domingo, enero 31, 2010

Sin el país

No sé qué me pasa los domingos, solía emocionarme por comprar el periódico español y ver las portadas y sonreía con la selección de las fotos y el reportaje en la página central, pero creo que los voceadores han matado ese deseo, ambos: el primero de la esquina de mi casa que me regañó por llegar tarde por él, el segundo que me prometió que podía pasar por él y después me regañó igual porque se me hizo tarde. Así que ahora lo veo a distancia y pienso si me dará tiempo de leerlo y ya no me acerco a comprarlo, recuerdo que me gustaba porque me recordaba a mi papi, las provincias, los colores, recuerdo que me hacía despertar con ganas de leerlo y que la verdad Javier Cercas y otros me eran más familiares, descubría que leerlo era un poco no estar aquí, o estar en alguna parte. Ahora ya no, almuerzo, veo los aparadores de nada y sigo caminando.







Ahora, sin El País, pienso más en aquella película que siempre postergo para ver y ya no me da nostalgia, sólo la veo y se suma otra y otra y es divertido vivir sin El País, pero anhelando leerlo. Lo que no puedo evitar es visitar la página, recolectar imágenes, pensar en lo bien que está hecho, admirarlo y saber que con o sin que yo sea corresponsal de aquello que son voceros, me sigue encantando.

sábado, enero 30, 2010

La puerta

Cuando una puerta se cierra, con el aire abre la otra, parafraseando a Saramago.

Puerta con perilla, sin perilla; la puerta con cerrojo y sin éste. La que se derriba, la que permanece, la de doble chapa, la que es chapada a la antigua, la que se forza, la que se abre simplemente, la de madera, la de metal, la de la vida, la del corazón, la que sigue, la que se arroja, la mía, la tuya, la nuestra... la de la victoria.



Buena noche.

Esta puerta no está abierta, no tiene timbre, pero sabes cómo llamar.

viernes, enero 29, 2010

La luna




Me gusta la luna... no es novedad... hace unos años me llamaban de ese modo. Solía revisar el calendario y pensaba en cuál era el mejor día para verla, la he regalado, envuelto en pañuelos, colgado del cuello, abrazado, intentado, sufrido por el dolor de cabeza que en ocasiones me implica, o el malestar no por dolor si no por bruma, no sé cómo explicarlo... en fin, me gusta la luna. Durante mi estancia con mi familia estas vacaciones hice severos intentos por fotografiarla sin mucho éxito y al contrario me propiné varios raspones... de cualquier modo la experiencia me gustó mucho. Para quienes hayan intentado como yo fotografiarla saben lo complicado que es y lo decepcionante después tras muchos intentos de toparse con una mancha sin chiste en la pantalla de la cámara.


Así que he comprendido que la luna se vive por instantes, al final sólo queda eso. El instante de tropezar con la nebulosa... esa mancha viva en una pantalla, pero tan plena a la vista. A veces es como una sonrisa y otras como una rebanada de queso o de pastel Kösher... en fin ... esto de la luna me recuerda lo dicho por Eduardo Galeano:_ "La luna tiene dos noches de edad/Yo, una." (El libro de los abrazos).

jueves, enero 28, 2010

Tregua_Pausa_entreacto_descanso_yo qué sé

Necesito decirlo

DESESPERADAMENTE
URGENTEMENTE
ANSIOSAMENTE
TERRIBLEMENTE



¡TE AMO!

El anillo que no es anillo

Hoy voy a contar la historia del anillo rojo que aparece en la fotografía de la cabecera de este blog: originalmente me lo regalaron como una especie de colguijo, pero no me dieron la cadena y yo soy re mala con los metales, debe ser plata u oro, y cuando me dieron una cadena que no era de estos metales, pues me enronché completita, hasta temperatura... así que ese anillo que no pudo ser colguijo, lo coloqué en el pulgar derecho, un poco holgado, pero necesitaba saber que estaba conmigo.
Me acompañó en el estreno de mi obra de teatro de recién, me acompaña en cada cosa, porque ese anillo me lo dio mi Socio, a quien veo poco, pero por quien sigo convencida que si la vida es un negocio, yo quiero que sea mi Socio.
Mi Socio es ... digamos fugaz, aparece, se va, regresa, es libre, pero a través de este anillo - copia de uno que él tiene, pero en color negro-, lo siento cerca y me acompañan sus frasesitas y su risa y esa pregunta que me formuló el año pasado: ¿por qué nos cuesta tanto ser felices si es tan sencillo?
¡Ay, Socio, tenías razón...! Y ahora ando en esas, dejando que las cosas sencillas se queden conmigo: entre las manos, como este anillo, que no es anillo, pero con el que siempre a donde voy y a donde vayas, te llevo conmigo.
Mua!

miércoles, enero 27, 2010

Las flores... y las plantas

Me gustan las flores, pero la verdad es que van entendiéndose de la mano con las plantas, no sé cómo explicarlo es que flores y plantas para mí no es lo mismo, para mí las plantas son... una necesidad cotidiana, un gusto de mi diario acontecer, las flores... me fascinan por lo instántaneo porque alegran la mirada, porque saben a eso a dulcecitos visuales, a ganas de estar bien, en comunión. Creo que eso es unas me conducen a la maravilla del instante, de lo fugaz, asombroso, pero en un instante. La planta, en cambio, me parece la espera concreta y sincera por el día a día, lo que se construye, lo que se va viendo crecer y florecer...

De mis favoritas puedo contar muchas, me encanta que me regalen flores y regalar flores, me puede asombrar un detalle así, por más datos que hayan dado al respecto, me permito como una regla oculta dejarme sorprender... me gustan mucho los girasoles, me parecen símbolo de alegría, me fascinan los tulipanes, me sorprende por todo el cuerpo y me dan ganas de acariciarme el rostro enseguida, me encantan las orquídeas, me dejan boquiabierta siempre, en cualquier color, en cualquier forma... me regalaron la primera cuando tenía 16 y sigo recordando el momento como si fuera ayer, era color violeta y venía en una cajita de cristal... fue un detalle sin igual, y un momento casi mágico, enterito.

No me gustan las rosas rojas y en verdad que no las prefiero de ningún color, pero las rojas, no me interesan, he dicho que son para mi entierro por un texto largo que aborté hace mucho tiempo, en realidad no me gustan, me producen angustia, las amarillas tampoco y las de colores... no sé, creo que de todo prefiero las blancas. Me gusta el alcatraz, aunque poco lo entiendo... seguro no hay nada que entender, pero yo trato... las lilis, me agradan, no sé son divertidas... mi descripción no es muy pertinente, pero me gusta lo que siento cuando veo nacer flores en las plantas de mi casa.


Sí, me gusta que me regalen flores y me han regalado y cómo lo he disfrutado, pero me encanta, me fascina que me regalen plantas. Tengo un palo de brasil que se llama "Morton", que me encanta, es muy guapo; un anturio que se llama Max y que es hermoso; una pata de elefante que se llama magdalena, otras curiosidades como esas, pero de ellos siempre los recuerdo enseguida junto con una planta muy viejecita que recogí de la basura le puse Matilde y le canto desde hace dos años: "Ya sé que naciste pa' casarte conmigo", en verdad me ha gustado cambiarlas de maceta de recién a varias de ellas "Mónica", "María" y a "Victoria", la única cuyo nombre inicia con M, a mí me gustan los nombres con M, por Mamá, por Miriam, por Mía, de hecho los combino y salen cosas que no entiendo, pero me divierto. En fin, me gustan las plantas y aunque sea cansado esto de plantar, mover, deshojar, me parece lo mismo que dije al principio: la planta es un día a día, un paso y luego el siguiente. ¡Eso, se parecen a eso, a un paso y luego el siguiente! Qué bien que están acá.



Ninguna de estas fotos son de mis plantas, supongo que me pondré a hacer unos disparos sobre ellas y sus hojas y sus ojos... por lo pronto dejo esta última imagen de un ficus que me encanta, pero que no tengo y lo hago para recordar que en algún momento tendré uno y desde ya me voy haciendo a la idea. Y girasoles, muchos girasoles, esperando que el día comience como debe con el sol de frente y feliz, feliz... como estos girasoles.

martes, enero 26, 2010

Hoy... y una tonadita

Comenzaba el día y yo no sabía a qué hora paraba el mundo que yo nomás no podía dejar de hacer y hacer cosas... mensajes por todos lados, trabajo por todos lados, pendientes o sin pender de ninguna parte si no muy bien aterrizados... esperaban en el escritorio al que de tanto ya no me puedo acomodar con mi máquina a trabajar y tengo que usar una mesa externa. Así iba el día, corriendo, resolviendo al pasar y la misma canción en la cabeza que me repito desde anoche:_

[Si me dejan en la calle me arreglo,
si me sueltan en el mar yo me vuelvo,
si me encierran en la cárcel me suelto,
si la noche se oscurece me enciendo,]


Pasaban las horas, cuando entre tanto y todo recibí el mensaje que una de mis metas desde hace un par de años estaba resuelta, estaba terminada, estaba concluida, estaba resuelta y yo... también.

Y la misma tonada...


[Cuando me llega el dolor yo me arreglo,
si me asustan los fantasmas me encierro,
en mi casa me defiendo del miedo,
contra toda la maldad yo me arreglo.]

Seguí haciendo como cada día, recordaba amorosamente que anoche en mi librero mientras buscaba unas llaves que por error perdí, había encontrado un sobre blanco, con una estampita cerrándolo, que en el interior había una acta de nacimiento endosada, que la acompañaban un par de fotografías tamaño infantil, que una hoja amarilla a rayas escrita entera me iluminó el rostro toda la noche, que me alegró completita y seguía la tonadita:_


[cuando me quieren robar yo peleo,
si el invierno se hace helado me prendo,
cuando el mundo se apaga y quede quieto,
el motor que hace falta yo tengo.]


Recibí a mi equipo de trabajo y acordamos fechas y lugares, modos y estilos de trabajo, recibí la información y creo que dilucidé el camino a seguir, nos quedamos creo satisfechos por las razones expuestas y acordamos y sentí de nuevo la sensación que nosotros si no cambiamos el mundo, cambiamos el nuestro y seguía la cancioncita:_

[Si me dejan en la calle me arreglo.
si me sueltan en el mar yo me vuelvo,
si me encierran en la cárcel me suelto,
contra toda la maldad yo me arreglo.]

Fui recorriendo cada cosa y a cada cosa su lugar, y reencontraba las razones que me hacen ver a Morgan, a mis peces, a mi casa, a mi trabajo, a mis amigos, la película que vi a las siete de la mañana, el libro que leí a las 9 de la noche... y la tonadita:_

[lo que no puedo es arreglarme sin tu amor
lo que no puedo es arreglar mi corazón
cualquier pelea que yo diera en esta vida,
sin vos no queda nada y no podría.

lo que no puedo es arreglarme sin tu amor,
lo que no puedo es arreglar mi corazón,
cualquier pelea que yo diera en esta vida,
sin vos no queda nada, sin vos yo no podría.]

Y ha pasado el día, en fecha al menos va terminando, y sigo leyendo la hoja amarilla a rayas, sigo sintiendo las palabras que están allí estampadas, sigo revisando las fotos, después de arreglar una lap top, hacer un documento, firmar otros, revisar música, entender lo que hay por entender:_

[cuando en medio de la lluvia estoy,
se que pronto va a salir el sol,
si en los sueños me llega el terror,
se que dormido puedo encontrar todo el valor.]

Cuánta ironía, paradoja, contradicción... cuánto se puede "poder" y cuánto quehacer y cuánto ser:_

[lo que no puedo es arreglarme sin tu amor,
lo que no puedo es arreglar mi corazón,
cualquier pelea que yo diera en esta vida,
sin vos no queda nada y no podría.

lo que no puedo es arreglarme sin tu amor,
lo que no puedo es arreglar mi corazón,
cualquier pelea que yo diera en esta vida,
sin vos no queda nada, sin vos yo no podría.]

En una sola tonadita... en una sola canción... cabe todo lo que puede pasar en un sólo día, puedo con tanto al menos eso dice lo que resuelvo... a veces, para que un día como este día sólo hace falta una tregua, como la que yo me he dado, pedir una tregua para leer muchas veces un mensaje de texto, porque simplemente yo que puedo tanto... no puedo ...

lunes, enero 25, 2010

Virginia

"La gente no debiera dejar espejos colgados en sus habitaciones, tal como no debe dejar talonarios de cheques o cartas abiertas confesando un horrendo crimen."


Con estas palabras inicia Virginia Woolf su relato "La señora en el espejo", un día como hoy nació Adeline Virginia Woolf (de soltera Stephen); pero en Londres, 1882 novelista, ensayista, escritora de cartas, editora, feminista y escritora de cuentos británica, considerada como una de las más destacadas figuras del modernismo literario del siglo XX. Escritora prolífera, autora del ensayo "Una habitación propia" sentencia directamente: «Una mujer debe tener dinero y una habitación propia si va a escribir ficción». Convirtiéndose este ensayo en una de los textos más citados del movimiento feminista, que expone las dificultades de las mujeres para consagrarse a la escritura en un mundo dominado por los hombres.

Virginica, ante todo es una escritora, una revolucionaria pa'l futuro, su técnica del monólogo interior y estilo poético se consideran entre las contribuciones más importantes a la novela moderna. Se casó con el escritor Leonard Woolf en 1912. En 1917 ambos fundaron la editorial Hogarth. "Sus primeras novelas, Fin de viaje (1915), Noche y día (1919) y El cuarto de Jacob (1922), ponen de manifiesto su determinación por ampliar las perspectivas de la novela más allá del mero acto de la narración. En sus novelas siguientes, La señora Dalloway (1925) y Al faro (1927), el argumento surge de la vida interior de los personajes, y los efectos psicológicos se logran a través de imágenes, símbolos y metáforas. Los personajes se despliegan gracias al flujo y reflujo de sus impresiones personales, sentimientos y pensamientos: un monólogo interior en el que los seres humanos y sus circunstancias normales aparecen como extraordinarios. Influida por el filósofo francés Henri Bergson, Woolf, como el escritor francés Marcel Proust, se adentra en la idea del tiempo. Los acontecimientos en La señora Dalloway abarcan un espacio de doce horas y el transcurso del tiempo se expresa a través de los cambios que paso a paso se suceden en el interior de los personajes, en la conciencia que tienen de sí mismos, de los demás y de sus mundos caleidoscópicos. De sus restantes novelas, Las olas (1931) es la más evasiva y estilizada, y Orlando (1928), más o menos basada en la vida de su amiga Vita Sackville-West, es una fantasía histórica a la vez que un análisis del sexo, la creatividad y la identidad. También escribió biografías y ensayos; en Una habitación propia (1929), defendió los derechos de la mujer. Su correspondencia y sus diarios, publicados póstumamente, son valiosos tanto para los escritores en ciernes como para los lectores de su obra."


Un día como hoy nació y el 28 de marzo de 1941, Woolf se suicidó. Se puso su abrigo, llenó sus bolsillos con piedras y se lanzó al río House cerca de su casa y se ahogó. Su cuerpo no fue encontrado hasta el 18 de abril.Su esposo enterró sus restos incinerados bajo un árbol en Rodmell, Sussex. Y estas cosas pasaron, cuando yo aún no había nacido, pero me sigue sacudiendo sus letras y su historia, sigo brindando por la noche de cada 25 de enero en su honor, sigo pensando que algo había en sus letras que me recuerdan un paso firme en las mías, sigo entendiendo que ella era una mujer completa, como pocas, como el vaivén de las olas.

De los hechos ocurridos alrededor de esta figura literaria, hay uno en particular que sigue al monólogo interior tan macerado en su trabajo literario la última nota que escribiera a su marido:

"Siento que voy a enloquecer de nuevo. Creo que no podemos pasar otra vez por una de esas épocas terribles. Y no puedo recuperarme esta vez. Comienzo a oir voces, y no puedo concentrarme. Así que hago lo que me parece lo mejor que puedo hacer. Tú me has dado la máxima felicidad posible. Has sido en todos los sentidos todo lo que cualquiera podría ser. Creo que dos personas no pueden ser más felices hasta que vino esta terrible enfermedad. No puedo luchar más. Sé que estoy arruinando tu vida, que sin mi tú podrás trabajar. Y ya verás. Ya ves que no puedo ni siquiera escribir esto adecuadamente. No puedo leer. Lo que quiero decir es que debo toda la felicidad de mi vida a ti. Has sido totalmente paciente conmigo e increíblemente bueno. Quiero decir que — todo el mundo lo sabe. Si alguien podía haberme salvado habrías sido tú. Todo lo he perdido excepto la certeza de tu bondad. No puedo seguir arruinando tu vida durante más tiempo. No creo que dos personas pudieran ser más felices que lo que hemos sido tú y yo."

domingo, enero 24, 2010

La música

Creo que soy una de las personas que gustan de la música, eso ya lo he dicho no sé exacto en qué momento, pero de recién me descubrí pensando en tocar un instrumento, así que una de mis grandes amigas me cedió a uno de sus hijos como ella les llama: un órgano, muy lindo con mucha historia en su historia. Quedé maravillada con el mismo y con todas las interrogantes del mundo, acerca de la música, el quehacer de la música.

Luego uno de los grandes de Contagio dejó propositivamente su guitarra acústica en mi casa, y ocurrió lo inevitable: comencé a rasgar las cuerdas, y me maravillé nuevamente... ahora estamos en cuándo me enseña a tocar correctamente, gracias chango.

Había en mis recuerdos una sensación nostálgica con la música, algo que me llevaba a los mejores recuerdos infantiles: la armónica. No consigo recordar quién o dónde la tocaron, no recuerdo de qué modo el sonido me llevaba a un recuerdo invaluable, pero las imágenes siguen sin diferenciarse, se mezclan y arrebatan algo en el interior. Así que pedí como regalo una armónica, pero se tardó ligeramente un poco... como todas las cosas que valen, tiene su tiempo y su destiempo, y recién me la han dado ayer, para estas alturas ya estaba pensando que no llegaría, por escéptica y desesperada no por falta de fe en quien aceptó dármela, y llegó...

La mía, en lugar de poseer una letra C, que es la que se recomienda para principiantes, tiene una letra E, supongo que debo aprender de esa tonada. Ahora pongo más atención a los acordes musicales, seguro sólo toco como cada noche desde diciembre para mí, y tonadas sin niguna intención, pero ese sonido que no dice palabras, no pinta colores, no hace disparos, me tranquiliza, me calma y me deja cerca de quien me lo dio y cerca de alguien a quien no consigo descifrar, pero que seguro recordaré cálidamente conforme pasen los acordes.

sábado, enero 23, 2010

Escuchaba a Bunbury

Y encontré este texto... hay algo en él, desde la oscuridad... darknight o no... me gusta Chichi Panero... me gusta Bunbury, pero hay algo más que me gusta en el poema.






El lamento del vampiro

Vosotros, todos vosotros, toda
esa carne que en la calle
se apila, sois
para mí alimento,
todos esos ojos
cubiertos de legañas, como de quien no acaba
jamás de despertar, como
mirando sin ver o bien sólo por sed
de la absurda sanción de otra mirada,
todos vosotros
sois para mí alimento, y el espanto
profundo de tener como espejo
único esos ojos de vidrio, esa niebla
en que se cruzan los muertos, ese
es el precio que pago por mis alimentos.

"Last night together" 1980
L. M. Panero

viernes, enero 22, 2010

>>Vicentico

Ayer por la noche estaba en una asesoría sin angustia, pero con mucho trabajo, es decir a mí el exceso de trabajo me angustia con frecuencia aunque termine haciéndolo siempre, pero me angustia. El caso es que enmedio de tanta carrera y demás y demás...me vino a la mente una canción de Vicentico y luego otra y otra y descubrí que me gustan mucho... a veces los acompañaientos, me parecen un poco estrambóticos... pero la letra y Vicentico me agrada mucho...y de pronto siento... eso, sin más SIENTO. El acento y la forma en que ve el mundo. Me gusta: Padre nuestro, El satánico Dr. Cadillac, Culpable, Para no olvidar, Basta de llamarme así ... hasta ahora voy así y me gusta... (punto)


¡Ah, qué caray, qué bien me voy sintiendo entre música, libros y cine! Si no sé a dónde voy... sé para dónde no voy... y entre tanto y todo me gusta vivirme como van las cosas. Estoy haciendo un documental, pero esa es otra historia que ya luego contaré. Un día sabré si estas letras tienen alguna función, en tanto, me gusta pensarme aquí, porque dejo cuenta de mis cuentos.

jueves, enero 21, 2010

Me gusta la música retro

Creo que es la razón por la cual a mi mente llegan canciones y las dejo fluir sin pausa. Me gusta la música que bailé en la secundaria, en la prepa... me gusta recordar ese período y sonreír, un momento en que el ánimo se conflictuaba... si lo pienso un poco.., entonces ando en la segunda adolescencia, por el conflicto y la tormenta. Hay quien me dice que ando un poco atormentada y conflictuada y se ríe de mí, se ríe y no sólo sonríe... los nenis dicen lo mismo y mis mijos también... el punto no es el conflicto, el asunto es que me gusta la música retro...¡ilari, ilarie oh, oh!

Pues debe ser que "con el apagón qué cosas suceden", pero que me gusta y me divierte eso es verdad, cero conflictos, nomás música retro.

La neni-gemela, dice que si me gusta Let's go girls, entonces ya está todo dicho, muy retro, muy neni, muy... adhoc, y del neni-gemelo ni hablar... le gusta música que se tocaba cuando el bendito no había nacido; mis mijos son rocolas andando y de plano cualquier canción, cualquiera la reconvierten y aparece como letreros en sus mensajeros; en fin hay con quien todo es más explícito, porque de plano nos ponemos a cantar a voz en cuello en cualquier sitio y sin razón alguna: en el carro, en el mensajero, en la calle, sí, creo que con conflicto o sin éste: me gusta la música retro.

miércoles, enero 20, 2010

De mi blog

Te voy a contar... hubo severos y drásticos cambios a mi blog en el área de video... la razón es sencilla, estuve pensando como que quería entrar bailando a mi blog... así que recordé que desde que estuvo como sencillo "Let's go girls" de Shanaia Twain, mi hermana, mi prima Clau y yo la hemos bailado con emoción, recientemente la he bailado incluso con mi sobrina Mary Jo y ya somos tres tocando instrumentos y nuestro propio video musical... El caso es que de ahí el primer video.






El segundo, es más bien la banda sonora de una película "La decisión más difícil" (My keeping sister's) realmente es una película conmovedora por la temática y se ha convertido para mis hermanos y para mí en un himno, obvio por la cuestión de las hijas y esas cosas, pero ya más en corto para mi hermana y para mí es un himno al amor, ese eros tan llevado y traido que sólo a nosotras se nos ocurre vivenciar, experienciar y sentirnos a plenitud, hermanas, entonces me provoca una serie de vivencias internas que es muy grato decir a voz en cuello: nunca me faltes.






El tercer video, me habían hablado de Poker face, la idea era alegrarme en el espacio y compartir que tengo muchas ganas de bailar y reírme... tal vez un poco estrambótico, pero esa era la idea.






El último era un agradecimiento a Enrique Bunbury, justamente por regresar una canción que estaba digamos empolvada, al escenario, me parece que es una buena ejecución aún cuando una parte de ella es un poco sobre pasada es al más sentido rojinegro de Enrique Bunbury... Pero bien, la verdad es que no es mi estilo y me gusta más absorber lo que se pueda tomar de otros lados.




Así que como bien se dice... "explicación no pedida, culpabilidad manifiesta" y me declaro culpable, pero divertida, regresemos a lo anterior, con mucho gusto y un regalo extra.

martes, enero 19, 2010

Woody Allen

Ayer por fin pude ver una película de Woody Allen, onda de madrugada, porque pues así soy... "Muero por ti", (Anything else) cómo me gusta Woody... lo que me impacta es que cuando espero que sea denso y pesado es lo contrario... cuando no espero nada, termino de ver la película y tropiezo de nuevo con que debo regresar a ver tal o cual pasaje. Total que esta película me parece hasta didáctica... sigue siendo mi consentida "Annie Hall", sigo pensando en la maravilla del guión, en lo sensible y no en lo profundo.



De esta, me encantan muchas cosas, pero el guión... ¡Dios!

lunes, enero 18, 2010

Azul...

Mi sobrina, hija de mi hermana Miriam, se llama Mary Jose... cuando era más pequeña, ahora ya tiene 11 -es mayor para muchas cosas-, solía decír que tenía cinco nombres, caminaba de mi mano y si le acababa de decir que la luna era hermosa, decidía en ese momento llamarse Luna; otro día le dije que las mariposas eran fugaces, pero hermosas e interpretó fugaz como fuego, y creo que es una gran interpretación. Así que durante algún tiempo se llamó Mary Jose, Alexandra, Luna, Mariposa, Sofía... el último nombre salió porque le dije que significaba sabia; el primero es por una fijación que tiene su madre con las derivaciones de Alejandro, así que en realidad es su segundo nombre real.




Así que a ella le encantaba montarse nombres y montarse a la vida y a los columpios y a mis hombros y a su bicicleta y montarse una mochila conmigo y caminar siempre de mi lado... ahora ya tiene once y hace cosas de once... ya no mira películas y hace todas las preguntas, ya establece conjeturas y pregunta sus teorías, puede ver una obra mía en video y comprender lo que dice o suponer que lo hace y preguntarme si está pensando lo correcto... Ya ha crecido... y me siento cabalmente orgullosa de todo cuanto hace, incluyendo aquello que realiza de modo equivocado... no es mucho, pero casi siempre lo conversamos y ella me convence que no es equivocado si no un modo de proceder diferente al mío. Mi sobrina Mary Jo, también le gusta dibujar... y recién me enteré por su madre tuvo que escribir un poema para su clase de español, así que eligió un color: Azul, y escribió el siguiente texto que hoy comparto:_

"De tinta azul



Por: Mary Jose Alexandra Colorado Cruz


De tinta azul es el cielo


de tinta azul es el mar


donde todos los peces


viven en paz.






De tinta azul es el agua


donde todos beben y nadan


divirtiéndose así más.






De tinta azul


son los sueños


que te hacen suspirar."



Y este es el poema, mientras lo escribo recuerdo que el primer poema que escribí, también fue a los once años, la diferencia es que lo escribí porque no conseguía aprender ninguno de memoria, así que escribí un texto, desde entonces no he parado de hacerlo, mi sobrina en cambio le ha gustado hacerlo porque como es su costumbre cuando tiene que realizar alguna tarea escolar se lleva un buen rato discutiéndola primero con su madre, fue la discusión previa lo que le ha gustado y a su madre: el resultado.

domingo, enero 17, 2010

Horas del domingo

Creo que ha pasado el tiempo, pero no ha pasado pa' fuera si no pa' dentro.


Ha pasado porque está en todas partes gritado y asustado. Porque está en los cuadros que no he pintado, en los trabajos que no he puesto y en mis tortugas grandes. Está en mis peces, en mis libretas y en la forma en que he escribo ahora. Ha pasado y me da gusto, aunque como siempre cuando las horas se ensanchan y no me dicen nada, pues pienso en Virginia y sus horas, esas que hablaban de la guerra y que causaban angustia y eternidad recalcitrante.
Hoy fue un día maravilloso de cabo a rabo... aprendo cada día que el domingo no es tan malo, fue tan extraordinario que frente al puesto de periódicos no compré el periódico del país, pues bien sabía que con tanta vida corriendo de lado a lado... no podría leerlo, en cambio leí a Octavio Paz, como siempre, repasé un poemario de una gran amiga, re.pensé sobre el mío, el segundo, y del tercero descansé, porque bien sé que es más complicado, extrañé tanto hablar de poesía, intenté recordar con quién lo hacía... olvidé los nombres... entré al cine, recordé que quiero ir a medio oriente... me gustó pensarme debajo de un limonero, pero no encontré razones para seguir esperando... por el contrario, al llegar a casa, decidí ver mis aretes largos recién comprados y recordar cuánto me gustan las piedras... las piedras... alguna vez escribí sobre las piedras.



Es el tiempo que pasa, pero algunas cosas se quedan... como las piedras. Recuerdo, y sigo cantando una tonadita que viene de lejos: "calma, todo está en calma".

sábado, enero 16, 2010

Debe ser el tiempo...

Sí, el tiempo que pasa. Debe ser eso, una se permite ver cosas que no veía. Entender otras y asumir las que restan. Eso, debe ser el tiempo... que pasa y la vida no pasa, toda, todita se queda en la palma de la mano. Parafraseando a Sabines: Dios bendiga a Dios, por lo tanto.


viernes, enero 15, 2010

Boca_ Mario Benedetti

He aquí que estoy sedienta... y recibo del poeta, de su obra y de sus manos, las palabras que no parten, que no agrietan mi garganta.


Bocas


¿Dónde empieza la boca?
¿en el beso?
¿en el insulto?
¿en el mordisco?
¿en el grito?
¿en el bostezo?
¿en la sonrisa?
¿en el silbo?
¿en la amenaza?
¿en el gemido?

Que le quede bien claro
donde acaba tu boca
ahí empieza la mía.

El gran Chico Buarque

Hace un tiempo la canción de oh, qué será, en la voz de Tania Libertad me permitió conocer sobre Chico Buarque, a la cita de acercamiento llegó también conmigo Caetano Veloso y otros invitados. Ambos son muy de mi gusto, pero con Chico Buarque me ocurre que cuando lo escucho hay una historia más allá de una canción por repetir, una historia. Sé que es característico su armonía, sutileza y esa actitud contestataria con la que asume la vida, pero más allá de eso me complace su melancolía, su nostalgia por aquello que tal vez no puede ser, pero es.

Una probadita de este maravilloso compositor, una tonadita que me pasea con frecuencia de memoria en la cabeza.




jueves, enero 14, 2010

Ya pasó

Quizá es lo de costumbre, una migaja nada más para no llorar o, lo peor, quizá no. La vida se distiende o no, quién lo puede saber. Siempre me gustó el mar, no me pregunté si el barco era grande o pequeño, sólo sabía que era el mar... yo sólo entiendo de nadar, incluso cuando me ahogaba. Así fue, mi nombre completo lo revela... me gusta mi nombre completo, ando en esas, no que me guste o no, si no en ser feliz con mi nombre entero. Ando en esas, como ando por todos lados, dando las gracias por los sueños no olvidados, por saber quién soy y quién jamás seré en la vida.

Así nomás me descubro, humana, tan humana que da pena... a mí me da pena... mi abuela murió sonriendo, sabiendo que llevaba su nombre, no tan textual, pero juro que en sus ojos cabía el mundo y no hubo un mundo para sus ojos, y llevo su nombre.
Hace muchos años decidí llamarme Cacheux, por lo impreciso y apodarme como mi madre me decía desde su vientre: "te movías como ese ruido que me fascinaba y hechizaba a tu padre", ese ritmo que ya nada tiene que ver conmigo... envejezco (hablaré de eso en otra entrada), antes podía hacer tanto, cada vez menos, como una consigna, como lo único que tengo.
Y así es, "ya pasó", ahora soy este envase, caótico y temeroso, porque la vida seguirá siempre. Aún sin mí, como la canción de Calamaro, así sea, como sea, soy un envase vacío.

miércoles, enero 13, 2010

Quizá es obvio...

¿Dónde coloco cada "te amo" que no me sobra, pero que me encantaría que escucharas después de todo lo dicho?

Conoces este lugar, yo lo conocí contigo mientras estabas ausente.

Supongo que en los versos aprendidos de memoria, como el lunar en mi ceja, como la luz de día, de un modo natural y sencillo: en tu oído.

lunes, enero 11, 2010

Reuters

A mí me encanta la fotografía, y hace un tiempo me di a la tarea de buscar ese tipo de fotografía que "dice", da noticia, revisa la realidad, la examina... así fue como me tropecé con los aportes de la Agencia Reuters de noticias, la compartía por aquel entonces, pero después entre el trajín de la vida se fue empolvando ese compartir. Ahora redimensionando lo que veo regreso a ella, como he regresado a dar registro de lo que veo en este sitio. Quizá no sé si alguien comparte esto conmigo, ni siquiera sé si alguien me lee, porque he escrito acá jugando al malabarista hacia el futuro y hacia el pasado. Tal vez como en esta foto que he elegido hoy, "pasar de un punto a otro", para seguir en movimiento: Panta rei.



Un joven palestino ejerce sus habilidades parkour en Khan Younis, en el sur de la Franja de Gaza 31 de diciembre 2009. Parkour, o "el arte de moverse", implica pasar de un punto a otro tan eficiente y rápidamente como sea posible, mientras que superar los obstáculos, involucra principalmente la capacidad de la constitución humana.
Crédito: REUTERS / Mohammed Salem

domingo, enero 10, 2010

El pez dorado -Le Clézio



Hace un año por estas fechas aproximadamente me obsequieron dos libros, uno de ellos de Jean- Marie Gustave Le Clézio, el otro de Doris Lessing; supongo que es parte de lo que ocurre conmigo cuando hay que darme un obsequio, es inmediato saber que un libro será un excelente regalo, porque así es, la cuestión acá es que se trataba de "El diluvio" y "El cuaderno dorado", respectivamente, ambos libros son excelentes, creo que los comentaré en otro momento. Los autores que he mencionado tenían la no coincidencia de ser premios nobel, como ahora deseo el libro "El columpio de la respiración" de Herta Müller.


Regresando al tema de todo esto, meses más tarde, en mi grupo de amigos se comenzó a comentar sobre el interés de un libro, "El pez dorado" de Le Clézio, comentaban que era muy hermoso o que podía serlo, que narraba una excelente historia, la cuestión era el interés que mostraban hacia él, decidimos leerlo, pero la verdad es que no todos cumplimos con el propósito, sólo dos de nosotros que aún no lo hemos comentado lo hicimos.


El pez dorado(Poisson d'or) Jean-Marie Gustave Le Clézio Traducción: Mercedes Corral Editorial: Tusquets Colección Andanzas (392) Género: Novela


La novela narra la historia de Laila quien es una joven marroquí que fue secuestrada a los seis años. Laila hará todo lo posible para sobrevivir gracias a la pasión que tiene en la literatura y la música, esta niña que fuera secuestrada, vendida, violada y maltratada, ante los ojos de Le Clézio, posee un deseo impasible de lucha, de coraje, la narrativa de Le Clézio es maravillosa, pues más allá del morbo, el dramatismo fácil, el clisé está el coraje, el amor por la vida, por la luz.


El autor puede diseccionar el carácter de este personaje, transparentar el espíritu de Laila, desde la primera página: "Cuando tenía seis o siete años, me raptaron. En realidad no me acuerdo muy bien de cómo fue, porque era demasiado pequeña y todo lo que he vivido después ha borrado ese recuerdo. Es más bien como un sueño, como una pesadilla lejana, terrible, que se me repite algunas noches y me deja alterada durante todo el día. Hay una calle blanca por el resplandor del sol, polvorienta y vacía, el cielo azul, el grito desgarrador de un pájaro negro y, de pronto, unas manos de hombre me arrojan al fondo de un gran saco y me ahogo."


La novela está narrada en primera persona, ese estilo intimista, genera un acercamiento particular entre lector y autor, una relación así como en una conversación frente a frente. Conforme la novela se tiende en el escenario presenciamos una verdadera tragedia, un cúmulo de emociones humanas, y lo humano a veces es también lo terrible, y la vida de Laila es vigorosa y tierna, cruel y abrumadoramente intensa. No podemos ser "El pez dorado", pero sabemos que ese personaje de papel, conforme transcurren las páginas, está dotado de una fuerza y una sensibilidad más propia de las pasiones, de lo que somos. Laila era un pez dorado, como los peces, tal cual, pero no podré decir en este espacio por qué podría serlo, pues de hacerlo te perderías leerlo, saber, saborear, escuchar y comprender la terrible y por cierto luminosa visión de "El pez dorado" de Le Clézio.

sábado, enero 09, 2010

Un jueves 7

Nací un siete de junio, mi padre solía recordarlo siempre. Y fue un jueves 7, cuando me sentía bastante mal en resumen y sin mucha idea de ahondar en lo que ocurrió, me dormí gastada y cansada de hacer lo mismo y esperar resultados diferentes. Amaneció y ya entrada la tarde me entregaron un regalo, maravilloso: mi padre había grabado un cd en audio y en éste se encontraba un poema, de Mario Benedetti, justamente me lo había dedicado y yo pensé y pensé que no había casualidades... la parte final del poema me sonó más a, en su momento, un espacio para acercarnos, pero ahora en una lección por aprender. Y con eso me quedo. Hace un año y dos meses que mi padre murió, desde entonces, cuando en un momento de abrazo lo necesito alguna señal como este poema que consigo adivinar, él viene de regreso aquí, conmigo. Mi padre, me duele mi padre, pero extrañamente hoy consigue hacerme sonreír.


Bienvenida


Se me ocurre que vas a llegar distinta
no exactamente más linda
ni más fuerte
ni más dócil
ni más cauta
tan sólo que vas a llegar distinta
como si esta temporada de no verme
te hubiera sorprendido a vos también
quizá porque sabés
cómo te pienso y te enumero
después de todo la nostalgia existe
aunque no lloremos en los andenes fantasmales
ni sobre las almohadas de candor
ni bajo el cielo opaco
yo nostalgia
tú nostalgias
y cómo me revienta que él nostalgie
tu rostro en la vanguardia
tal vez llega primero
porque lo pinto en las paredes
con trazos invisibles y seguros
no olvides que tu rostro
me mira como pueblo
sonríe y rabia y canta como pueblo
y eso te da una lumbre inapagable
ahora no tengo dudas
vas a llegar distinta y con señales
con nuevas
con hondura
con franqueza
sé que voy a quererte sin preguntas
sé que vas a quererme sin respuestas.

viernes, enero 08, 2010

Tristán Tzara

"Cómo podría olvidar
soy sólo un hombre
hecho de tejidos y de años
de días rebasados
a mitad de la tormenta."

jueves, enero 07, 2010

Los días y las horas






Pasan los días y las horas y sigo pensando si tomo una cerveza o prefiero el whisky y recuerdo a mi hermano y sonrío, porque su voz son todos los vientos y él es el mismo Zeus... mi hermano tan hombre entero.

Y los días y las horas y recuerdo a mi madre y sus ojos verdes, cuando ella sonríe el mundo se pone de pie, pero cuando llora hay grietas en toda la tierra, no hay nada que hacer.
Y los días y las horas, y nada se queda, porque todo ha pasado la inmanencia de las cosas, la verdad es que sólo se queda la experiencia, la vida colmada hasta el tope, porque el pasado, pasó y no regresará.

*Tan como él, donde quiera que esté, siempre - aquí existe el siempre-, está conmigo
Y no me tomo ni cerveza ni whisky, termino como siempre con un libro en la mano y una taza de café, así es la vida y es lo que yo quiero.

Gracias por eso.

miércoles, enero 06, 2010

Hoy

Es el día de los reyes magos y no verás esto, pues porque te pedí que no lo vieras y llevas casi un mes aceptando hacerlo... (aunque no cuenta que digas que no hablamos)
Te regalo:
  • Una idea que no repita en plural nuestros nombres, como ese poema que escribí y que no recuerdo.
  • Un eclipse lunar que no ha pasado, pero que me crees que pasará
  • Dos cucharadas de luna que te pedí que tomaras para dormir.
  • Un abrazo como cuando te mueves y tienes frío y nomás tiritas y abrazas.
  • Un espacio para tu cepillo de dientes en mi baño.
  • Un juego de ganas porque despiertes a la hora en que prometes

Te regalo todo eso, y sigo esperando a que un día desobedezcas (o digas la verdad) y abras este lugar para que sepas que llevo este tiempo con el catarro constipado, escribiendo porque estás en alguna parte y me dices Sí, ¿recuerdas?... dices sí y el agua se ahoga.

martes, enero 05, 2010

Hará historia

Esta es una de mis canciones favoritas, de mis momentos filmicos favoritos también. En suma estoy segura, consciente que un día pasará, porque no será una historia de amor, si no un amor que hará historia.


lunes, enero 04, 2010

Sin abrazos rotos

Me han hablado de los abrazos rotos, apenas voy que lo veo y no. Por si no lo sabes es la película reciente de uno de mis directores favoritos: Pedro Almodóvar. El caso es que lo que entiendo es que los abrazos no se rompieron y el beso alcanzó a llegar y completa la espera. Mas también sé que mucho de la vida está en la vida y tengo hartas ganas de verla.


Pasé un mal rato sabiendo que diciembre no era el día para verla, pero entiendo que es así, espera y paciencia. Me gusta la idea, aunque el trailer de tanto ver cómo todo se rompía, algo me recordó y sin dudarlo, si no rompió dentro, se movió y bueno... los procesos son así, no tan iguales, pero traen recuerdos.

sábado, enero 02, 2010

No puedo contar hasta tres

Esta es la hora en que es más difícil seguir. La hora en que el cielo y el infierno se funden y me confunden. Esta es la hora de la mezcla, del jaleo, la hora en que se queda la tristeza expandida por todo el cuerpo. La hora en la que falto a mi cita, la hora en que me quedo por todos lados: rota y fúnebre. Es la hora en que no encuentro sentido a lo que escribo, pero es a lo que me dedico, es la hora en que me cuestiono, como la vieja traducción inglesa: question = tortura. Es la hora en que me complico y desacredito lo que hago. 22:36.






Es la hora en que me canso de mis ganas por inventarme un mañana, una rutina, los asuntos por resolver, la misma cara, la misma pregunta. Es la hora en que me platico que no tengo ganas y pretendo no escucharme. Es la hora en que reviso mi cepillo de dientes y pienso en que no necesito otro. Es la hora en que me encuentro aquí, con los dedos engarrotados y el dolor en las rodillas es la hora que habrá de pasar para que llegue la siguiente y sé, bien lo sé que el reloj avanzará, aunque mañana llegue la hora y vuelva al mismo lugar, sólo por una hora que bien vale la pena escupir hacia el suelo, porque el cielo está ocupado cubriéndome de bendiciones por el resto de las horas que vendrán.

viernes, enero 01, 2010

Iniciando

Dentro de los recuerdos que han venido a mi mente en estos días, hay uno en particular: el dolor. Creo que de las emociones humanas, esta es una de las más fuertes, porque más allá del dolor emocional, existe un punto, un umbral físico, y si la mezcla es precisa entonces la condena es larga y propicia: la frustración, la locura, el maltrato, la violencia, y no sé qué cosas más que ciertamente si no matan a la persona, exterminan su voluntad, su espíritu.


Conocí a una mujer que sufre de un dolor físico severo, posee un padecimiento de herpes en la córnea hace más de cinco años, con el tiempo ha perdido el sentido del humor o es más sencillo, el humor no tiene sentido para ella, no tiene más de sesenta años y su manera de caminar se ha transformado, vigilando siempre que la claridad no la alcance del lado derecho, sus ojos claros de nacimiento ya se lastimaban con el exceso de luz desde temprana edad, pero un incidente sin importancia hizo que cayera específicamente en el ojo derecho, un poco de polvo, ese suceso, sumado al descuido parecen explicar el padecimiento físico que la aqueja, el dolor físico con el que cada día se recuesta y amanece. La notable amargura, el cambio agresivo de conducta, la forma autoritaria con la que interactúa... ¿qué no quiere ver?



Tal vez hasta aquí no haya sentido a lo que he dicho, el dolor físico explica la condición y su destino, es decir: la condición de ojos claros, lleva a la determinación del cuidado permanente, de lo contrario el destino es más que definitivo: el padecimiento; mas no es esta la razón para explicarlo si no la forma en que se puede sobreponer al dolor y reconocer qué es lo que falta, qué es lo que pasa, le llaman "darse cuenta", le llamo "cacharse"; pienso en la ceguera, en la interna, en los pasos complicados y en evadir la luz, pienso en ello como una metáfora, como una parábola precisa que explica cómo esa mujer pudo entender qué le pasaba, ver cómo era su vida, aprender de ella y asumir la luz, primero la de adentro, más tarde la de afuera, la que podía ayudar a que su paso no fuera cansado, porque sé bien por quienes la conocen que su paso es cansado y atormentado, su manera de relacionarse complicada y sus comentarios revestidos de una agresividad que es más de cerca a la violencia que a la fuerza interior.

Conocer a esa mujer me permitió darme cuenta de una extraña paradoja, pues como una aparente contradicción, durante mucho tiempo no pude usar lentes oscuros, la razón tiene que ver con una condición natural, fisiológica o no sé cómo llamarla, sobre la oscuridad, es decir mis ojos, algún mecanismo extraño como "bastón" no alcanza a abrir a tiempo, así que no consigo acostumbrarme a la oscuridad, como actualmente por más que duela no consigo no ver lo que en mi entorno ocurre.

En el recorrido de esta historia, debo aceptar que conversar con ella y verla me dolió profundamente, ella me duele, me dolieron sus ojos, me dolió más su ojo derecho, casi enceguecido, me dolió su falta de serenidad y su agresión hacia sí misma, hacia los demás, por todas partes, por toda ella. No conseguí la autocomplacencia a través de la comparación entre mi vida y la suya, mi padecimiento y el suyo. Conseguí, a cambio, la empatía por el otro/la otra que se abisma hacia la ceguera, la personal, la íntima, la propia, esa que no nos permite trazar ningún otro camino, más que la desesperanza y el dolor.