"Tengo un presentimiento -dijiste la última vez- es el mismo que tenía de niña... lo pierdo todo, la gente se marcha... cuando comienzo a necesitar.
Alejandra... y te marchaste. Esa noche y esta noche tienen en común, la luna disparada al centro del universo y tu ausencia.
Estabas desierta, estabas sedienta y yo no entendí... pero es que no sabía... que el infierno se teje en la tierra.
Alejandra... colgabas del andamio y yo... abrí la puerta con un alcatraz en la mano, estabas allí, Alejandra, con los ojos fijos y este frío que no deja de recorrer la piel desde esa noche.
Reviso mi sombrero esta noche y la gabardina, sostengo un par de papeles y la cuerda con la que creo puedo alcanzarte, pero no me sostengo."

No hay comentarios.:
Publicar un comentario