domingo, octubre 19, 2008

Los días que pasan...

Las noches que serenan...


Hoy recibí un regalo. Una foto. Jair es probablemente de mis amigos el más silencioso, es el hombre de la imagen y la cámara de fotos, es el que mira con calma y se queda hasta el fondo contigo. Él estuvo conmigo cuando murió mi padre, cuando se fue Lola de mi casa, cuando todo se cayó desde el techo a la ventana; cuando no terminaba de entregar lo entregable para alcanzar lo inalcanzable.


Recuerdo este día; no puedo olvidarlo. Octubre 1, una llamada, el cielo en blanco y negro, en mi mente, por mis recuerdos. Gracias Jair, porque no olvidas, porque recuerdo.


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