Pasan los días y las horas y sigo pensando si tomo una cerveza o prefiero el whisky y recuerdo a mi hermano y sonrío, porque su voz son todos los vientos y él es el mismo Zeus... mi hermano tan hombre entero.
Y los días y las horas y recuerdo a mi madre y sus ojos verdes, cuando ella sonríe el mundo se pone de pie, pero cuando llora hay grietas en toda la tierra, no hay nada que hacer.
Y los días y las horas, y nada se queda, porque todo ha pasado la inmanencia de las cosas, la verdad es que sólo se queda la experiencia, la vida colmada hasta el tope, porque el pasado, pasó y no regresará.
*Tan como él, donde quiera que esté, siempre - aquí existe el siempre-, está conmigo
Y no me tomo ni cerveza ni whisky, termino como siempre con un libro en la mano y una taza de café, así es la vida y es lo que yo quiero.
Gracias por eso.
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