martes, septiembre 27, 2011

Tengo varias preguntas

Van pasando las horas y me voy acostumbrando a esto de dormir mal, sentirme cansada, sentirme que no puedo y... levantarme sin querer. Así va la cosa. No es al ritmo de queja que lo digo, pero es que son casi las seis pasado meridiano y tengo sueño, me parece absurdo tanto sueño para que llegando a casa vuelva a estar como si nada. 

La primera pregunta que me viene en mente es ¿Por qué mido la vida en horas? Así ha sido, la mido en horas. Recientemente que estuvimos en un momento de angustia y zozobra, me percaté de ello, conté exacto que pasaron ciento veinte y nueve horas hasta que todo se solucionó en un asunto verdaderamente lamentable en la familia. Lo mismo me sucede en todo lo demás, las horas de sueño, las horas en que leo, hago, como, fumo, tarareo, las horas que pasan.

La siguiente pregunta tiene que ver con filosofía. Fundamentalmente creo que Michel Foucault es uno de los filósofos contemporáneos más importantes, por entero y sin medida, cada uno de sus planteamientos los encuentro de una verdad aplastante, no podría decir cuál es mi obra favorita, pero entre todo lo que leo sobre él, encuentro un paralelo no posible de visionarse con la línea de la melancolía, la melancolía, como tal y no la tristeza, la rabia blanca, la melancolía ¿Puede el estudio del poder llevarnos a la melancolía o es acaso que la melancolía nos lleva a cuestionar el poder, el poder absoluto, el poder sin frenos, el poder de tener... el tener poder? 

Como creo que ambas interrogantes se llevan de la mano con otras más, pero no las resuelvo, sigo escribiendo, escuchando música y preguntándome al final si esta idea de medir la vida en horas no es al mismo tiempo un rasgo de angustia, una neutralización para con la melancolía, por este poder al que estamos sometidas, sometidos? ¿O lo estuvimos?

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