martes, junio 29, 2010

Los grillos

Me gusta mucho tocar la armónica, recientemente me percato que me gusta cómo suena al compás de los grillos de mi casa. En realidad no sé cómo ocurre que al primer sonido de la armónica todo se silencie en la mente. La calma se reestablece, tras varios intentos nada vuelve a ser como era. No creo que producir grandes melodías, sólo es el sonido... suave, largo, dulce o sobrio, es esa exacta mezcla de nostalgia que me deja tocar la armónica, lo sabía desde antes que la tocara, puedo reconocer la frase de Joaquín Sabina como mía: "... no hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió." 

Con mi llegada a este nuevo lugar pensaba constantemente en la ausencia del sonido de motores y en suma la calle, en su lugar llegó el sonido de los grillos, las risas de los niños, la conversación de los adultos que pasan cerca de mi apartamento. La vida ahora es como el sonido de los grillos, todo en calma y ellos "cantando". No sé cuándo comenzó a ser de este modo, pero bien sé que es grato vivirlo de ese modo. Todo va pasando, cada palabra y cada gesto, pero lo esencial permanece, como los grillos, como mis libros, como el agua que fluye.  

domingo, junio 27, 2010

<< La costilla>>

“...He sido un hombre que busca y lo soy aún, pero no busco ya en las estrellas ni en los libros: comienzo a escuchar las enseñanzas que mi sangre murmura en mí. Mi historia no es agradable, no es suave ni armoniosa como las historias inventadas; sabe a insensatez y a confusión, a locura y a sueño, como la vida de todos los hombres que no quieren mentirse más a sí mismos...” Hermann Hesse




He estado pensando que me duelen  las costillas, aunque bien no sé cómo funciona. En realidad no sé si es la costilla o algo no funciona del todo, debería quejarme correctamente de mi problema con la piel. Llevo un mes casi en que me rasco como condenada a muerte, mes y medio en que me molesta todo en la piel, incluyendo la ropa y no es como la idea de estar al desnudo. He meditado si hay alguna cuestión psicosomática al respecto y la verdad que no la encuentro. La molestia persiste, como los moscos en mi casita, como un par de cosas más, pero lo que realmente no encuentro es por qué siento que me duele la costilla... ahora la he colocado en singular y no en plural... pero es que en realidad es una costilla.

¿Qué son las costillas? Debe ser metafóricamente hablando como lo que le da estructura al cuerpo... mmmm o debe ser como la de Adán... no, en realidad no. Las historias biblícas no son como de mi gusto en fechas últimas, pero antes me encantaba la historia de Jacob... un poco antes me gustaba mucho la de Caín, por aquellos años adolescentes me encantaba Herman Hesse y su "Demián", recuerdo que me lo presentaron y me emocionaba "Abraxas", todo el asunto del Dios del bien y del mal, luego gracias a mi amiga eterna, y eterna hermana, me emocionó aún más "El juego de abalorios", no sé por qué pero "El lobo estepario" no me marcó como esperaba... pero bueno... estaba hablando de la costilla, da igual, porque si la costilla sostiene el cuerpo a mí me sostienen mis lecturas.




Tal vez eso ocurra, me duele la costilla porque la estructura se lastimó... alguna lectura que no alcancé a digerir, alguna palabra que se me quedó a la altura, pero no salío, no emergió. Pensando un poco leí por afición "La sombra de viento" y me gustó, sí me gustó mucho. Algunas frases más que otras, pero me gustó mucho la historia, reconozco ese brote de erudición en Ruíz Zafón, pero también la cabal maravilla de los lugares que devela para el lector, reconozco la utilización de técnica y esa sensación de angustia al mostrar la trama.

He dicho en otra parte que si no escribo no entiendo lo que ha pasado, así que ahora voy comprendiendo que me duele la costilla porque no había confesado lo de Ruíz Zafón. Antes de leer "La sombra del viento", leí lo que corresponde a la segunda parte, pero que en realidad es la primera -según me ha explicado una seguidora del escritor- "El juego del ángel", nada de trabajo para leerlo. Una vez que lo tuve entre manos no hice más que recargarlo en la mesa -porque está pesado-y terminar con él sin mayor apuro, como si fuera un vaso con agua largo, me gustó y me dejó deseando leer más del escritor. Ciertamente no existe la profundidad que hay en otros textos, como el de Paul Auster, "Leviatán", qué libro más maravilloso, no hay otra palabra, me fascinó... pero de ese hablaré más tarde... ahora ya entendí lo de la costilla y me siento mejor... puedo seguir respirando. La vida continúa.

sábado, junio 26, 2010

Hace tiempo

Escuché una canción de un soundtrack que me llamó la atención, quizá era la película o que estaba ligeramente suave la trama o no lo sé... el caso es que así como me llamó la atención la olvidé, ahora la recuerdo: "Cantante de bodas", también titulada como "La mejor de mis bodas", la canción me gustó en aquel momento, pero ahora... algo me ocurre con ella. Es agradable, al menos eso se percibe.



Debo confesarme seguidora irremediable de los soundtrack, podría mencionar varios, pero no tiene caso porque lo he hecho latente en este espacio con los videos que elijo, quizá lo mejor sea seguir contando como vienen a mente, o bien como en algunas ocasiones llegan a mi vida. Tal vez ahora no es el caso y es sólo que es sábado y tengo ganas de escucharla... o tal vez es un deseo.

domingo, junio 20, 2010

Lo he pensado

Suficiente tiempo. Lo que más me gusta en la vida es CONVERSAR, bueno entre otras cosas, pero es que me parece que en una conversación cabe la vida entera. En el intercambio de palabras, en lo que se comparte. Con un poco de suerte una se halla ante personas que entienden esa magia y pueden pasar horas, equivalentes a la lectura de un libro, a una buena película. No cabe duda, conversar es un arte.

Si lo pienso un poco, el silencio también es un arte. El más delicado, el más sencillo, donde cabe todo lo que de tanto sentirse ya no es posible pronunciarse. El silencio que une, no ata; el silencio escampado porque los ojos han cesado de llover, el silencio que no dice más, porque todo está dicho. El silencio que encuentra, el silencio que halla. El silencio que no es de nadie, como el paso de un ángel, según Silvio. Como el agua que fluye, como la mirada de Mía, como la sonrisa de mi padre; como los ojos de mi madre, como las manos de mi hermano. Como el sol que ilumina lo que alcanza; el silencio es la caricia posible, la aventura inextinguible.

El silencio y la conversación, son un arte en sí mismo, "... porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada."

¿Qué le vamos a hacer? Me encanta conversar, pero en fechas últimas sé que lo que dicen mis ojos posee una mejor sintaxis que lo que dice mi palabra escrita o hablada.

viernes, junio 18, 2010

Gracias


He leído, como tantas otras personas, los libros de José Saramago... he leído a Saramago. Hoy no sé qué se puede decir, cuando el maestro ha dicho tanto.

Quizá la mejor manera sea recordando sus palabra con ocasión de una

Despedida


Por José Saramago

Dice el refrán que no hay bien que cien años dure ni mal que perdure, sentencia que le sienta como un guante al trabajo de escritura que acaba aquí y a quien lo hizo. Algo bueno se encontrará en estos textos, y por ellos, sin presunción, me felicito, algo mal habré hecho en otros y por ese defecto me disculpo, pero sólo por no hacerlos mejor, que diferentes, con perdón, no podrían ser. Es conveniente que las despedidas siempre sean breves. No es esto un aria de ópera para poner ahora un interminable adio, adio. Adiós, por tanto. ¿Hasta otro día? Sinceramente, no creo. Comencé otro libro y quiero dedicarle todo mi tiempo. Ya se verá por qué, si todo va bien. Mientras tanto, ahí tienen “Caín”.
P. S – Pensándolo mejor, no hay que ser tan radical. Si alguna vez sintiera necesidad de comentar u opinar sobre algo, llamaré a la puerta del Cuaderno, que es el lugar donde más a gusto podré expresarme."

Hace unos años comencé a leerlo, me asombraba todo cuanto leía. Alguna vez ingenuamente me atreví a declarar: "¡No te mueras nunca José Saramago!" Emocionada como estaba no quería reconocer lo humana que la muerte es. Hoy, si bien siento una inmensa tristeza por su fallecimiento, reconozco que morir tranquilamente tras un legado como el suyo, es una muerte a cabalidad con lo que se ha vivido.

Pienso en el último libro "Caín", entiendo que quizá sea el último... intento pensar en Lanzarote, no lo consigo. Me quedo con Los Cuadernos de Lanzarote. Lo imagino trabajando...






Ahora como a muchos lectores y seguidores, sólo me queda decir GRACIAS.


"... creo que ya no está vigente esa función clave que tuvo la literatura, que sobre todo tuvo la novela en el siglo XIX y parte del siglo XX, que de alguna forma era la literatura que se encargaba de decir "el mundo es así". Ahora quien me está diciendo que el mundo es así es la prensa, es la televisión, son los medios. Y, entonces, yo creo que la literatura tiene que ocuparse ahora de otras cosas. Obviamente, no es volver la espalda al mundo, es pensar el mundo más allá de lo inmediato."*

 Pienso mucho en una idea que me mantiene tranquila:  "Yo creo que todos nosotros podemos más de lo que creemos. Cada vez lo tengo más claro"*


* Conversaciones con Jorge Alperín , 2002

martes, junio 15, 2010

Mis libros

Me gustan muchísimo mis libros y en fechas últimas me siento muy orgullosa de ellos. Pensándolo sin mucho detenimiento ¿cómo no sentirse orgullosa? Y no es porque sean tantos, es porque son míos. En cada uno he dejado un recuerdo. En la primera página con la dedicatoria, cuando es un obsequio; con mis primeras palabras hacia el mismo, cuando me lo he regalado; en la última página cuando he colocado una impresión final tras la lectura. Mis libros, desde que llegué a vivir a esta ciudad se fueron convirtiendo en compañía, herencia, familia, pasos andados... y ahora son toda una historia. Este año no desee comprarme uno de cumpleaños y debo confesar que fue de lo que más extrañé, más que el café o el pastel -porque el último hubo doble - era el libro de este año. Haciendo justicia a la red de autores que se ha construido por si acaso opto por la caída libre, decidí no pedir ni comprarme uno más. No por ahora. Tengo un reto particular: recordar mis notas en ellos.

Mis libros andan por todo mi apartamento y me gusta verlos, en el sitio que quizá corresponde a otra cosa; en el mueble en que debe ir otra más, ahí están mis libros mirándome y esperando pacientemente a ser leídos una vez más o, en algunos casos para mi dicha, por vez primera.

Mis libros tienen más mi historia completa que todas las historias que yo cuento en primera persona, son más veraces y, hasta cierto punto, más soberbios que yo. No necesitan nada, lo saben y lo saben todo. Están aquí mirándome, mientras yo cambio de página cada día para volver a empezar... a leer.

domingo, junio 13, 2010

Balada del mal genio

Uy! Este poema me ha gustado mucho. Creo haber dicho que de las grandes ironías en mi vida es no tener ningún libro de uno de mis poetas favoritos, es decir que lo he leído de prestado, por más contradictorio que parezca para quienes les ha pesado mi biblioteca, así es.

Mientras esperaba mi turno para llenar un formato nuevo en el "cole" donde estudio, encontré este poema que llegó en el momento justo y me gustó mucho:_

Balada del mal genio*

Hay días en que siento una desgana
de mí, de ti, de todo lo que insiste en creerse
y me hallo solidariamente cretino
apto para que en mí vacilen los rencores
y nada me parezca aceptable augurio.

Días en que abro el diario con el corazón en la boca
como si aguardara de veras que mi nombre
fuera aparecer en los avisos fúnebres
seguido de la nómina de parientes y amigos
y de todo el indócil personal a mis órdenes.

Hay días que ni siquiera son oscuros
días en que pierdo el rastro de mi pena
y resuelvo las palabras cruzadas
con una rabia hecha para otra ocasión
digamos, por ejemplo, para noches de insomnio.

Días en que uno sabe que hace mucho era bueno
bah tal vez no hace tanto que salía la luna
y aquello sí era auténtica melancolía
y no este malsano, dulce aburrimiento.

Bueno, esta balada sólo es para avisarte
que en estos días no me tomes en cuenta.



*Benedetti, Mario. El amor, las mujeres y la vida. México, Alfaguara, 2004.

sábado, junio 12, 2010

Cortita

La historia es corta o larga, no lo sé. Lo que es cierto para mí no lo es para la generalidad, pero al fin y al cabo estamos hablando de mi historia. Comienza con una cámara fotográfica, la miro… mi aspecto no revela que no tengo idea de cómo operarla, y entonces a lo lejos una mirada, la primera mirada y la única que recuerdo. Así termina la historia. No fue mi mirada sobra la cámara fotográfica, fue otra mirada, una larga mirada. Así termina la historia.


martes, junio 08, 2010

Una constelación

Eso pienso que en cada parte de mi cuerpo tengo constelaciones, lunares pequeños que luego observo y me percato que tienen relación con otro y con otro y forman constelaciones: capricornio, venus, mmmm, bueno, la verdad es que las últimas no las entiendo, pero me gusta mucho un lunar en mi mano derecha y el otro en la muñeca izquierda, pero el que en verdad me provoca tanta ternura es el de mi brazo izquierdo es clarito, pequeño y un tanto apartado del resto, ese me gusta montones, montones, y a solas le doy besitos cortos, como esos que le das a un bebé, así, tal cual, como a un bebé.
El tema es que siempre me han gustado las constelaciones, en fechas últimas así es como llamo a los lunares en la piel, siento una emoción diferente al pensar en que pueden formar parte de la historia de una, de su propia vida, como los amigos, como la familia, como los libros, como la música, como las pelícualas.
Me gustaría ponerle nombre a este lunar, por pequeñito, porque lo acabo de descubrir, como mi habitación, como mi departamento, como mi caminar por la calle, como mis ganas de darme besitos en el brazo, cortitos y después, después... sólo sonreir.

sábado, junio 05, 2010

Sábado de lluvia

Estaba comenzando a dudar que era inicio de junio. Lo dudaba más que del todo porque sin lluvia no me parece que sea junio. Por fortuna unos truenos maravillosos están resonando en este momento. Me gusta que llueva, pero no es sólo eso, necesito que limpie lo que haya por limpiar en la ciudad, en la gente, aunque llegue tarde a mi sábado de cervezas, aunque esté cansada... porque finalmente tengo sueño, pero no encuentro un espacio para dormir: es una gran tontería.



Regresemos al tema de la lluvia. Sabía que entraba el mes de junio sin checar el calendario, como si fuera una persona. Así, sencillo, miraba al cielo y veía alguna planta pequeña y sabía que llovería y todo estaría en su lugar. Ahora tengo esa misma sensación. Todo estará en su lugar, aunque donde vivo no tenga ese aspecto precisamente. Ya lo tendrá, como yo, como mis horarios, como mis escritos, como mis amigos, como todo lo que hay que poner en orden.

viernes, junio 04, 2010

De los recuerdos

Hace un año y medio que yo no me permitía escuchar otra canción. Ha pasado el tiempo, el sillón donde permanecía escuchándola no está más. El motivo de esa canción... descansa en paz; aún sigue siendo de mi gusto, como tantas otras cosas, pero ahora la escucho con la calma que me proporciona un grato recuerdo.

Exit Music (For a film)
Radiohead

Wake from your sleep
and dry all your tears
Today we escape
We escape

Pack and get dressed
Before your father hears us
Before all Hell breaks loose

Breathe, keep breathing
Don't loose your nerve
Breathe, keep breathing
I can't do this alone

Sing us a song
A song to keep us warm
There's such a chill
Such a chill

You can laugh
A spineless laugh
We hope your rules and wisdom choke you
Now we are one
In everlasting peace
We hope that you choke, that you choke
We hope that you choke, that you choke
We hope that you choke, that you choke

Nunca estuve tan cerca de él, como cuando murió.
Ahora somos uno, en paz eterna.

jueves, junio 03, 2010

Un momento de gracia

Después de mucho transitar, puedo decir cuál es la película qué más me ha conmovido, aún no puedo afirmar que sea la favorita, pero se acerca tanto... y ¡cómo no! Es del gran Federico Fellini: La Strada. Así es, así la encuentro fascinante, cautivadora, complejamente maravillosa, terriblemente amorosa, abominablemente un milagro, un momento de gracia que sólo Fellini podía tener. Alcanzar ese estado de gracia le pido a la vida aunque sólo me ocurra una vez, así, plenamente, que mi obra alcance esa complitud que me ha provocado el filme que tras ocho semanas aún no consigo salga de mis ojos para hablar de ella.

Zampanó- Gersomina

miércoles, junio 02, 2010

Inolvidable

Una canción favorita, una secuencia inolvidable.

Y el maestro tiene razón: el olvido está lleno de memoria.




martes, junio 01, 2010

De todo el mundo

No quiero mentir: hoy no quiero dar las gracias a nadie por nada. No quiero pensar, no quiero entender. Hoy quiero llorar, como niña de cinco, como el día que me llevaron contra mi voluntad hacia otra ciudad, como el día que descubrí que vivía sola (diez años después) y a nadie más le importaba.

Quiero llorar por mi casa que ha dejado de ser mía, por la gente que se fue para siempre sin darse cuenta que ya no podríamos abrazarnos, nunca más. Quiero llorar, porque no me da la gana razonar, saber que todo es para bien; quiero llorar por cada padre vivo o muerto - da igual me dejó -, aquí, aquí, por todos lados y sin ninguna parte. Quiero llorar por mis escaleras y mi desorden en cada habitación que ya no veré; por las paredes que no estarán; por mis tabiques y la estúpida puerta que nadie aprendió a cerrar, pero tampoco a abrir; por mi absurda lentitud al caminar; por mis manos torpes con el teclado; por mi incapacidad para olvidar; por mi estupidez y negligencia al amar; por mi poca actitud; por mi siempre soltar; pero sobre todo porque es martes y ayer fue lunes y desperté en otro hogar, en otra cama, que es la misma, pero sabiendo exacto que desde hace mucho, mucho tiempo, digamos diez años, es sólo mía.


Quiero llorar, por intentar, tratar, pensar, escuchar, por no gritar, por no decir a tiempo, fuerte, muy fuerte: basta, duele, estoy cansada... y esperar y esperar a que todo cambiara, pero no pasó, no ocurrió y sigo -maldita sea revalseando la misma estúpida canción que no voy a escribir, porque este corazón... está cerrado por derribo.

Sólo quiero llorar y olvidarme de respirar... ahora: ¡por favor, no quiero nada más por decir! porque ya lloro y aquí no acepto ni un cometa más, nada más que silencio, por favor! Pero no me lo darán, por eso regreso a este lugar el único que realmente ha sido mío.





Quiero llorar y lloro, he sido así tan extranjera, tan mar profundo, tan de nadie y de todo el mundo, y no lo entendieron jamás, a veces cuando se ama lo mejor es dejar ir, no insistir, no interpretar, el amor es un arte que grita ser vivido, no interpretado ¡Yo sólo quiero llorar... por Dios, me hace tanto bien escribir!