Después de mucho transitar, puedo decir cuál es la película qué más me ha conmovido, aún no puedo afirmar que sea la favorita, pero se acerca tanto... y ¡cómo no! Es del gran Federico Fellini: La Strada. Así es, así la encuentro fascinante, cautivadora, complejamente maravillosa, terriblemente amorosa, abominablemente un milagro, un momento de gracia que sólo Fellini podía tener. Alcanzar ese estado de gracia le pido a la vida aunque sólo me ocurra una vez, así, plenamente, que mi obra alcance esa complitud que me ha provocado el filme que tras ocho semanas aún no consigo salga de mis ojos para hablar de ella.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario