miércoles, marzo 30, 2011

Auch!

El tiempo pasa y no se trata de lo simple o lo complejo. No se trata de biología. No se trata de impedir el paso del tiempo, de la naturaleza y el paso del tiempo. No. Se trata de lo emocional, de aquí adentro. 

No quiero ser adulta, no tengo ganas, no quiero. Nunca he querido. No sé cómo se le hace ni cómo evitarlo, pero todas las personas sueñan con el ansiado momento en que podrán ser adultas. Yo no. A mí me gustan los helados y sigo pensando en mis libros y mis aparatos como juguetes, y sigo creyendo que es posible sonreír y me gustan los colores y las estaciones del año y me encanta cumplir años y pensar en mi regalo y en mi ritual de limpiar mi casa ese día, y amanecer escribiendo justo en punto de las cuatro de la mañana y hacerme un regalo y sentir que todo está en orden si puedo comprarme mis cigarros y una cerveza oscura o una botella de vino. Y me sigue pareciendo mágico el año nuevo y  el nacimiento de los niños y  cuando florece una planta y las sonrisas de los extraños. Y todo eso he visto cómo los adultos no lo tienen, no lo quieren, no pueden con ello. 

Para todos los que conozco y los que se hacen nuevo en ello, nuevos adultos, un día sigue al otro y la responsabilidad es más importante, tener es más real que ser, y la muerte es un destino inevitable, yo no quiero ser ni dura ni fría ni consciente, me vale un pedo.  Digo todo esto, porque en serio no quiero y me aterra, me choca, me enfada. Cuando veo a mis amigos cómo pueden ser tan "adultos" y no tengo nada qué hablar con ellos y siento que se han salvado en contrario al poema de Mario Benedetti "No te salves" "... y dejas caer los párpados, pesados como juicios y te piensas inmóvil y te sientes sin sangre y te salvas..." Yo no me quiero salvar, no quiero dejar de sorprenderme por la vida y no sé qué hacer, porque me parece la cosa más adolescente que alguien como yo puede plantear.



Entre muchas cosas pienso sincero en que una cosa es la disciplina y otra cosa esa cosa llamada "adultez", no sé... por qué digo en este momento todo esto. Quizá porque de modo reiterado me han estado planteando la misma situación, quizá es verdad y mi comportamiento es insulso, adolescente, absurdo, pero no tengo ganas que sea desesperanzado, resentido, convencido que el mundo es una porquería y que no vale la pena; no, no, para eso no me quedé yo acá, para eso no me arriesgué a vivirlo. No, no. Aunque seguro es más sencillo vivir como adulto: despertar, trabajar, dormir; desayunar, comer, cenar. Y cada día "pastillas para no soñar", no, no lo creo. 

Hay otra canción del Joaco, pero ahora no la recuerdo, como sea, por eso me gusta tanto ese tipo, qué más da. Ya lo he dicho ¿A ti te pasa algo semejante? ¿Aún miras las estrellas y les pones nombre? ¿Te gustan los animales  más allá que son animales? ¿Haces figuras con las nubes y te emocionas cuando la luna está hermosa? ¿tienes una canción favorita que no dice nada, pero te gusta suficiente? ¿Te gusta jugar con la almohada? ¿Te gustan los cuentos?

2 comentarios:

Dave Álvarez dijo...

Uff...este me hizo sentir mucho... tener es más real que ser. Wow.

Jazz_Cacheux dijo...

Sí, pero no por real es verdadero. Eso también...