martes, mayo 12, 2009

Poema sin moderar

Te entregué mis “por qués”,
mi abecedario
formas huecas, imágenes inconvexas.
Te entregué célula a célula,
lo no nato, lo mi coraza,
la forma de la navaja,
el hilo piel que no encontraba.
Me entregué entregada, anti remota,
mar sin tregua en isla de sal que tú detienes.

Te entregué definida,
exorcizada de inconciencias
y formas fijas.

Me fui quedando queda
sin mesura ni inconciencia,
con hilos polvos
y este piano que no deja de tocar,
ahuyentando los milagros, las mariposas,
la sal y el nombre,
(la sal...
...y el nombre).

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