viernes, diciembre 12, 2008

Dos décadas y dos meses... dos en una sala

"Maribel, dile a la niña que limpie el polvo del cuadro, anda, apúrate que es la imagen de mi madre. Debe estar intacta. Maribel que la niña se apure, quiero que cuando entre mi madre vea que está perfecta como ella, que los ojos le brillan desde allí, que iluminan todo como siempre.

Ven, Min, Mines, acércate, se llama Raphael es un cantante español, me gusta mucho; ven, siéntate aquí, cerquita... canta conmigo:

Como yo te amo como yo te amo
convéncete, cónvencete, nadie te amará
como yo te amo, como yo te amo, olvídate
nadie te amará, nadie te amará,

Nadie porque yo
te amo con la fuerza de los mares yo
te amo con el ímpetu del viento yo
te amo en la distancia y en el tiempo yo
te amo con mi alma y con mi carne yo
te amo como el niño a su mañana yo

¿Te gusta? ¡Claro que te gusta! ¡Eres mi hija! Princesa... esa es tu canción..."


Y era mi canción, y el hombre gritando era mi padre, y yo princesa por su boca, por su invocación; y él quien sujetaba como ahora yo, 27 años más tarde, un cigarro de la misma marca, y canto la misma canción y miro un marco vacío, porque no tuve una foto que iluminara todo, y ese marco se empolva de cuando en cuando, pero es suyo, él me lo dio. Padre, hoy...esa es tu canción:

Te amo como el hombre a sus recuerdos yo
te amo puro grito y en silencio yo
te amo de una forma sobre humana yo
te amo en la alegría y en el llanto yo
te amo en el peligro y en la calma yo
te amo cuando gritas cuando callas yo
te amo tanto yo te amo tanto yo


¿Cómo te digo adiós si no hubo un hasta siempre, no me pediste que llegara, me solicitaste lo contrario mientras reías y no parabas de hablar? Sin saberlo me sostenía de tu risa y tu manera de andar. Te dije sonriendo 20 años después: camino como tú, son las mismas pisadas, y sólo sonreíste, ambos sabíamos que era verdad. La pisada es la misma y el camino distinto.

Como yo te amo, como yo te amo, recuérdalo, recuérdalo
nadie te amará, nadie te amará,
como yo te amo, como yo te amo, olvídate, olvídate
nadie te amará
nadie te amará
nadie porque yo...

A veces me ocurre que no puedo parar de preguntarme cómo tomabas el café o el sabor de aquella bebida que sostenías mientras cantabas entre Raphael , Leonardo Favio, Leo Dan y Julio Iglesias tu tristeza, esa tristeza incomprensible que heredé, esa tristeza que mi tía Maribel me explicara era porque yo estaba de visita, vacaciones cortas, nada más, después me iría, tú y mi madre se habían separado, así, porque se les acabaron los teamos y me los regalaron todos juntos. Tal vez -hoy me da por pensar-, estabas triste como yo, porque te daba la gana estarlo sin más y los demás lo justificaban y yo, ahora, adulta, canto la misma canción, miro ese cuadro vacío que mandaste a hacer para mí y pienso, "como yo te amo... nadie te amará..." aunque no estés, porque no estás, aunque no estuviste, porque no estuviste... porque soy porque no estás, por lo que soy y no estás, por lo que no estás y soy.

Te amo como el hombre a sus recuerdos yo
te amo puro grito y en silencio yo
te amo de una forma sobre humana yo
te amo en la alegría y en el llanto yo
te amo en el peligro y en la calma yo
te amo cuando gritas cuando callas yo
te amo tanto yo te amo tanto yo


Han pasado dos décadas, dos meses después de su muerte, dos en una sala hace más de veinte años, sólo yo en esta sala, no, dos, también dos, yo y esa canción.

Cambio y fuera.

miércoles, diciembre 10, 2008

La estupidez como penitencia

Ando de malas y de mala.

Le dije hace unas horas a mis compañeros que la estupidez no tiene permiso de llegar, pero llegó, porque es estúpida y se instala alrededor. No entiendo muchas cosas y hay otras tantas que me faltan por descifrar. Me ahogo y no me desahogo... cómo pasan semejantes cosas al mismo tiempo: viviendo. Intento hacer un recorrido rápido de los últimos eventos en mi vida y no consigo más que patrañas y falta de interés de mi parte.

No me gusta el despertador, odio perder mi celular y la presión aumenta en todos lados y hace que me paralice. Hace algún tiempo que dejé de pensar que había una mejor manera de salir de todo esto y no lo intenté más. Hace como un cuarto de libra de queso que se lo arrebaté a la luna y no tengo ganas de escribir nada más. Será luna llena y yo sigo con dolor de cabeza. No tengo ganas que me den ganas de nada y mi gente me sigue diciendo que todo estará bien, porque no puede ser de otro modo y me dan ganas de decirles que esa frase la inventé yo y que "me lleva el carajo" que es uno de mis mejores recuerdos. No me gusta mucho las palabras que no veo y no me gusta mucho la gente que veo, pero hago un esfuerzo, pequeño, redondo y vuelvo a empezar, me desespero, me harto y vuelvo la vista hacia atrás, me pregunto qué quería exacto por estas fechas y no encuentro la respuesta de casi nada, me desespero ato cabos y me repito que esta vez, sólo por esta noche: todo estará bien, porque no puede ser de otro modo. Sé que miento. Es una de esas frases que me encanta repetir cuando quiero ser una buena samaritana conmigo misma y anhelo en lo profundo no equivocarme, ansiar en verdad y en buena lid que la guerra se acabe y tenga ganas de volverme a inventar.

Esta noche no, pero llevo ya dos meses y no encuentro las ganas, ya no encuentro la forma de inventarme un motivo ni el deseo de apredenderlo mañana, pero sé que mañana lo volveré a intentar es la necedad, pero no la de Silvio Rodríguez, si no la mía, "cabeza dura" dice mi amiga continental.

Creo que traigo de penitencia sentirme estúpida una vez y otra más, así es el pronóstico relativo y presuntuoso de esta noche en que no termino lo que no empiezo y empizo a escribir algo que no quiero terminar.

... ojalá mañana no haya luciérnagas en la cabeza, menos ruido en el corazón y un poco más de certeza dentro, porque hoy cargo que mi apellido estallaba entre los dedos hasta hundirse.

Cambio y fuera

lunes, noviembre 24, 2008

Una pasión que me apasiona

En realidad hoy es uno de esos días en que el pleonasmo en las palabras no me importa. La cacofonía me tiene sin cuidado y la estupidez es mi tercer nombre. Lo que es verdad es que el buen gusto no me falta. Regresando a lo mejor está:_

domingo, noviembre 23, 2008

En el recuento de los daños

Lo que no dije:_

Enero:_ Perdón
Febrero:_ Por favor
Marzo:_ Permiso
Abril:_Pienso, siento, existo.
Mayo:_ Ayúdame
Junio:_ Silencio-Soledad-Sitio
Julio:_Adiós-Buena Suerte_Hasta Siempre
Agosto:_ Tú ganas.
Septiembre:_ Espacio-Pensamiento-Aislamiento
Octubre:_ Descansa en Paz- No te rindas
Noviembre:_ No quiero- Me rindo- Lo siento
Diciembre:_...


Lo que no hice:_

Llegar a tiempo.

Lo que no vi:_
La noche
el silencio

Lo que no entendí:_
Palabras
Sonrisas

Lo que vi:_

... Lo que vi... lo que hice... lo que dije.


¡Cabeza dura! Esta tos en mi pecho.

miércoles, noviembre 19, 2008

La azotea



Me gusta permanecer en la azotea de mi casa. Estoy segura que no podré jamás tomar una buena foto desde ese lugar, pero el sitio me fascina. Hace dos o tres días me prometí escribir desde ese sitio una obra pequeña y sin ambiciones. Igual que desde allí me dije que debía volver a tomar fotos, a pintar, a escuchar música, a leer y creo que lo he conseguido o estoy en el camino.



Me gusta la azotea, entre otras cosas porque me digo todos los insultos de los que soy capaz, porque no me arrojé de allí hace años y no lo hago aún, y apenas entiendo que no era mi tiempo para hacerlo. Ahora me gusta estar allí sabiendo que no me arrojaré y hasta planeo una reunión en ese sitio.



Me gusta además de la azotea el ritual de ascenso y descenso, pero sobre todo los insultos que se me ocurren, el mejor hasta hoy es denominarme: "sin embargo", "urgente".


Y las manzanas, las manzanas... nada, "urgente", "sin embargo", qué chinga conmigo.

Cambio y fuera.

domingo, octubre 19, 2008

Los días que pasan...

Las noches que serenan...


Hoy recibí un regalo. Una foto. Jair es probablemente de mis amigos el más silencioso, es el hombre de la imagen y la cámara de fotos, es el que mira con calma y se queda hasta el fondo contigo. Él estuvo conmigo cuando murió mi padre, cuando se fue Lola de mi casa, cuando todo se cayó desde el techo a la ventana; cuando no terminaba de entregar lo entregable para alcanzar lo inalcanzable.


Recuerdo este día; no puedo olvidarlo. Octubre 1, una llamada, el cielo en blanco y negro, en mi mente, por mis recuerdos. Gracias Jair, porque no olvidas, porque recuerdo.


viernes, octubre 03, 2008

Aquí no está Lola... porque se ha ido... porque debía irse... porque era suficiente.
Ayer 2 de octubre fue cumpleaños de Dafne... ayer... 10 años.
Ayer regresé de Hidalgo... Ayer amanecía sin mi padre en la tierra. Ayer... era aire.
1 de octubre... mi padre... ya no me duele mi padre... mi padre... me siente.
Ayer...
Yo...
Recordaba...
la vida no es buena, nosotras la hacemos buena ...
Ayer...
Hoy... no puedo dormir... sigue su imagen y un abrazo en una caja porque no llegué, porque no pude, porque me contuve. Me quedaron los monólogos, la caja de canicas, la foto robada, la mirada cansada, el recuerdo de su voz y el silencio que nunca tuvo en vida... Ayer, mi padre perdió la guerra o la ganó... el guerrero de la pobreza, del encierro, de la soledad... pero no del cáncer.
Ayer... hoy... Perdonen la tristeza.

miércoles, octubre 01, 2008

Me duele mi padre.

A Guadalupe, mi madre.
Me duele mi padre,
me duele como una quemadura al rostro,
como la voz entrecortada en cuatro partes:
ella, él, sus hijos.

Me duele mi padre por la dirección del mundo,
el poder sin freno, el poder absoluto,
la sangre que lava el rostro y no se aturde.
Me duele como la costumbre de ahogarme en el vaso,
mientras alguien grita afuera,
detrás del vidrio.

Pienso en su ceguera –que es la mía-,
aprieto su nombre y repito:
“…este infierno va a pasar,
ding, dong, dang,
este infierno va a pasar”.

Me duele mi padre y sus miedos,
sé que son los míos, no hay sacrificios.

A veces, por la madrugada, despierto incómoda
por saber que está por ahí, en ninguna parte,
que su nombre repito y en su nombre canto,
que son sus palabras no-heredadas
las que me agrietan el camino,
las que posibilitan mi destino.

Me duele mi padre, ese niño inquieto,
esa sangre yerma en mi cuerpo adulto,
en mi vida a solas.

Sí, a mí me duele mi padre
que no contó historias nocturnas,
que no abrazó mi cuerpo, el de ellos;
que no sostuvo mi mano temblorosa
en la primera mitad de mi vida
frente a un cuaderno, frente a un lienzo;
me duele mi padre con sus batallas perdidas,
con mis cuantiosas pérdidas;
me duelo más aún sin él,
sin sus manos que atraparan la ventana del vacío,
de lo próximo y terrible,
de lo tibio, lo bendito.

Me duele mi padre que no me habló de Dios ni del Diablo,
que no encontró en mi voz la presencia de un ángel,
que no encontró victoria en mí,
que no cubrió conmigo su guerra perdida.

Me duele mi padre como yo no podré dolerle a nadie;
me duele él y yo,
y todos los hijos de mis hijos,
que no existen y no vendrán;
me duelen ellos también, porque no tendrán mi dolor.

Me duele él y yo,
y todos los seres que no encuentran
la mitad de su andar en el rostro,
que no les cobija el apellido,
que no corresponden a este tiempo;
me duelo yo y mi padre, con la blasfemia
que cobija mi nombre,
ése que no crea estirpe,
ése, del que nadie hablará cuando haya muerto.

A mí, me duele el silencio,
este silencio que parte,
esta otredad cansada
esta sed que rasga,
esta poca fe por el mañana.

Sí, a mí me duele mi padre.

martes, septiembre 30, 2008

El corazón en pedacitos

Dicen que si el corazón está en pedacitos no se puede entregar; me han explicado que el duelo es una parte importante, el no desdibujarse, el encontrarse parte por parte hasta que todo encaje, y entre en calma lo que está revuelto y desbalanceado... me dicen que si se olvida pronto es completamente lejano a desmostrarse a sí misma que "algo" fue importante... Dicen, dicen... dicen tantas cosas y yo las guardo en un sombrero, porque no las siento. Hace mucho que no llueve y no graniza en esta casa, pero también que el sol no iluminaba tanto y no se hablaba de volar y en diminutivo. Es esa canción de Mecano: "... siempre los cariñitos me han parecido una mariconez y ahora hablo contigo en diminutivo con nombres de pastel..." Es una de mis canciones favoritas y esa línea es a la que recurro cuando intento explicar algo sin que de un salto llegue a palabras determinadamente gastadas, dices tú también "prostituidas"... entender que después de mucho vuelvo a pensar en esa línea para mí "es diver".


La cosa es que si el corazón está en pedacitos, pero te gusta armar rompecabezas, con un poco de suerte hallas la pieza que falta para que mágicamente se desdibujen las líneas de la rotura y se vea completito, de paso no me desdibujo y me vuelvo a pintar de azul que de recién me entero es un color preferido compartido; de paso tengo noticia desde ya que soy yo quien encuentra la pieza y tú sólo que la miras, y ya sé que me expreso haciendo curvas en lugar de línea recta entre uno y otro concepto, eso pasa cuando escribes, eso pasa cuando sueñas, eso me pasa cuando intento decir en palabras de Juan José Arreola lo que creo que son los amantes:"la distancia más corta entre un punto y otro es la línea recta, hay quienes prefieren la curva", yo soy de los "quienes"; a propósito de eso, me gustan los cuándos, me gustan los "para qués", me gusta gustarme y que me guste que guste... debe ser una señal abierta que la pieza que falta para que el corazón esté entero es la voluntad de hacerlo enterito, mientras observas y cantas, porque observas y cantas, siempre tienes esa tonadita que no puedo recordar, pero que tiene ese extraño tino de dar en el punto en que puedo decir: ¡Gracias, gracias por estar, por aquí, por allá, porque sí, porque no... porque sabes y no sabes nada, pero sonríes después del café sin parpadear, después de una película, después de la cena, después del después y puedes reir a carcajadas cuando bromeo con el "Tú nunca, yo siempre", eso que todo el mundo se dice en una gran pelea que hoy, al menos hoy, no quiero tener! Buen día, buena noche... Descansa.



viernes, septiembre 26, 2008

"Nosotros somos el velo que nos cubre la mirada"

Tal vez es la frase que más he escuchado las últimas semanas, dice, impera, señala, apunta y deja claro lo que también expone Kant "... no vemos las cosas como son, las vemos como somos nosotros".

Aldo es mi amigo, Aldo es todo un personaje, Aldo dice que una de los sentidos de los que más disfruta es la vista, yo digo que lo que más disfruta es la luz, lo doloroso es cuando le cae en los ojos de manera directa y le oscurece la mirada. A Aldo le gusta la ciudad, la gente, lo cotidiano, le gusta sonreír y mira mucho por los demás. El miércoles fue su cumpleaños 24 y 24, se fue de fiesta, y se abrazó a su sueño muy fuerte, rió, bailó, cantó y después de una buena porción de horas, el día le ganó a su descanso. De camino a la ciudad pasó de un transporte púbico a otro... en el camino le tocó ver según sus propias palabras: "el tránsito de la vida de un hombre, de la etapa de madurez a su descenso", cuando me dijo esto, sincero no entendí, luego cuando me narraba lo que vio, seguía pensando en él como el hombre de la luz que mira completo y no sólo el punto en la hoja.


Aldo: "Un hombre sufrió una caída, seguramente tendría más de cincuenta años, al acercarme me di cuenta que no sólo tenía una fractura, podía verse que el hueso estaba fuera de su orden natural; el dolor le cegaba la razón; me acerqué, la gente lo miraba como el hecho curioso, pero también como la 'cosa' que interrumpía el tránsito. Quise ayudar, tomé mi celular para llamar a una ambulancia, alguien me dijo que ya lo habían hecho, que la esperaban; él seguía en el suelo, impotente, doliente... pregunté si algún familiar estaba informado, me dijeron que ya lo habían alertado: él yacía en el suelo, repetía: 'espero que no lleguen a viejos'. Yo veía cómo acababa su vida y se transformaba para siempre. Sentí tal identificación con él, porque yo mismo tuve una transformación hace algún tiempo, sabía de la impotencia, la entendía. Finalmente tomé el autobús, seguí mi camino, ya en el transporte seguía pensando en la incapacidad humano, al llegar a mi destino no pude evitarlo las lágrimas rodaron por mis mejillas... ¿Cómo podemos llamarnos, nombrarnos, humanos y dejar a otro ser humano abandonado sin ningún remordimiento?"

Tal vez es cierto, Aldo, nosotros somos el velo que nos cubre la mirada. Feliz cumpleaños, prójimo, humano. Te quiero

miércoles, septiembre 17, 2008

Clic

Me gusta mucho la fotografía como arte, me fascina lo que la imagen dice... lo que pronuncia en cada línea o color o imagen... Tres de mis amigos son apasionados con el lente, yo... sólo aprendo a dar 'clic' de vez en cuando y me gusta; alguna vezhubo alguien que me regaló un curso de foto y en fechas últimas yo regalé una cámara, ahora al parecer me regalarán una cámara y así, es la vida, "dar es dar" dice el buen Fito Páez. En fin, me gusta la foto, hay algunas que son estruendosas y sacuden emociones y me recuerdan la maravilla de la humanidad en las peores condiciones, otras que me gustan por lo que no está fraseado. La agencia Reuters tiene de lo mejor en cada rubro, estas son dos que me regresan la fe sobre la humanidad, pero sobre todo por el compañerismo, esas imágenes que dan la vuelta a que la antítesis haga válida la teoría. Esta aparecía en la portada del periódico español, El País...


'

La que sigue me recuerda el poema de Jaime Sabines, sobre cómo la luna puede tomarse a cucharadas para el mal de amor.. o para seguir con respiro.



"...esta foto es del eclipse anular que se pudo ver en Amman, la capital de Jordania, sobre la lengua de una chica."

Me gusta la foto, tal vez porque se trata de "ver", con detenimiento, lo que normalmente sólo se vive sin reparar en la belleza del acto. Quiero esa luna, y ya no recordaba que me llamaban luna hace un tiempo, era un buen tiempo... ahora me acerco y le doy clic... instantánea, así, pero fija. Como ese clic inesperadamente maravillosoa que deja la luna como una tableta para sanar.

lunes, septiembre 15, 2008

Al otro lado del río

Me gusta mucho el cantautor uruguayo Jorge Drexler; hay letras de canciones que las siento tan cerquita que opino"...pude escribirlas yo misma", gran autopiropo inmerecido. Tengo muchas favoritas, pero la que traigo en mi cabeza es la tonadita de la que se convirtiera en controversial: ganadora del Oscar a la mejor canción por su participación en la película "Diarios de motocicleta", y que no le fue permitido por la academia que el cantautor uruguayo la interpretara durante la entrega, por asuntos de la propia academia.

Me gusta esa canción y me encanta la secuencia que representa, hay así una suerte de esquina a esquina en mí, en cómo veo ahora el camino... Me pasa con esa canción...

Al Otro Lado del Río - MUSICA.COM


Dije hace unas horas, si no te gusta el agua -beberla-, intenta ser como ella y sonreíste. Hoy creo que remo, remo, al otro lado del río, porque finalmente: "No todo está perdido tanta lágrima, tanta lágrima y yo... soy un vaso vacío."

miércoles, septiembre 10, 2008

El pinchazo

No me di cuenta antes que el minuto inicial al llanto, se siente un piquete agudo en la parte trasera de los ojos. Es como una aguja en sentido contrario al globo ocular, como si lo pinchara hasta abrirlo y estallan en gotas enteras hacia el frente, por las mejillas. Duele, es un pinchazo, pero es suficiente para recordar que "crecer duele".


Ando buscando a mi familia por toda la casa, encuentro en su sitio mis libros, mis textos, mi trabajo, mis películas, pero además de peces, tortugas y Lola, no encuentro nada más... y duele. No encuentro la sonrisa de mi hermana ni las voces de mis sobrinas, la sonrisa del peque ni la voz de mi hermano; no hallo nada de mi madre ni siquiera sus gafas y no tengo la alternativa de ir a visitarlos en transporte público o en el auto de alguno de mis amigos. Son muchas horas, no es la misma ciudad, en eso pienso cuando medito sobre verlos, entonces llego y me abrazo a mis rodillas y viene el pinchazo.


La verdad es que es una sensación desconocida, han pasado años y no hubiera pensado en desear abrir un "refri" en la misma ciudad en la que me encuentro, querer visitar a la abuela o buscar a mi prima con su Leonardo, mi sobrino, pero resisto. Tal vez porque la sensación va desapareciendo y aparecen los créditos de una película "Wings of Desire" (Las Alas del deseo) de Wim Wenders, o alcanzo a ver la carátula del libro que leo ahora"Historia de la Sexualidad 1, la voluntad de saber" de uno de mis autores favoritos Foucault, y lo entiendo: elegí, ese es el punto.


Comencé a ver la película, tras mi descubrimiento, y la primera secuencia, tan familiar (ya había visto el film), siempre me deja tranquila, hoy no fue la excepción:



"Cuando el niño era niño...


andaba con los brazos colgando.


Quería que el arroyo fuera un río...


el río, un torrente...


y que este charco fuera el mar.


Cuando el niño era niño...


no sabía que era niño.


Para él todo estaba animado...


y todas las almas eran una.


Cuando el niño era niño,


no tenía opinión sobre nada.


No tenía ninguna costumbre.


Se sentaba en cuclillas,


se levantaba corriendo,


tenía un remolino en el cabello


y no ponía caras cuando lo fotografiaban."

sábado, septiembre 06, 2008

Entre el cine...

A veces veo imágenes que me absorben por entero la mirada y lo de adentro, otras -confieso que la mayoría- las imágenes se me quedan silenciadas y no alcanzo a distinguir si lo he dicho, si lo he olvidado o si desde los ojos lo transmito. Me siento, hoy, irradiando imágenes. Llego a la conclusión nada cabal, por cierto, de ser una especie de proyector de imágenes, pero lo que he visto hoy es para describir. Imaginar es el acto de reproducir las imágenes lentamente, al menos es la primera idea que viene a mi mente, pero ensoñecer es otra cosa que en este momento no ubico.


De la calle, me traigo rostros que van desde el llanto hasta la más genuina alegría; hoy, sin embargo, en mi trabajo, por mi trabajo, pude ver continentes de piel de mujer, mujeres que contenían a otras mujeres con el abrazo más "sororo" que es así como se dice desde los estudios de género y no fraterno. Mujeres de carne y hueso que entrelazaban el dolor y la alegría de otras mujeres que trabajan desde y por el derecho a la no violencia.


Digo que entre el cine, porque soy una espectadora consumada, una cinéfila sin escrúpulos, una sedienta de imágenes que me permitan hacer del silencio a la palabra, ser del silencio a la plabra, esa pregonera y no cantarina, esa que habla de mis textos que a veces -en más de un caso- no son de conquista si no de revuelo interior. Normalizo lo que veo y descanso, así soy con una película de Wim Wenders, Tarantino, Miyazaki, Almodóvar, Del Toro... quienes me falten, pero cuando la realidad me rebasa y palpo el dolor y el estío en otros, en otras, que me llevan a afirmar lo que Octavio Paz llamaba "Sed de otredad", más allá de la genitalización de cerca, tan próximo, a lo que llamamos amor y que yo, hoy, sin temor, le digo CONTINENTE.




En eso creo, en la expresión: "me das continente". Hombres y mujeres, pocas veces nos damos continente, las más nos desbordamos o provocamos el desborde, el derrame, cuando todo se ha roto deseamos que no ocurriera, pero el justo, prístino, momento en que podemos contenernos los unos a los otros, las unas a las otras, ese lo dejamos pasar de largo. Creo que el amor "sororo", "fraterno", amor humano finalmente, es darse continente, en silencio, con las yemas de los dedos y sin fricción. Contener lo que se desborda, el dolor, me conduelo, me doy continente con Aldo, con Renée, con Mariana, con Jair, con Sergio, con Gabo, con Chris, con Leal, con Pepe... con Contagio.

Contagio Producciones

cierre de Segunda Temporada

Esta es mi vida, esta soy y quiero desde sí, tener Continente... que me den Continente.

sábado, agosto 09, 2008

viernes, agosto 08, 2008

miércoles, agosto 06, 2008

Dr. House & Yo





Un día me dijeron que si me gustaba tanto el Dr. House era justo por todo lo que nos parecíamos, y sonreí, no lo entendí.



Ahora soy yo quien lo afirma, esto es lo que ya no soy... de lo que me salgo, por lo que me quedo. Yo sí me quedo, ya no escucho pa' atrás si alguien más lo dice y no quiero recordar si alguien más lo dijo.



Dice Ismael Serrano, "La mayor parte de nuestra vida transcurre de noche, y hay quien opina que es la mejor parte", pienso que entre todo también transcurre mientras nos mentimos un poco, si es que las plabras dulces son mentiras, porque si lo son se convierten en esa clase de mentiras que te devuelven la sonrisa al rostro, esas que dicen dulce o chocolate, son "mentiras piadosas", como dice Joaquín Sabina, que te regalan olvido sobre lo trivial y lo cotidiano que a veces nos apesta al rostro, y pasa, así, giras la cabeza, una mueca corta y sonríes. Si todo es verdad, la mentira es terrible porque nos permite estar y continuar cada día, de manera implacable nos permite seguir, entonces dejo que me mientan y me abracen. Yo me miento, sonrío y me bajo del autobús... yo: farsante.






viernes, agosto 01, 2008

Amo

Amo tus ojos,

y el infierno;

amo el color de tus ojos,

y la llama asomada dentro de ellos;

amo tus ojos por tuyos,

esclavos, alcalínos, arco y flecha;

amo tus ojos con el infinito y el silencio,

con la lluvia y el camino de piedras,

amo tus ojos...

así, charco de agua, gotita,

así, amo tus ojos,

hoy... frente al espejo.

jueves, julio 24, 2008

De la poesía al cine... y también viceversa



-Es un faro, para tu isla.


-Eres farero?


-Sí, y te voy a escribir un cuento lleno de ventajas


¿Sabes que esta isla, es la isla de los deseos? Si te falta algo. Las rocas del fondo del mar te lo hacen y cuando lo tengan acabado te lo regalan. Sólo hay que tener cuidado con una cosa, los agujeros del suelo. Aunque no importa mucho porque también es la isla en la que nadie se muere…




Por ejemplo, si te caes luego puedes elegir la vida que quieres, o ser el pez que más te guste. La primera ventaja es que cuando el cuento llega al final, no se acaba, sino que se cae por un agujero….y el cuento aparece en mitad del cuento. Y la segunda ventaja es que desde aquí le puedes cambiar el rumbo, si tu me dejas, si me das tiempo…




Texto: Película Lucía y el sexo


Dir: Julio Medem

miércoles, julio 23, 2008

Siguiendo "De la poesía al Cine... también viceversa"

Mar adentro/Ramón Sampedro

Mar adentro, mar adentro,

y en la ingravidez del fondo

donde se cumplen los sueños,

se juntan dos voluntades

para cumplir un deseo.
Un beso enciende la vida

con un relámpago y un trueno,

y en una metamorfosis

mi cuerpo no es ya mi cuerpo;

es como penetrar al centro del universo:
El abrazo más pueril,

y el más puro de los besos,

hasta vernos reducidos

en un único deseo:
Tu mirada y mi mirada

como un eco repitiendo, sin palabras:

más adentro, más adentro,

hasta el más allá del todo

por la sangre y por los huesos.
Pero me despierto siempre

y siempre quiero estar muerto

para seguir con mi boca

enredada en tus cabellos.

martes, julio 22, 2008

lunes, julio 07, 2008

Al caso...

Cuando después
cuando quizá
frente al tal vez
no hallo el por qué
y no si vendrá el qué
me encuentro en para qué
y me hago un abrazo
me encuentro sin brazos
me agito no alcanzo
y tiene un su y un mí
que no fluye ni ... al caso.


Ya no sé qué falta, ya no sé si encuentro
pero tengo estos ojos cansados y míos.

Hace tantos días...
que tanto era un lugar no conocido
no quiero y no entiendo
me quedo conmigo,
me abrazo, descalzo
lo que queda de mí: el frío.

viernes, julio 04, 2008

La primera palabra

A los doce años frente a un semáforo, mis primeros jeans, mi primera duda: ¿a dónde voy? La segunda pregunta: ¿quién soy? Lo demás no es mentira, pasó. Fue parte de la escenografìa de ese tiempo y ese lugar que no era un sitio, hay personas como sitios, lo dijo el maestro Jaime Sabines, lo dije yo de recién y despareció la conversación y la palabra viva y la espantosa idea que se puede apalabrar la distancia. Ahora entiendo que este sitio soy yo, y entiendo que voy hacia algún punto que ... no recuerdo, pero improviso... que yo... yo soy yo.





¡Vaya qué mierda es la identidad! Como la obra que escribo ahora, huele feo, se ve feo, pero encontrarla se saborea "la Sopa de Gato"; como la luna regrandota, como la que escribiré el miércoles, porque es 8 y los días ocho hay que escribir, para no olvidar que se tiene que olvidar. Y el 28 para no olvidar que se me olvidó que no debía volver a olvidar... ya ves, tenías razón: el olvido está tan lleno de memoria; pero es viernes hoy y tengo dolor de cabeza, y escucho una tonada tranquila y suicida que me devuelve el salero y el reloj de la pared, pero no el de pulsera porque... ese no me lo quiero poner.


Buenas noches, buenos días... es julio y no hay vuelos para noviembre, todo está ocupado.

sábado, junio 21, 2008

Esta canción...

Como un mandamiento...No sé por qué, quién puede decirme... lo sabes tú... Yo no, pero sé que cumplo con mi deber, aunque hoy no pueda cantar.










Hoy mi deber era


cantarle a la patria


alzar la bandera


sumarme a la plaza


Hoy era un momento


más bien optimista


un renacimiento


un sol de conquista


Pero tú me faltas,


hace tantos días


que quiero y no puedo


tener alegrías


Pienso en tu cabello


que estalla en mi almohada


y estoy que no puedo


dar otra batalla


Hoy yo que tenía


que cantar a coro


me escondo del día


susurro estoy solo


Qué hago tan lejos


dándole motivos


a esta jugarreta


cruel de los sentidos


Tu boca pequeña


dentro de mi beso


conquista se adueña


no toca receso


Tu cuerpo y mi cuerpo


cantando sudores


sonidos posesos


febriles temblores


Hoy mi deber era


cantarle a la patria


alzar la bandera


sumarme a la plaza


Y creo que acaso


al fin lo he logrado


soñando tu abrazo


volando a tu lado.

viernes, junio 20, 2008

La mano derecha


No sé cómo se respira a tropel y por la mañana apliqué un examen de técnicas de ... no sé. No sé, porque no lo entiendo, cómo se respira así, atropellando y cansado el rompevientos, cómo se hace, desde qué trinchera, ya no estoy triste, pero comienza a faltarme el aire, hace frío acá, desde todos los purtos y hay más grados que gritan lo contrario, me entorpezco con las cejas y los ojos, con las manos y la boca, pero no ceso. Me duele la mano, me sigue doliendo, desde ayer o antes de ayer, desde entonces o hasta entonces me di cuenta que dolía, lo que dolía, la mano derecha, como pa' proceder, pa' hacer, pa' no correr.

jueves, junio 19, 2008

Antes...-un pretérito continuo-

Así las piernas y la espalda: hoy no funcionan para mucho; me repetí cientos de veces, casi hasta el cansancio que era necesario estar erguida, al final comprendí que se trataba de un cigarro, nicotina y todo entraría en calma... fumé y repetí en voz alta: "Es cierto: estoy triste".


De esos días que los ojos no sirven más que para llorar, no veo, me siento con ceguera repentina, me parece mejor que el extravío constante; me parece mejor que estar sin estar, que correr por correr, que huir sin quedarme en ningún sitio, que dormir y pensar que de algún modo todo se acomodará, todo lo que hoy no cabe, al día siguiente. Todo me parece mejor, aunque hoy no pueda verlo, porque los ojos se me quedaron en otra parte.



Alguien me dijo que si supiera anticipadamente que "la luz se irá", diría simplemente "quédate cerca de mí", no dijo quién, dijo que lo repetiría, y yo sonreí. Creo que así somos, con nombre y sin nombre con apellidos o sin ellos, con parentesco o sin éste, con motivos o sin ellos, con pretextos o flotando, nos quedamos cerca una vez y otra, pero alguna no podremos y no siempre podremos predecir cuándo se irá la luz y nos quedaremos a oscuras, con los ojos muy abiertos y, en mi caso, muy a mi pesar, sin poder moverme, por defecto congénito. Sí, es verdad, enceguezco de vez en cuando, ya no me paralizo, aprendo a pedir ayuda.



Antes habría pensado en Drexler para terminar, hoy nomás siento que antes estaba todo bien, antes había muchos nombres y poca libertad, hoy no tengo un nombre definido en el bolsillo, pero tengo estas palabras que traicionan al silencio y se salen y se encuentran y chocan las manos, para que este dolor en la mano derecha sea menor, para que esta vastedad de palabras confiese que lloro, y ya no puedo ver lo que escribo, sólo siento, siento sólo... el corazón y la lluvia entre los dedos.

Antes que se vaya la luz...

¿Cuántas palabras pueden pronunciarse?
¿Qué se menciona antes que se vaya la luz en este mundo tan mediatizado, tan al pendiente de la corriente eléctrica?
¿Cómo es el mundo si estamos a ciegas?
¿Cómo somos sin saber qué tocamos, comemos?
¿Quiénes somos en la ceguera? ¿Puede ser rabia, dolor, desvarío?
Esa ceguera blanca de la que habla el maestro Saramago, puede que no sea tan lejana cuando se olvidan los nombres que se han pronunciado... con otra trinchera, con otra cara.
Antes que se vaya la luz, quiero decir: gracias.
Nos quedamos ciegos, esa ceguera blanca o roja o gris o ... nuestra.
"El miedo ciega, el miedo nos mantendrá ciegos"
J. Saramago

martes, junio 17, 2008

Atención

¡Alerta!
Precaución
Grave
Las imágenes que verá en cada palabra pueden causar ceguera repentina.

sábado, junio 07, 2008

Homenaje pa' mí (primera parte): ¡Las 7!

Están... Estoy, y no soy porque están, y no son porque estoy... estar de manera conjunta nos hace.
















Aquí estamos, quienes estamos.


"Siempre tendremos París" y París no es esa ciudad luz, es este momento, son los que tuvimos, hacia atrás u hoy, después... ¡qué más da, esta es la vida!, un poco esto, un poco aquello, pero se trata de seguir, de estar.






jueves, junio 05, 2008

Homenaje pa' mí (primera parte): 2 pa' las 7




Ya casi son las 7... Pasa, paso paso... y sigo pensando que 22+12=34
Fue divertido que sólo fueran 11, 22+11=33










Es mejor así, hay tanto por agradecer, si comienzo hoy seguro que no termino... de vísceras y con ellas... porque sí, Aquí estoy: Gracias por eso.

miércoles, junio 04, 2008

Homenaje pa' mí (primera parte): 3 pa' las 7

Al tres para las siete ... una escena de "Algo en Común... DC. Y todo no está sereno... está vivo."


Cortesía: Jair Guadarrama
Contagio Producciones

martes, junio 03, 2008

Homenaje pa' mí (primera parte): "4 pa' las siete"

casi sin cámara, pero con todo el corazón
¡Aquí vamos Catemaco!




La verdad es que me estaba "revolcando" por escribir... es una necesidad casi física... Ando de fiesta y es que son cuatro para las siete y yo tenía que comenzar con mi cuenta regresiva.

lunes, junio 02, 2008

Homenaje pa' mí (primera parte) "5 pa' las siete"











"Si el escritor no se siente capaz de dejarse morir de hambre, debe cambiar de oficio. La verdad del escritor no coincide con la verdad de quienes reparten el oro. "


Camilo José Cela

sábado, mayo 31, 2008

Homenaje pa' mí: 7 pa' las siete

"Yo soy un Moro Judío que vive con los cristianos/no sé qué dios es el mío ni cuáles son mis hermanos", dice Drexler.

jueves, abril 24, 2008

2 ideas para 2

I

Las palabras son infieles,
las líneas de la mano mutables
¿qué será de nosotras,
humanas, efímeras, siempre fugitivas?

Yo me quedo en el hueco de tu mano,
en el humo de los cuerpos,
con la misma sentencia: te quedas, conmigo
Yo me quedo con tu sonrisa
entre los dedos, y sigo.

II

El corazón es una puerta,
una escalera, el hilo roto
y la costumbre de caminar
a ciegas, a solas,
sin tregua, sin descanso.

El corazón es un hijo
y no hay que indicarle el camino,
sólo escuchar el bombeo constante
el aleteo, el respiro.
(Mañana llegarán de nuevo las palomas)

jueves, abril 17, 2008

Siguiendo al Joaco


Si alguna vez he dado más de lo que tengo
me han dado algunas veces más de lo que doy,
se me ha olvidado ya el lugar de donde vengo
y puede que no exista el sitio a donde voy.

A las buenas costumbres nunca me he acostumbrado,
del calor de la lumbre del hogar me aburrí,
también en el infierno llueve sobro mojado,
lo sé porque he pasado más de una noche allí.

En busca de las siete llaves del misterio,
siete versos tristes en una canción,
siete crisantemos en el cementerio,
siete negros signos de interrogación.

En tiempos tan oscuros nacen falsos profetas
y mucha golondrinas huyen de la ciudad,
el asesino sabe más de amor que el poeta
y el cielo cada vez está más lejos del mar.

Lo bueno de los años es curan heridas,
lo malo de los besos es que crean adicción;
ayer quiso matarme la mujer de mi vida,
apretaba el gatillo… cuando se despertó.

Me enamoro de todo, me conformo con nada;
un aroma, un abrazo, un pedazo de pan
y lo que buenamente me den por la Balada
de la Vida Privada… de Fulano de Tal.

miércoles, abril 09, 2008

domingo, marzo 30, 2008

Monólogo en Marzo_ Carta 5

"Siempre que dices "tal vez", me quedo con el "para siempre" colgado del sombrero, y si dices "por qué", me quedo con la respuesta en la punta de la lengua; cuando dices "no sé", quiero encontrar lo que se te cayó de la oreja, lo olvidaste y presiento que está colgando de mi cuello, pero no es cierto: tú no dices "por qué", no das un "tal vez", no buscas el "no sé" y yo me quedo, me sigo quedando, mientras miro tu foto. El monólogo en marzo termina y comienzo la historia, la nuestra en un abril que se nos escapó entre los dedos, mientras te ibas, sosegada, Alejandra, tranquila, morías y yo me quedaba -porque me quedé- con el "para siempre" colgando del sombrero."









domingo, marzo 23, 2008

Monólogo en marzo_carta 4


"Tengo un presentimiento -dijiste la última vez- es el mismo que tenía de niña... lo pierdo todo, la gente se marcha... cuando comienzo a necesitar.

Alejandra... y te marchaste. Esa noche y esta noche tienen en común, la luna disparada al centro del universo y tu ausencia.

Estabas desierta, estabas sedienta y yo no entendí... pero es que no sabía... que el infierno se teje en la tierra.

Alejandra... colgabas del andamio y yo... abrí la puerta con un alcatraz en la mano, estabas allí, Alejandra, con los ojos fijos y este frío que no deja de recorrer la piel desde esa noche.

Reviso mi sombrero esta noche y la gabardina, sostengo un par de papeles y la cuerda con la que creo puedo alcanzarte, pero no me sostengo."

domingo, marzo 16, 2008

Monólogo en marzo_Carta 3

"Los caminos a mi nombre me llevan despierto al espejo. Son las cuatro, es madrugada, tengo tres palabras que nombrar: sombrero, cigarro... Alejandra. De cualquier lado rebota tu nombre, hace cuánto que sigo recordando, cuánto tiempo, cuánto fuego, cuánto juego, cuánto humo en el pecho, cuánto pecho en el tiempo, cuánto de ti, cuánto de mí... tienes razón... esta es la regadera... este soy yo, silente, alertado, letrado, analfabeto, cola de rata, mira de fuego, este soy yo, no hay mucho tropiezo, este soy yo, no tengo laberintos... este soy yo... debo callarme. Todo está dicho, este soy yo: F E D E R I C O.




Ella, tiene una cuerda en el tobillo, como siempre; esa cuerda nos sujeta, es larga, fuerte, inmensa, me une a ella a través del tiempo, a traves de los ojos de otros; a través de mi propia costumbre por olvidar mi nombre. Yo, me baño y en el espejo encuentro sus labios nombrándome, no acepto que se ha marchado, como yo. Anoche soñé que me encogía, que sus brazos me sujetaban y me guardaban en el bolsillo, Alejandra... no puedo soltarte, pero me sujeto a la cuerda, sobre el cuello, sobre el andamio que te sujetó hasta soltarme."

martes, marzo 11, 2008

Monólogo en marzo:_ Carta 2

"¿Cómo se llama la aurora? ¿Y el amanecer? ¿Cuándo se acaba la noche? ¿Cuando cierras los ojos? ¿Alejandra? ¿Alejandra? ¡Alejandra! ¿Dónde estás? Soy... soy, soy, esto, soy... la mitad de la navaja para olvidar que el río es polvo, y esta garganta, esta penumbra en mi escalera: ¡Alejandra! ¡Qué hemos hecho! Tengo hinchados los ojos y partículas de viento entre las manos, quítame el agua, quítame el agua, que miro sorbos y estoy silencio.



No sé dónde está la puerta, sácame de aquí, adentro todo se mece, no cae hasta el fondo. ¡Alejandra! El color de mis ojos es un laberinto, lo dice el viejo en la calle, lo dice el niño que me huye, los animales, los árboles ¡Alejandra! ¿Qué amarillo está entre los brazos que me sujeta, no puedo respirar, no me deja caer, no me deja tocar ¡Ya, esta noche, adiós!


Son las dos de la mañana, hace nieve entre los huesos: a copos me llegan tus pasos, a copos me copa tu espacio, yo no me muevo, yo no me muero, yo me estoy, asido de mí, ácido de mí, cansado, sujetado a la ventana, transtornado, tras un tornado quedo rendido, ¡por todos los diablos que esta sea ya la última carta, esta ya la última! Porque mi nombre no lo recuerdo, sólo tengo una letra y toda la mal gana por nombrarme.

F.

(La primavera se acerca, con ella, esto que es memoria y no consigo recordarlo)"

jueves, marzo 06, 2008

Monólogo en marzo

Carta 1

"El olvido es un corazón enlatado, es un registro...un pedazo de papel en la escalera, un desencuentro en un café, un alacrán en la cobija. El olvido está allí y no acá, encima del escritorio, al ras de la blusa que yace en el suelo, que se quedó en mi memoria, que luce diferente extendida, y el cuerpo, tu cuerpo, velado sobre las sábanas, sobre las voces, sobre los roces, sobre las cenizas.


El olvido, Alejandra, no está en el tiempo, no está en la sentencia, no está en la luz que no apagaste cuando te fuiste, cuando me dejaste, cuando no encontraste, cuando olvidaste limpiar el vaho del espejo después del baño, mientras descansabas rendida de mí, de ti, de estar, de no hallarte, de no quedarme, de la fuga, del destino, de este maldito desatino por tu muerte, que son todas las muertes, que son todas las voces, que son todos los tiempos, que no son todos los cuerpos.


¡Maldita sea! ¡Maldito sea, yo, sí, yo, el mismo! ¿Si todos somos uno quién soy yo sino el mal de mi especie? El olvido, dice el poeta, está siempre lleno de memoria, y yo... que sólo quise prender la luz esta noche y sigo ciego, sujetándome al vacío, agitando los brazos para darme cuenta que mientras más camino en la penumbra, es tu nombre cerca de la luz el que grita que ya te has ido. El olvido está conmigo y no descansa."


miércoles, febrero 27, 2008

Rojo-A-su-lado

Sigue un punto rojo amasando la lengua, se dilata, se expande; la habitación se torna a deshoras, deshojada, se resume en puntos y manchas, las manchas-manos, abiertas, desgarrando las paredes; las esquinas se contraen hasta el escalón. El escalón es un punto fijo, un lugar móvil para llenarse... los brazos duelen, y estalla el rojo: ¡giraaaaaaaaaaaaaaaaa!




Brinca una palabra. Salta un número: 24, 29, 05, la fortuna. Salta el ciego en un solo pie y camina: 38, 4, 33 : la sentencia. Tengo dos palabras en la mano: mi nombre, sombrero. No escucho, no hablan. No entiendo, no hace falta ¡Grita!



¿Qué es esa foto? ¿Quién está en el libro? ¿Las historias deben ser circulares? ¿El camino más corto entre un punto y otro es la línea recta? ¡La gran vía! ¡El tranvía!
El corazón no es un amasijo ni es sólo rojo, es azul, violeta, es mío y ha dejado huella, tal vez indeleble en un sitio o en otro, pero está conmigo, es mío, es nuestro. A veces gira y se revuelve y grita número y arde, golpea la puerta y las paredes, pero sgue entero ni entumecido ni adolorido, entero. Trastocado, tras haberme tocado, respira, mientras duermes y yo sigo buscando leer el primer libro de Harry Potter.

sábado, febrero 23, 2008

Una frase



Hace ocho años solía repetir esta frase, era el tiempo en que recordaba que a los dieciocho cuando necesité un referente masculino pensaba en el Che Guevara, así que lo adopté como padre (¡qué ingeniosa!), total era parecido al mío: no estaba, pero él - a dferencia del mío- luchaba en nombre de la libertad, me gustaba su imagen, su aire despreocupado y sus consignas; admiré su ánimo frente al asma y su capacidad de liderazgo, su heroísmo, y odié en mi interior que no pensara más que en la patria, por alguna razón que mi analista se encargará de resolver, yo no.


Así que la frase me encantaba y hoy la repito y la dedico: "Si avanzo, sígueme; si me detengo , empújame; si retrocedo, mátame". Se puede morir dos veces "... una de muerte natural, la otra de olvido", la segunda es que la duele, en la primera no lo sabrás jamás. Yo no sé mucho de patria, a ratos pienso que tú eres mi patria, porque han pasado los años y no tengo arraigo, no hay una ciudadanía que me satisfaga, tal vez soy frontera, pero sé que tal vez la mía se llama tu nombre y no me da prisa ni frío; lo mejor es que no está el vacío, está la necesidad de aceptar que no quiero retroceder... avanzo y cuando me detengo, tengo dos manos presionando el costado, empujan suave, pero firmemente... va para allá, va para acá, va para ti, va pa' donde tenga que ir, pero no se va: buen día, buena suerte, la vida va, la vida no se va.

jueves, febrero 21, 2008

Corre...



Hay un aire de preocupación en los rostros con los que coincido: en el transporte público, en una aula de clases, en la gente en la calle, en mi gente en mi casa. Es traslúcido y, en ocasiones, se empalma a sus rostros y convence que todo está perdido.


Hubo alguien hace un par de años que constantemente me repetía una frase: "Nada está perdido si tenemos el valor de aceptar que todo está perdido y que hay que volver a empezar". Así yo corro, corre, corremos, a veces en direcciones opuestas, a veces sólo para encontrarnos, pero no se nos acaban las ganas, a veces vence el cansancio, ahora digo pienso, y en otras "pensamos", digo "me canso", o "nos cansamos", no hay día que alcance, no hay noche completa de ocho horas, pero seguimos: mi gente, la gente, como digo: Aquí sigo...

martes, febrero 19, 2008

Abriendo




Ventanas








Ascendiendo









Posibilidades





Rutas-Pasos



Buen día... "sin más razón que la libertad"

lunes, enero 14, 2008

De últimos acontecimientos




Federico llegó en los primeros días del año, como pa' etiquetar el 2008, es hermoso... con su llegada, mientras la mariposa reconocía el vecindario, llegó el cambio de trabajo, la salida de la oficina, las clases nuevas, los grupos y salones nuevos, la extrañeza de los horarios diferentes y el cúmulo de documentos que ordenar que se generaron durante cuatro años en cierta oficina. Federico es betta, como Matías y Musolinni, pero éste llegó de tus manos y tiene un aroma diferente.

Luego, corrían los días y las palabras y las respuestas que vienen de cualquier lado, menos de donde uno se pregunta... llegaron las ausencias, las presencias, las voces, los pasos, las direcciones, las nuevas rutas, el lunes y el martes, lo que sigue; el vino, la madrugada, las películas, la falta de promesa, las despedidas, la falta de éstas y ... cabum! Sucedió: Lola. Tal vez siga el veterinario, el periódico, la distribución de horarios, delegar, pa' saber quién y a qué hora cuidará de ella, porque hay que cuidarla, como lo que se quiere cerca, saber qué le pasa, aunque eso no signifique que hay que saberla. Bienvenida, Lola, entre manos y brazos, con padrinos y madrinas desde ya. Bienvenida a nuestra vida, animal, vegetal, musical, escénica que se sigue construyendo.