miércoles, enero 27, 2010

Las flores... y las plantas

Me gustan las flores, pero la verdad es que van entendiéndose de la mano con las plantas, no sé cómo explicarlo es que flores y plantas para mí no es lo mismo, para mí las plantas son... una necesidad cotidiana, un gusto de mi diario acontecer, las flores... me fascinan por lo instántaneo porque alegran la mirada, porque saben a eso a dulcecitos visuales, a ganas de estar bien, en comunión. Creo que eso es unas me conducen a la maravilla del instante, de lo fugaz, asombroso, pero en un instante. La planta, en cambio, me parece la espera concreta y sincera por el día a día, lo que se construye, lo que se va viendo crecer y florecer...

De mis favoritas puedo contar muchas, me encanta que me regalen flores y regalar flores, me puede asombrar un detalle así, por más datos que hayan dado al respecto, me permito como una regla oculta dejarme sorprender... me gustan mucho los girasoles, me parecen símbolo de alegría, me fascinan los tulipanes, me sorprende por todo el cuerpo y me dan ganas de acariciarme el rostro enseguida, me encantan las orquídeas, me dejan boquiabierta siempre, en cualquier color, en cualquier forma... me regalaron la primera cuando tenía 16 y sigo recordando el momento como si fuera ayer, era color violeta y venía en una cajita de cristal... fue un detalle sin igual, y un momento casi mágico, enterito.

No me gustan las rosas rojas y en verdad que no las prefiero de ningún color, pero las rojas, no me interesan, he dicho que son para mi entierro por un texto largo que aborté hace mucho tiempo, en realidad no me gustan, me producen angustia, las amarillas tampoco y las de colores... no sé, creo que de todo prefiero las blancas. Me gusta el alcatraz, aunque poco lo entiendo... seguro no hay nada que entender, pero yo trato... las lilis, me agradan, no sé son divertidas... mi descripción no es muy pertinente, pero me gusta lo que siento cuando veo nacer flores en las plantas de mi casa.


Sí, me gusta que me regalen flores y me han regalado y cómo lo he disfrutado, pero me encanta, me fascina que me regalen plantas. Tengo un palo de brasil que se llama "Morton", que me encanta, es muy guapo; un anturio que se llama Max y que es hermoso; una pata de elefante que se llama magdalena, otras curiosidades como esas, pero de ellos siempre los recuerdo enseguida junto con una planta muy viejecita que recogí de la basura le puse Matilde y le canto desde hace dos años: "Ya sé que naciste pa' casarte conmigo", en verdad me ha gustado cambiarlas de maceta de recién a varias de ellas "Mónica", "María" y a "Victoria", la única cuyo nombre inicia con M, a mí me gustan los nombres con M, por Mamá, por Miriam, por Mía, de hecho los combino y salen cosas que no entiendo, pero me divierto. En fin, me gustan las plantas y aunque sea cansado esto de plantar, mover, deshojar, me parece lo mismo que dije al principio: la planta es un día a día, un paso y luego el siguiente. ¡Eso, se parecen a eso, a un paso y luego el siguiente! Qué bien que están acá.



Ninguna de estas fotos son de mis plantas, supongo que me pondré a hacer unos disparos sobre ellas y sus hojas y sus ojos... por lo pronto dejo esta última imagen de un ficus que me encanta, pero que no tengo y lo hago para recordar que en algún momento tendré uno y desde ya me voy haciendo a la idea. Y girasoles, muchos girasoles, esperando que el día comience como debe con el sol de frente y feliz, feliz... como estos girasoles.

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