miércoles, agosto 29, 2012

De incertidumbres y certeza

En madrugadas como esta, lo admito, hay cierta incertidumbre sobre las palabras que elijo para escribir. Las formas precisas, el balance exacto entre lo que se ha dado a llamar "voz literaria" y lo que deseo decir. Sí, también es el minuto en que me hace falta "el cómplice lector".

Después de todo creo que no le daría a leer el o los textos, tal vez sólo compartiría la aria de ópera que en este momento escucho, mientras inevitablemente pienso: cuando llegues prometo que no habrá reclamos sobre el tiempo que has tardado. Sólo apresura el paso, la vida no se equivoca y sigue esperando.

Ahora sigamos al descanso, en una de tantas, en este sueño me dices tu nombre.
Los ojos que miran, las palabras que se dicen. Ese y no otro es el milagro. 

2 comentarios:

Emanuel Salgado dijo...

Supongo que este siempre debió ser el lugar más seguro, no? Un eterno beso.

Jasmín Cacheux dijo...

Un eterno beso, mi querido siempre. Sí, el lugar más seguro.