"...Ajá, dicen que me lavo las manos como mi padre, y que por él soy zurda..."
Dicen que ella miraba sus manos mientras la soltaba, dicen que no la miró a los ojos mientras se precipitaba a la caída, al laberinto.
"... ¡Aquí están tus timbres!, ¡hey, olvidaste tus timbres!"
Ella la miraba, recordando: "Sigo viviendo en el mismo lugar, te esperé dos años, tres "teamos", cuatro silencios y esta muerte tan mía, tan igual, tan sin ti.
"Dicen que me lavo las manos como mi padre, así, asá... te solté..."
Dicen que ella miraba sus manos mientras la soltaba, dicen que no la miró a los ojos mientras se precipitaba a la caída, al laberinto.
"... ¡Aquí están tus timbres!, ¡hey, olvidaste tus timbres!"
Ella la miraba, recordando: "Sigo viviendo en el mismo lugar, te esperé dos años, tres "teamos", cuatro silencios y esta muerte tan mía, tan igual, tan sin ti.
"Dicen que me lavo las manos como mi padre, así, asá... te solté..."
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