viernes, julio 20, 2007

Cotidianas











" El yo es un movimiento en el gentío".



I


Alcalina, sin sosiego, masculina,
estrambótica, sin apego,
ácida, demagógica, tan culpable,
tan sobrable, tan observable,
confusa, transparente, mitad vacía,
inconsecuente, sin apariencias,
desaparecida, amanecida, trascendente.

II

Me amanece con resaca, en los ojos,
en los párpados, en las manos,
y no hay preguntas
y no hay palabras
y no hay respuestas
y no hay silencios
y no hay tiempo
y no hay…

Me regodeo en la piel, y recuerdo:
lo que no he dicho
lo que he tocado
lo que he abrazado
lo que he llorado
lo que he encontrado
lo que he estremecido
lo que he anotado

lo que he cogido
lo que he respondido
lo que he reído
lo que he tomado
lo que he amado.

Tengo los sabores en el paladar:
sal, azúcar, arena.
Ayer sabías a arena,
por la madrugada
mientras morías;
por la noche de anoche
mientras me leías,
en mí, en ti, en sí.
en ti sin mí,
en la mañana.

III


¿Dónde pongo lo que no he dicho
lo que no hace falta
lo que me pregunto
lo que no respondo
palabras, razones, cabras,
serpientes, comezones,
desazones, dragonas?

En la cama donde te esperé
en la cocina con el café
en la ventana que cerré
en la puerta que atranqué
en la boca que besé
en esta mujer que soy y no la que fue.

No quiero razonar
no quiero pensar
no quiero encontrar
no quiero absorber
no quiero formular
no quiero anclar.

Tú tienes lo propio,
yo busco lo mío,
tú danzas con giros
del “voy y regreso”;
yo tengo este frío
en el lado izquierdo de la cama
en el lado izquierdo del pecho
en el lado izquierdo del cuerpo
en el lado izquierdo del mundo
en el lado izquierdo del tiempo
en el lado izquierdo del viento
en el lado izquierdo del rostro.
Y repito, como un único rezo:

ya no estás, ya no soy
ya no soy porque estás
ya no estás porque soy
ya no te necesito
ya no te busco
ya no, llano...[
tengo el cuerpo marchito.

No hay comentarios.: