viernes, septiembre 07, 2007

"Diablo Cabaret"

Creo que estas semanas han sido de una intensidad que aunque no cansa, algo está como lento dentro de mí. Ayer de plano que no era posible seguir leyendo poemas de acá y de allá, pero continué haciéndolo, la sensación es fortificante, o es un poco desnivelante... no sé.



El tema es lo que escribo ahora... sí, ahora, porque no sé qué tanto es importante lo de ayer, pero sé cuánto importa seguir. Cuando digo todo esto me entra como un sonidito en el estómago y no en el oído, así de descompuesto traigo los vasos comunicantes de los sentidos.



Fíjate, y fíjalo en tu mente, lo que ha ocurrido: un poema que se escribe con el miedo y con el alma pa'l amor, resulta distinguido, más allá de la distinción que ya poseía, lo terrible es que se llama "Como lo posible...", y fue escrito para este espacio como una posibilidad; una obra que se reescribe en nombre de la fe, por la fe, porque sí, porque es posible, y se convierte en el punto de partida de un universo posible; pero sabes... temo, y temo porque es prudente temer, porque ya no podré regresar al mismo lugar, porque ya no me puedo meter en la cartera de nadie, ni dobladita ni en estampita, temo... lo que sigue, porque sé que sigue.




Este es mi último texto sobre el tema, supongo que es el primero, pero es el último también... lo merece el vino del miércoles y sus sonrisas, lo merece la Ne-na, Fulio, Partner, Socio, Akire, Moy-cito, Mariana, Fito; lo merecen los egos que se quedaron en sus casas para sentarse a tomar una botella de vino, para llegar a la lectura de la obra de Diablo -¡que soy yo!- y olvidar quién más estaría aparte de mí; lo merece el Ángel rojo que catapulteó mis letras, que repitió bien firme: "Te creo, te creo", lo merece lo rojo, el corazón, lo merece el "Escucha y escúchame bien: ¡yo a ti te creo capaz de todo!".


Es así, más que un vientecito, más que un momentito; por un segundo te pasa la vida entera, y sientes que te vas y no te quedas, y está bien. Me sujeto a la mano de Fulio, como del piso de un barco, me sujeto a David, mi partner, como la proa y polea, me sumo a ellos en el mismo centro, y sé que todos lo entienden, los demás, los que están: exacto estos dos, y no otros, son los hombres de mi vida.

3 comentarios:

Moxo dijo...

Menuda mancuerna y menuda responsabilidad, jajaja. Solo espero que "Fulito" y "yosito" seamos lo suficientemente hombres y podamos mantener el cometa en el piso, con todo y esa larga y creciente cauda. Enfocado, concentrado y como ya lo mencione, dandole prioridad a lo indispensablemente importante. Te quiero harto y te admiro más.

Emperador dijo...

asi es! pero creo que no se trata de esperar, tenemos y somos lo suficientemente, para que ese cometa siga iluminando el universo.
te quiero mucho y gracias por compartir un poco de tu vida conmigo!

Escribidora por afición dijo...

Que buena banda!!
Gracias por tus letras, por el vino, por compartirme el inicio de una cosecha interminable.
te quiedo, Nena!!