Hoy ha sido un día mejor... menos nostalgia, más cercanía... me gusta mucho esa palabra. Hace un tiempo pensaba justo en cómo definir la posibilidad de compartir el espacio interior... entonces tuve que meditar que cómo puede ser interior el espacio... al parecer me sentía en un callejón sin salida... hasta que una de mis "amigotas" me explicó que eso justo, lo que yo quería decir, se llama INTIMIDAD. Entiendo y acepto que ese espacio sencillo inexplicable, incoloro, pero no insaboro es delicioso; aunque también debo aceptar que no es indoloro ¡Ajijo, cómo duele!
Entiendo y acepto que la intimidad es así: demandante, exclusiva y lo siento, dentro, pa' fuera y en todos lados ¿Ya ves? Llevo varios días pensando en la intimidad, en la sensación presente mientras converso o me río de nada, mientras corro en la mañana o de madrugada o simplemente al prepararme un café. Ahora entiendo cuando hace un par de años me decían: "Hagamos una reunión para celebrar, pero que sea algo íntimo", a eso refiere a la cercanía. En estos días pienso en ello y lo siento, cada vez más, pero sobre todo, lo vivo, intensamente.
Mientras hago mis deberes sé que me canso una barbaridad, hablar tantas horas al día y luego callar otras tantas, mientras aprendo... ¡pucha! (grosería pesada que siempre me recuerda a Madrid), aprendo un montón de cosas, eso... aprendo... me gusta aprender, aunque a veces como hoy no caiga en suerte con deseos de leer y sin embargo lo haga, una y otra vez, porque encuentro en mis libros nuevos, en mi vida entera... intimidad. No sé cómo podría pensar que puede ser de otro modo si no del que es. Hace poco la luna me dijo que "La vida no se equivoca", también hace poco escuché y recordé que lo que nos hace realmente humanos es nuestra capacidad de ser falibles... ¿entonces, en qué quedamos? Porque humana soy, demasiado humana por aquello de los errores, ¿y si la vida no se equivoca entonces no es humana? A mí la verdad me encanta equivocarme en la idea humana, y como dice la canción: Me equivocaría otra vez... aunque... quizá sea mejor seguir sonriendo por esta idea maravillosa de intimidad y dejar sin aclarar este "aunque" que se ha salido de mis dedos.
INTIMIDAD... la palabra justa, aunque la vida no lo sea... lo supe hace tanto tiempo que alardeando diré que sólo por eso sigo viviendo.
1 comentario:
La mayor de las intimidades que puedo vivir, no es cuando estoy desnudo o cuando hablan de mi, ni cuando tengo que describir mis vivencias, mi mayor intimidad es cuando vivo mi instante con alguien.
Antonio Cabado.
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