Sí, soy una farsante, comedida e inmediata, porque de día y de completo, paso diciendo que es el orden, el exacto cumplimiento de (...) lo que me importa y me abanco la disciplina de lo que se tenga que abancar, cuando sé que estoy rabiando por encontrarme con las letras, con el cine, con lo que hay por leer en este mundo. Y dale... que ahora me ha dado por escribir por acá, y no sólo para mí y es que tal vez y sólo tal vez, recuerda que hace un buen tiempo, eran también mías las palabras de la película de Achero Mañas: "¡Claro que me encantaría cambiar este puto mundo¡".
Discurría al principio entre dejarle por título "El club de los imposibles", como mis amigos y yo: "... balas perdidas con siete vidas", pero después pensaba en Bunbury que no tengo tanta complicidad con él, y busqué "La del pirata cojo", San Joaco Sabina, santo patrón de las golfas, pero no lo caché también como pensaba, así que al final, recordé aquella tarde que sonriendo repetí: "lo que yo soy, es farsante, porque no me importa ni esto ni aquello ni más, me importa escribir, qué digo me importa: es lo único que tengo y no tengo, por eso me gusta". Así que, tal, soy una farsante, y caramba qué orgullosa me siento de serlo.
1 comentario:
Creo en la profundidad de las cosas, aunque en el análisis soy muy mala para discutirla... La poesía no es lo mío, sin embargo, reconozco (y detecto, por supuesto) la sensibilidad de quien escribe... buen trabajo, Jazz, seguiremos leyéndote.
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