04:26 p.m. 10/04/2003
Buscaste una boca -no mía-
nunca te sentí tan cerca
y gritaste llorando:
"uno es el mundo que me llena y me vacía"
Y me aferré a tu tristeza,
y a mi maldad naciente
y me encontré al otro día
cobijándome de plata y oro
con el hilo de tus piernas creciente
Buscaste una boca -no mía-
desafiaste al destino con huídas
regresaste vuelta papel, casi dormida
partida del vientre
sin temor de no poseerte
y de entre tus manos
(las manos que nunca serían mías)
dejé el milagro de tenerte.
Buscaste una boca -no mía-
allí te encontré,
mientras tomabas la daga
para cortarme la lengua.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario