martes, mayo 26, 2009
lunes, mayo 25, 2009
En 35...
Mi amiga Renée y mi Socio, me dijeron que hiciera una lista de regalos, quesque porque estaría chido darse una idea, a mí me parece la verdad que lo que ellos buscan es que exhiba qué me falta... jajajaja, y la verdad que ha sido un año fuerte, por todos lados, intenso y muchas cosas más, así que debía escribir esta lista lo más "seria" que pudiera, no lo conseguí y se me ocurrieron estas cosas que podrían ayudar:
1. Sudadera con gorro blanca, beige, negra o roja (Luego no se quejen que no me la quito)
2. Reloj con estensible negro (plisito, no exageren al tamaño que he crecido y ya no puedo hacer muchos desmadres)
3. Libro "Un año con Schopenhauer" Irvin D. Yalom o el inconseguible "Terapia a dos voces", del mismo autor.
4. Peces compatibles con betta o betta (Que no es una videocassetera)
5. Artilugios de pintura: lienzos de todos tamaños.
6. Pinceles de tamaños diversos
7. Calcetines (no calzones)
8. Mascadas o trapitos parecidos
9. Aretes (favor de recordar la irritabilidad de mi piel)
10. Cigarros o un broncoaspirador nuevo... (favor de olvidar la sugerencia número 10)
11. ¡Películas! De Woody Allen, originales todas por fevor, para piratería tengo en mi casa
12. Teatro: Libros de Brecht, de Stridberg, de Skakespeare
13. Una litografía de Remedios Varo, Chagall, Klimt o mía (es casi igual ¿no?)
14. Una fotografía divertida de alguno de ustedes, enmarcada porque ando escasa de marcos.
15. Una botella de whisky, no etiquetada para compartir
16. Pulseras de cuero, pienso, luego existo.
17. Artilugios para mi lap (que es el verdadero amor de mi vida: fundas, micros, no software porque me hago bolas y ella también es sensible)
18. Regalitos para Morgan que es mi heredero principal (Si no saben quién es Morgan, ¿por qué no me han visitado en fechas últimas?)
19. Mochila, portafolio y por qué no... una bolsa si alguna vez me quieren ver bien portada.
20. Colguijo, si es de metal(¡la pinchi piel!) que sea de plata, que lleve piedra que no sea de molcajete
21. Gorra (azul, roja, sin grabados, y sin la cosa esa que lleva atrás que es como un huequito)
22.Máscaras para colgarse como adorno en mi casa, porque me gustan un chorro.
23. Jarrón de barro negro, si se puede si no no me traigan miniaturas.
24. Música: si se quieren poner muy guap@s, pues un mp3... el aparato no el disco o una colección de cds en mp3
25. Hablando de eso, puede ser una colección de libros digitalizados.
26. Vino tinto, botella para mí sola con mi único amor: mi lap.
27. Maquillaje, (para que cierta persona que se la pasa molestándome me deje en paz)
28. Gafas oscuras (favor de no regalarme algo kitsch)
29. Ya me cansé... pluma, bolígrafo de gel
30. Cd's de audio para grabar, DVD, de doble capa
31. Esteeeeeee... taza para café
32. ¡Café!
33. No sé... piensen. Puede ser Inventario I y II de Mario Benedetti o alguno de sus libros.
34. Si llegaste hasta acá y en serio, en serio te importa qué regalarme, recuerda lo que hemos compartido te dará una pista.
35. Ya no me lo recuerden. Tengo que aprender a vivir con eso. Cerca del amor de mi vida: Mi lap, Barcelona.
[Cambio y fuera]
miércoles, mayo 13, 2009
Homenaje de pie a mi deseo más dulce
De vez en cuando la alegría
tira piedritas contra mi ventana
quiere avisarme que está ahí esperando
pero me siento calmo
casi diría ecuánime
voy a guardar la angustia en un escondite
y luego a tenderme cara al techo
que es una posición gallarda y cómoda
para filtrar noticias y creerlas
quién sabe dónde quedan mis próximas huellas
ni cuándo mi historia va a ser computada
quién sabe qué consejos voy a inventar aún
y qué atajo hallaré para no seguirlos
está bien no jugaré al desahucio
no tatuaré el recuerdo con olvidos
mucho queda por decir y callar
y también quedan uvas para llenar la boca
está bien me doy por persuadido
que la alegría no tire más piedritas
abriré la ventana
abriré la ventana.
martes, mayo 12, 2009
Poema sin moderar
mi abecedario
formas huecas, imágenes inconvexas.
Te entregué célula a célula,
lo no nato, lo mi coraza,
la forma de la navaja,
el hilo piel que no encontraba.
Me entregué entregada, anti remota,
mar sin tregua en isla de sal que tú detienes.
Te entregué definida,
exorcizada de inconciencias
y formas fijas.
Me fui quedando queda
sin mesura ni inconciencia,
con hilos polvos
y este piano que no deja de tocar,
ahuyentando los milagros, las mariposas,
la sal y el nombre,
(la sal...
...y el nombre).
lunes, mayo 11, 2009
De poemas sin moderar
a pasear en bicicleta,
a sentir la cercanía del uno.
Regresamos a las cenizas,
a las alcantarillas,
a los cines despilfarrando el vacío,
apestados de no decir nada.
Regresamos al aliento de las sábanas,
a las paredes cóncavas,
a los prados que nada resuelven.
Y olvidamos la nieve,
las noches de luna, los días maremotos;
regresamos, artesanos,
a la punta del iceberg
abrazados sin malicia,
sin sal en las venas,
muertos.
viernes, mayo 08, 2009
Sigue la música
Este estadio se ha ido prolongando de enero a la fecha, supongo que es parte del número de horas que paso trabajando entre un libreto de teatro y una parte de textos que amenazan con doler mucho, y le doy vueltas y vueltas a la que ya está escrita y hay que trabajar.
Sé que llevo días con la lengua y la cabeza revuelta, engrapada a las hojas; una razón es completamente absoluta lo estoy pasando muy bien. Esta cosa de tener libros abiertos de mil temas es un poco confusa, pero es interesante el resultado. Quiero mostrar unos textos sobre relato en el que trabajo de un tiempo a la fecha, ponerlos acá, pero como los estoy trabajando y no traigo mucha cabeza más que pa' la revolución mexicana, pues prefiero dejar esta canción que nada que ver con mis ganas pa' adentro, pero que me ha gustado de recién, tal vez es por todo lo que no quise que me pasara, o simplemente no estaba preparada para hacerlo, y se llama:
Voy a tomar por vos
pasa un trago para olvidar
que el miedo te comió los pies
y que ahora sos un tipo más
y que poco a poco te fuiste yendo
y que poco a poco te fuiste yendo de nuestro lugar
Te sienta bien el sol,
te sienta bien ser cool,
te sienta bien el mal,
te sienta bien ser Dios,
te sienta bien mentir y decir
que te fuiste yendo de nuestro lugar
Que es lo que ha pasado con tu corazón
ya no marca el paso que marcaba ayer
nunca fuiste libre y esa es la razón
siempre hay un idiota para convencer
hablas toda la noche como un boy scout
hablas sobre mi vida como tu papá
Los Cadillacs tocando para vos
los Cadillacs tocando para vos
los Cadillacs tocando para vos
los Cadillacs tocando para vos
jueves, mayo 07, 2009
Pausa musical
Nuestra Historia es tan extraña y divertida
que no creo que nadie se atrevería
a contarla, emularla o discutirla
pues carece de sentido y melodía
nuestra historia no es tan buena ni es tan mala
y aunque lo parezca no es la equivocada
solo es una rara historia que va, que regresa
que sueña y promete, ser un poco diferente.
Nuestra historia es tan compleja y dispareja
absoluta, relegada e inocente
que si tuvo algún pasado, no hay presente
y el futuro se me hace inconsistente
esta llena de reclamos olvidados
fueron muchos los errores oxidados
esta es una rara historia que va y que regresa
que sueña y promete, ser un poco diferente
(chorus):
Nuestra historia es tan extraña que aunque quisiera cantarla
no podría, mi garganta esta vencida y desgastada
de tanto gritar tu nombre al llegar y no verte en casa
se me gasta la memoria, recordándote en la cama
Nuestra historia es tan absurda, es tan loca, inhumana
que el final es un comienzo y tengo que aguantar mis ganas
de abrazarte por las noches y buscarte en las mañanas
se me acaban los recuerdos esperando tu regreso
Nuestra historia tonta y de telenovela
esta llena de altibajos y condenas
no es tan larga, no es tan corta ni es eterna
cuesta mucho sacrificio mantenerla
hay problemas serios con las emociones
tiene inmadurez y precipitaciones
esta es una rara historia que va y que regresa
que sueña y promete, ser un poco diferente
Nuestra historia es de venganzas y mentiras
estrategias y de falsas reconquistas
hay llamadas que nunca han debido hacerse
y miradas que el tiempo las desvanece
esta historia me ha hecho perder la cordura
ella empieza, se termina y continua
esta es una tonta historia que va y que regresa
que sueña y promete, ser un poco diferente
Fuente: musica.com
martes, mayo 05, 2009
Estampas de otredad 4
- Lo dejé en la escalera, pensé que... tal vez...
- Lo olvidaste.
- ¡Regina!
¿Sabes algo acerca del cáncer?
No es sólo signo de muerte. Creo que le llaman culpa, miedo, resentimiento, ventaja. Le llamo la ley del tiempo, se cumple sin que intervenga la voluntad, así, y ayer por la tarde el tiempo tocó a mi puerta, me llamó por mi nombre.
Supongo que fui yo quien dejó a una niña mirando por la ventana sintiéndose gota de lluvia, tiempo de agua clara, cielo reventado; sólo sé que comenzó a evaporarse con cada verano, y sus ojos se hicieron tormenta y su voz se hizo mi nombre. La abandoné, es cierto, pero no soy culpable. Ella, era por sí un desierto, un aire grisáceo que apretaba la garganta, y los médicos la nombraron “asma”.
Cáncer; no comprendo la palabra, el médico repite las posibilidades, miro sus labios, pero no comprendo lo que dice, lo que busca; él sonríe, yo me quedó seca con los labios entreabiertos y la boca tumorata, afirma una y otra vez: “Regina, tienes posibilidades...”. Posibilidad, no existe la palabra, el cielo es verde como entonces, como cuando él se marchó. Le llamaron mi padre, lo bauticé mi verdugo, y me quedé cada día en la ventana a esperar que olvidara… que olvidara el dolor, la vergüenza; que olvidara la rabia de mi madre, los ojos de mi abuela; que olvidara cualquier cosa, pero que no se olvidara de mí. No lo conseguí.
Ahora es tarde, el tiempo se viste de derrota y… no, no me siento culpable: debía dejar a esa niña, aunque después, veinte años después olvidaría de nuevo mi nombre en la escalera, esperando que seas tú quien lo encuentre. Cáncer. Lo sé, me llaman Regina. Mi nombre se quedó en la ventana, mientras me evaporaba.
lunes, mayo 04, 2009
Estampas de otredad 3
Miranda
“Las mejores promesas son esas que no hay que cumplir”.
Joaquín Sabina
-¿Por qué no te quedas y buscamos el silencio?
-No puedo.
Miranda cerró la puerta, dentro, alguien, un “alguien” que ya no seguirá esperando. Ella lo sabe, camina, cuenta los escalones, revisa la forma en que las grietas de las paredes del lugar que abandona le llaman: son rostros sin sosiego que claman un lenguaje que ella hoy no consigue entender.
De súbito, sin comprenderlo, sin razonarlo, se detiene, hay una grieta que ella había notado cada tarde mientras recorría este camino, pero ha desaparecido. Solloza, no tiene claro si es por su ausencia o por su presencia. Miranda llora, su llanto le entrega la grieta que faltaba en el rostro, le zanja el último artificio de distancia entre la puerta que ha dejado y aquélla grieta desaparecida.
Antes de irse, justo en el momento de abrir la puerta, mira por último los escalones, -aquellos que descendiera y ascendiera por tantas veces al encuentro de alguien a quien ella consideraba su promesa- los cuenta, sorprendida se percata que falta uno, el mismo en donde más de una vez se detuvo a intentar comprender qué haría, a dónde iría sin él, recuerda:
- Prometo quedarme siempre, siempre contigo.
- Siempre es un lugar que no conoceremos. No lo digas más.
- Me quedaré contigo, Miranda, moriré a tu lado. Lo prometo.
- Sólo quiero silencio. Un espacio en el tiempo adonde guarecerme. No prometas nada. No lo digas.
- Miranda, escúchame, no te faltaré… seré tu tiempo.
- No lo digas. Olvídalo. Las mejores promesas son esas que no hay que cumplir.
Miranda regresa del tiempo; sacude su cabello, cierra los ojos y se concentra en salir, se percata entonces que el escalón de ascenso no aparecerá, porque ella no seguirá allí, no lo consiguió: se atrevió a prometer y la vida le regresó la grieta en el rostro, una pequeña arruga en el entrecejo que la hace saber que todo ocurrió, su madre decía: “Las cicatrices son gratas, nos recuerdan que el pasado, las heridas del pasado existieron”.
Con cuidado abre la puerta, detrás el tiempo, las campanas de “te quiero”, “no te vayas”, “me quedaré contigo”, han cesado. Ella respira, nada prometió y lo que antes haya dicho, fue lo mejor, se quedó sin cumplir.
domingo, mayo 03, 2009
Estampas de otredad 2
"¿Afuera llueve? Aquí, adentro, también".
Adrián se detuvo frente a la puerta del dormitorio para mirar otra vez, recién lo compró y no hace más que mirarlo, le ha puesto nombre contra las indicaciones de su madre, quien enfadada le dice: “Adrián, estás loco, es sólo un paraguas”.
Adrián cree que no es así, sonríe mientras lo toca; con el paraguas reciente se suman treinta, tal pareciera que deseara uno por cada año de su vida.
- Llueve madre, y llueve suficiente para buscar guarecerme
Adrián piensa en la estatua de mayo, una columna que en su pensamiento convirtiera en estatua, para admirarla, para quedarse detenido frente a ella como una obra de arte. Esa tarde llovía, Adrián transitó la avenida sin cuidarse de la lluvia, al llegar a la esquina tuvo necesidad de recargarse en su sombra, se sujetó a una columna, y al separarse miró en ella su sombra petrificada, se supo entonces lluvia y se sintió reventado, chorreado siempre con agua en los cabellos, en el cuerpo, en los ojos. Desde entonces se propuso un paraguas por cada año en que se sintiera lluvia, se aferró a esta idea y comenzó a transitar por la calle con un paraguas distinto al que ponía un nombre y un destino.
- ¿Adrián, qué sucedió aquella tarde, lo recuerdas?
- ¿La estatua de mayo?
- Sí, era mayo, ¿qué sucedió?
- Afuera llovía, llovía mamá, yo llovía también.
- ¿Y María?
- Fue un accidente. Ella era de viento, voló y, despedazada, se volvió viento en mis ojos. Desde entonces, no hay días sin lluvia.
- Adrián...
- Entiende ¿Afuera llueve?
- Sí, pero...
- Aquí, adentro, también. Tal vez si compro otro paraguas... le llamaré Mónica.
- ¿Y María?
- Sólo llueve.
sábado, mayo 02, 2009
Estampas de Otredad
¿Leyó los periódicos?
Recogieron frente al ángel de la independencia una nube quemada y en silencio. Dicen que llevaba bordes rojos, tornasoles; también se escucha entre las calles los gritos de algunos diciendo que todo es mentira, que el hueco de un dragón la esfumó y se trataba de la cabellera de una niña -ya ve, la verdad no reside en el silencio.
Se llamaba Ana, sé su nombre porque algún periódico lo colocó en el encabezado: "El corazón de Ana es una Nube roja", decía. Sin embargo, en esa foto, no es su cabeza la que me alertó, lo que realmente puedo considerar como una señal de alarma fueron sus ojos, algo en sus ojos que no atino a comprender, algo como temor o viento negro. Una pesadilla para una mujer de su edad.
Y sus manos… vi sus manos en la foto de la primera plana, se adivinaba en la textura de su piel, el peso de la edad, sumado a ello, se encuentra el hecho de llevar entre ellas una escultura de madera, exacto no sé decir el volumen; supe que era de madera porque fue la nota que impresionó a los periodistas: estaba intacta.
¿Qué cree que llevaba entre las manos? Yo no lo sé... Me gusta pensar que se trataba de su propio cuerpo tallado, lo conservó mientras todo ardía, y el corazón no terminaba de secársele. Ana, debía de tener 8 ó 10 años de edad, no la preciso porque no la nombraron en los titulares, ya no quise indagar, suficiente es que todo nos arda, para embestir en apuntes necrófilos. Después de todo, con el infierno como cabellera, qué más daba si tenía la edad de una niña, la sed de una mujer, y el corazón aterido de una anciana.
Ana y su cabeza de nube roja, debió de ser una gran batalla. “Sus padres siguen sin entenderla”, decía el reportero; y yo pregunto ¿por qué habrían de hacerlo? Cuando miro la foto comprendo que el delirio es tan grande, que el dolor es un vestigio que inunda lo que toca, que alcanza la piel; y que en la cabellera, tan cerca del pensamiento se arrumacan uno contra otro todos los "te quieros" no pronunciados... ¿Cómo no arder, si por dentro y por fuera llueve, pero no apaga lo que consume, lo que se ha convertido en fuego?
