Las noches que serenan...
Hoy recibí un regalo. Una foto. Jair es probablemente de mis amigos el más silencioso, es el hombre de la imagen y la cámara de fotos, es el que mira con calma y se queda hasta el fondo contigo. Él estuvo conmigo cuando murió mi padre, cuando se fue Lola de mi casa, cuando todo se cayó desde el techo a la ventana; cuando no terminaba de entregar lo entregable para alcanzar lo inalcanzable.
Recuerdo este día; no puedo olvidarlo. Octubre 1, una llamada, el cielo en blanco y negro, en mi mente, por mis recuerdos. Gracias Jair, porque no olvidas, porque recuerdo.
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