
Ayer...
Por la noche.
Murió.
Un pez azul con la cola semitranparente, en su pecera naranja. Con su pausa que calma y es vital, con lo gamma de su betta, con mi compañía.
Ayer, mi pez, Matías... murió.
Me quedé... Así.
Me quedé... sin Matías.
Tendré otro pez. No se llamará Matías. No será Matías. No quería que se muriera, pero se murió.
Matías tenía el agua tibia.
Matías... coma y no aparte.
Matías... murió... ayer. Mientras "Mónica" nacía.
2 comentarios:
Matías te extrañará mares: fuiste todo su mar.
Era un pecesito que una vez sentió celos. Alguien le contó de un colgijo con el que compartía el nombre: Matías. Pensó que le dejarías de querer, pero aún así, intentó mantenerse con vida.
Hasta ayer, cuando Matías dejó de comer. Ahora, en la gloria de los peces, te recuerda y te sigue queriendo.
Desde aquí, agua fresca para Matías!
Me hiciste recordar cuando murió Stela, simplemente fue víctima de un exceso de cloro al lavar la pecera. Lo sustituí hasta en el nombre, llego Stela 2 mismo color y misma cara, pero...el actual es mas perrón, me da pena ser tan cínico y no haberle dado su lugar a Stela. Ahora estoy en platicas con Stela 2 para cambiarle el nombre y así venerar a mi primer buen pez... Besos Partner me encanto.
Publicar un comentario