"San se acabó" es el santo más mentado por mí en últimas fechas. La expresión favorita es "¡tan tán!" Y así ha sido. Hoy lunes al llegar la noche, las repetí sonriendo.
Estoy leyendo un librito que me encantó y me acabo de comprar, me encantó, me encantó. Luego hablaré de él. Alrededor de las cinco de la tarde me entró un buen humor de esos que no dan nomás porque sí, si no que dan porque no... sí, porque no tengo ganas de estar enojada. Yo he pasado de la tristeza al entusiasmo, pero ahora que lo pienso me salté el enojo, porque nomás no me he enojado ni un poquito. Tengo ganas de leer algo sobre género, quién sabe de dónde viene esa idea, porque en realidad estaba leyendo novela. No sé. El tema es que es lunes y qué buen inicio de semana. Y eso que francamente me desperté tarde hoy. El señor chofer taxista estaba de mal humor y me cambiaron un horario sin ninguna consideración. Sinceramente no sé qué más podría suceder. Mañana es marte y por mi parte, justo ese día no tengo ninguna intención de cambiar de ánimo.
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