Haber llorado, cuando valía la pena llorar.
Olvidar lo que vale la pena recordar.
Decidir con ganas, con verdadera entereza
Aceptar la mentira, la falta de fe, el pesimismo.
Sí, tendría que... pero no lo hice.
Ahora lloro, cuando ya no vale la pena
Recuerdo lo que se ha olvidado
El desgano comienza a llegar
Ignoro si mienten, si no hay fe.
Tendría que...
Debería de...
Querría que...
Elegiría si...
Protestaría para...
Pero... hay tantas cosas que han dejado de importarme.
Sólo tengo ganas de llorar, como hace un par de días. Sin por qué, sin para qué y sin con quién. Y eso... tampoco importa.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario