan débil tan humilde
el furor tan prudente
no me sirve

no me sirve tan sabia
tanta rabia

el grito tan exacto
si el tiempo lo permite
alarido tan pulcro
no me sirve

no me sirve tan bueno
tanto trueno

el coraje tan dócil
la bravura tan chirle
la intrepidez tan lenta
no me sirve

no me sirve tan fría
la osadía

si me sirve la vida
que es vida hasta morirse
el corazon alerta
si me sirve

me sirve cuando avanza
la confianza

me sirve tu mirada
que es generosa y firme
y tu silencio franco
si me sirve

me sirve la medida
de tu vida

me sirve tu futuro
que es un presente libre
y tu lucha de siempre
si me sirve

me sirve tu batalla
sin medalla

me sirve la modestia
de tu orgullo posible
y tu mano segura
si me sirve

me sirve tu sendero
compañero.

miércoles, diciembre 08, 2010

Confianzas

¿En qué confiamos al escribir? ¿Cuándo entendemos que este universo paralelo que nos cambia el mundo interior y nos desnuda también nos convierte en una isla? No lo sé. Aún no lo entiendo. Leí a Juan Gelman... Sentí que debo CONFIAR, aunque nada cambie... cambio... porque como alguien lo dijo que no he sido yo: "El amor, como el arte,  cuando es verdadero: transforma." Escribir también es un acto amoroso. 


Confianzas


Juan Gelman

se sienta a la mesa y escribe
«con este poema no tomarás el poder» dice
«con estos versos no harás la Revolución» dice
«ni con miles de versos harás la Revolución» dice

y más: esos versos no han de servirle para
que peones maestros hacheros vivan mejor
coman mejor o él mismo coma viva mejor
ni para enamorar a una le servirán

no ganará plata con ellos
no entrará al cine gratis con ellos
no le darán ropa por ellos
no conseguirá tabaco o vino por ellos

ni papagayos ni bufandas ni barcos
ni toros ni paraguas conseguirá por ellos
si por ellos fuera la lluvia lo mojará
no alcanzará perdón o gracia por ellos

«con este poema no tomarás el poder» dice
«con estos versos no harás la Revolución» dice
«ni con miles de versos harás la Revolución» dice
se sienta a la mesa y escribe

(Relaciones)




Aunque nada pase... es mejor a que pase nada. 

lunes, diciembre 06, 2010

¡Ya, ya!

Ya pasó una semana y no escribo... miro la pantalla, releo lo que he dicho, pero no escribo. No es falta de ganas, sólo percibo un viento fresco en el rostro y me deleito, pero no lo digo. Ya, ya, me declaro en guerra contra la complacencia para decir las primeras palabras que dije un día: Escribir no es lo más importante, es lo único. No se escribe sólo cuando se unen letras o se desmenuzan ideas, se escribe en la gente, en nuestra gente, se escribe en las imágenes y en los silencios.

Se escribe en la pausa y sin ella
Se escribe como se habla
Se escribe como se respira
Se escribe con el corazón y sin este
Se escribe con la sangre y por ella
Se escribe con calma y de noche
Se escribe de tarde y a tambor batiente
Se escribe con fuerza y con fragilidad
Se escribe en el deseo y sin certeza
Se escribe a punto de llorar y a lágrima viva
Se escribe con alegría y con suma tristeza
Se escribe hasta el colmo y nunca es el límite
Se escribe para jamás y hasta siempre
Se escribe con pasión y con fe
Se escribe para no quedarse en silencio
Se escribe en voz alta
Se escribe porque el silencio no sirve
Se escribe a gritos y sin respiro
Se escribe pa' dejar libre el pecho
Se escribe para seguir viviendo
Se escribe porque esta es la gracia
Se escribe porque es la única forma
Se escribe como lo único y no lo definitivo
Se escribe para el infinito y para la tierra
Se escribe porque así jamás se está sola
Se escribe como el acto primero
Se escribe como el último soplo de vida

Creo que ahora ya puedo respirar fuerte, fuerte y abrazarme de nuevo al teclado hasta quedarme dormida como tantas veces; creo en que ahora ya puedo continuar con los relatos que he iniciado. Apostar a que todo puede estar en su lugar y que mientras escribo alguien me está leyendo aquí, allí, allá... y eso, eso es impagable.