"La gente no debiera dejar espejos colgados en sus habitaciones, tal como no debe dejar talonarios de cheques o cartas abiertas confesando un horrendo crimen."
Con estas palabras inicia Virginia Woolf su relato "La señora en el espejo", un día como hoy nació Adeline Virginia Woolf (de soltera Stephen); pero en Londres, 1882 novelista, ensayista, escritora de cartas, editora, feminista y escritora de cuentos británica, considerada como una de las más destacadas figuras del modernismo literario del siglo XX. Escritora prolífera, autora del ensayo "Una habitación propia" sentencia directamente: «Una mujer debe tener dinero y una habitación propia si va a escribir ficción». Convirtiéndose este ensayo en una de los textos más citados del movimiento feminista, que expone las dificultades de las mujeres para consagrarse a la escritura en un mundo dominado por los hombres.
Virginica, ante todo es una escritora, una revolucionaria pa'l futuro, su técnica del monólogo interior y estilo poético se consideran entre las contribuciones más importantes a la novela moderna. Se casó con el escritor Leonard Woolf en 1912. En 1917 ambos fundaron la editorial Hogarth. "Sus primeras novelas, Fin de viaje (1915), Noche y día (1919) y El cuarto de Jacob (1922), ponen de manifiesto su determinación por ampliar las perspectivas de la novela más allá del mero acto de la narración. En sus novelas siguientes, La señora Dalloway (1925) y Al faro (1927), el argumento surge de la vida interior de los personajes, y los efectos psicológicos se logran a través de imágenes, símbolos y metáforas. Los personajes se despliegan gracias al flujo y reflujo de sus impresiones personales, sentimientos y pensamientos: un monólogo interior en el que los seres humanos y sus circunstancias normales aparecen como extraordinarios. Influida por el filósofo francés Henri Bergson, Woolf, como el escritor francés Marcel Proust, se adentra en la idea del tiempo. Los acontecimientos en La señora Dalloway abarcan un espacio de doce horas y el transcurso del tiempo se expresa a través de los cambios que paso a paso se suceden en el interior de los personajes, en la conciencia que tienen de sí mismos, de los demás y de sus mundos caleidoscópicos. De sus restantes novelas, Las olas (1931) es la más evasiva y estilizada, y Orlando (1928), más o menos basada en la vida de su amiga Vita Sackville-West, es una fantasía histórica a la vez que un análisis del sexo, la creatividad y la identidad. También escribió biografías y ensayos; en Una habitación propia (1929), defendió los derechos de la mujer. Su correspondencia y sus diarios, publicados póstumamente, son valiosos tanto para los escritores en ciernes como para los lectores de su obra."
Un día como hoy nació y el 28 de marzo de 1941, Woolf se suicidó. Se puso su abrigo, llenó sus bolsillos con piedras y se lanzó al río House cerca de su casa y se ahogó. Su cuerpo no fue encontrado hasta el 18 de abril.Su esposo enterró sus restos incinerados bajo un árbol en Rodmell, Sussex. Y estas cosas pasaron, cuando yo aún no había nacido, pero me sigue sacudiendo sus letras y su historia, sigo brindando por la noche de cada 25 de enero en su honor, sigo pensando que algo había en sus letras que me recuerdan un paso firme en las mías, sigo entendiendo que ella era una mujer completa, como pocas, como el vaivén de las olas.
De los hechos ocurridos alrededor de esta figura literaria, hay uno en particular que sigue al monólogo interior tan macerado en su trabajo literario la última nota que escribiera a su marido:
"Siento que voy a enloquecer de nuevo. Creo que no podemos pasar otra vez por una de esas épocas terribles. Y no puedo recuperarme esta vez. Comienzo a oir voces, y no puedo concentrarme. Así que hago lo que me parece lo mejor que puedo hacer. Tú me has dado la máxima felicidad posible. Has sido en todos los sentidos todo lo que cualquiera podría ser. Creo que dos personas no pueden ser más felices hasta que vino esta terrible enfermedad. No puedo luchar más. Sé que estoy arruinando tu vida, que sin mi tú podrás trabajar. Y ya verás. Ya ves que no puedo ni siquiera escribir esto adecuadamente. No puedo leer. Lo que quiero decir es que debo toda la felicidad de mi vida a ti. Has sido totalmente paciente conmigo e increíblemente bueno. Quiero decir que — todo el mundo lo sabe. Si alguien podía haberme salvado habrías sido tú. Todo lo he perdido excepto la certeza de tu bondad. No puedo seguir arruinando tu vida durante más tiempo. No creo que dos personas pudieran ser más felices que lo que hemos sido tú y yo."

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