"Siempre que dices "tal vez", me quedo con el "para siempre" colgado del sombrero, y si dices "por qué", me quedo con la respuesta en la punta de la lengua; cuando dices "no sé", quiero encontrar lo que se te cayó de la oreja, lo olvidaste y presiento que está colgando de mi cuello, pero no es cierto: tú no dices "por qué", no das un "tal vez", no buscas el "no sé" y yo me quedo, me sigo quedando, mientras miro tu foto. El monólogo en marzo termina y comienzo la historia, la nuestra en un abril que se nos escapó entre los dedos, mientras te ibas, sosegada, Alejandra, tranquila, morías y yo me quedaba -porque me quedé- con el "para siempre" colgando del sombrero."

No hay comentarios.:
Publicar un comentario