De las cosas que pasan en mi cabeza, algunas se quedan como una historia pa' contarse muchas veces. Cuando comencé este blog, lo hice a instancia de parte, es decir que alguien me dijo "¿Por qué no tienes un blog?" Dije, "No se me había ocurrido"... y nada que después se me ocurrió; pero ahí no termina la historia, continúa en que de esa conversación cálida y fresca, entre tanta palabra y tanto que decir y escuchar, al final me sonreí y dije: "La verdad que yo no tengo nada que ver con esta oficina, no tengo nada que ver con lo que dicen que hago acá, en este lugar. De uno u otro modo yo lo que soy es una FARSANTE." Y nos reímos. Así comenzó la idea de titular este blog como "Yo, farsante". Me parecía transgresor, divertido, paradójico... buena onda. Es decir, tanta cosa seria que debía de hacer y colocarme un mote como ese me divertía. Más tarde mis amigos, cariños todas y todos, solían decirme "No, Jazz, no te etiquetes de ese modo, eres franca y verdadera." Contaba la historia y "san se acabó" -que es mi santo más pronunciado.
Recientemente me han dicho "Farsante", la verdad que lo agradecí profundamente, porque me recordaron que es un hecho conocido que no tenemos la más parda idea de las palabras que pronunciamos cuando queremos herir a alguien; en mi caso lo que hicieron fue recordarme la historia que cuento ahora y que seguramente ya había contado en otro momento, pero que en este me hace recordar, que esto soy, este blog con todas sus letras y lo que ello implica. Así que de ofensas nada, que me ha gustado un montón que me lo recuerden, porque si bien habrá quien piense que puede insultarme cuando me dice Farsante la palabra no puede ser más verdadera cuando se trata de dejar de ser lo que no puedo, dejar de actuar como no quiero, ir en contra de lo que deseo y sobre todo seguir actuando como si no pasara nada, entonces es verdad he sido una gran Farsante. Tarde o temprano pasaría: descubrirían que todo era una farsa, porque no, no podía continuar de ese modo. Ni de cualquier otro. A veces es así... lo que me lleva a recordar una frase que solía repetirme hace un par de años en el terremoto interno del 99, "A veces cuando pierdes, ganas."
No hay comentarios.:
Publicar un comentario