miércoles, febrero 10, 2010

Soñé...

Que llegabas con un legajo de papeles -propio, muy propio de lo que haces-, sonreías y hablabas de aquello que habías olvidado... y mi rostro era de asombro... ¿cómo podías olvidar aquello que era tu propio retrato, pero que no eras tú, que tiene el color de mi piel, pero que no es mía? Finalmente sonreías ante mi sorpresa y detrás tuyo sobresalía tu rostro en otro rostro con mi piel que no es mi piel... sonriendo también, y yo fui radiantemente feliz durante ese instante. Desperté y sólo quería verte, seguía con el recuerdo del sueño, al narrártelo sonreiste y dijiste: "ley de atracción, piensa en eso."
    Yo no sé si eso pueda ser... no creo en la prolongación de la persona a través de otra, pero creo en la otredad, en que la línea es una consecución de puntos, creo en eso y con eso me quedo... quise escribir esto aquí, porque me gusta decir en lo que creo, pero también... después de todo, por LEY DE ATRACCIÓN. En verdad me encantaría que ese sueño fuera un día a día. Gracias porque, en tanto, desde ahora todo cuanto vivo sigue siendo cada día mejor que el mejor de mis sueños, sé que iremos por este también.




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